Los expertos urgen a los ganaderos zamoranos a tomar medidas ante la amenaza de la Dermatosis Nodular Contagiosa
La veterinaria Flor Linares advierte de los riesgos de una enfermedad emergente diagnosticada hace un siglo en África y ya presente en España
"Hay que tener las medidas de bioseguridad; es lo más importante. Cada ganadero tiene que implantarlas en su explotación y estar siempre pendiente"
"La mayoría de los ganaderos afectados por el vaciado sanitario en Gerona están con tratamiento psicológico y varios no vuelven a la actividad"
Movimiento de entrada de bovinos desde la UE a la provincia de Zamora: 11.079 ejemplares mayoritariamente terneros importados de Irlanda, Francia y Portugal

La veterinaria Flor Linares en la jornada informativa sobre la Dermatosis Nodular Contagiosa / JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ
Cuenta Flor Linares, veterinaria de la cooperativa Cobadu especializada en vacuno, que cuando en la Facultad se estudiaba la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC) "te sonaba a una cosa extrañísima, pensabas que no la ibas a ver nunca y al final ha acabado llegando a la Península". Hoy esta enfermedad emergente amenaza al vacuno y los ganaderos tienen que tomar medidas de bioseguridad.
Difícil de imaginar que esta enfermedad diagnosticada por primera vez en 1929 en Zambia (sur de África), que tardó 60 años en cruzar el continente africano y apenas 8 en pasar a Oriente Medio, acabaría entrando en Europa, saltaría a Gerona desde Francia y terminaría amenazando al vacuno español, provincia de Zamora incluida.
Tal es la realidad de la Dermatosis Nodular Contagiosa. "La tenemos aquí" advirtió Flor Linares a los ganaderos asistentes a la jornada informativa organizada en Zamora por la Alianza UPA-COAG. Cuando aún se están sacudiendo de la crisis provocada por la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE), los movimientos de animales y la transmisión vectorial del virus han provocado una progresiva expansión que vuelve a poner a los productores de vacuno en alerta.

Flor Linares, veterinaria de Cobadu especializada en vacuno / JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ
Estamos ante una enfermedad de declaración obligatoria que en ningún caso afecta a los humanos, pero en el bovino es "muy grave", con la calificación de categoría A. Su detección conlleva al vaciado sanitario que implica el sacrificio de todo el ganado de una explotación infectada y la eliminación o desinfección de todo material en contacto con los animales para erradicar el virus.
Medidas drásticas con graves consecuencias para los ganaderos, aunque, en términos económicos, Linares adelantó que a partir de enero Agroseguro va a dar cobertura a los vaciados impuestos por la enfermedad. El brote en Gerona ha obligado a sacrificar 2.500 cabezas de ganado en 17 focos y la mayoría de los ganaderos afectados "están con tratamiento psicológico y varios no vuelven a la actividad" reveló Flor Linares tras conocer de primera mano los datos en una jornada sobre la DNC, organizada en Zaragoza por la Asociación Nacional de Especialistas en Medicina Bovina de España (Anembe).
"Hay que transmitir tranquilidad dentro de la prudencia porque si bien es verdad que los focos de Gerona ahora mismo están controlados, los movimientos de ganado siguen existiendo y las enfermedades no tienen fronteras". La amenaza es real si se tiene en cuenta que en el transporte de animales vivos "pueden venir animales asintomáticos que de momento son seronegativos porque el periodo de incubación es largo".

Cartel informativo del MAPA / LOZ
La técnica de Cobadu advirtió en este sentido sobre los riesgos de importación de animales procedentes de Francia -mercado al que recurren muchos ganaderos de vacuno zamoranos-, donde la cobertura vacunal de zonas de protección y vigilancia aún es muy limitada; por ejemplo, tan solo el 27% en los Pirineos.
Los datos del movimiento de entrada de bovinos desde diferentes países de la Unión Europea a la provincia de Zamora son reveladores. En lo que va de año alcanzan los 11.079 ejemplares; mayoritariamente terneros importados de Irlanda, Francia y Portugal. Y los movimientos de sementales desde Francia hasta el 1 de junio eran 2.724 y hasta el 1 de julio 2.726. ¡Ojo con esto! vino a advertir Flor Linares ante un aforo de ganaderos bastante reducido teniendo en cuenta la trascendencia de esta enfermedad vírica emergente.
El "agujero" en el control de centros de desinfección
Una advertencia que se extiende a los centros de desinfección y transporte de animales, cuyos datos de control oficial resultan más que preocupantes. De acuerdo con el informe anual de 2024, de los 196 centros en Castilla y León, solo se inspeccionaron 54. "Si se ve que los centros no cumplen los requisitos o si tiene constancia de que no se inspeccionan, hay que comunicarlo" recomendó la veterinaria. "Lo que nos faltaba, tener nosotros que dar la cara porque no cumplen otros con su obligación" se quejó uno de los asistentes a la jornada informativa.

Asistentes a la jornada informativa sobre la DNC, celebrada ayer en el Ramos Carrión de Zamora. / JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ
Pero la realidad es incuestionable. Existe un riesgo de contagio de las explotaciones y hay que tomar medidas. ¿Qué hacer ante un escenario de amenaza y sin posibilidad de vacunar a las reses pues, hoy por hoy, se implementa principalmente en zonas de emergencia para prevenir la propagación de la enfermedad? "Hay que tener las medidas de bioseguridad; es lo más importante. Cada ganadero tiene que implantarlas en su explotación y estar siempre pendiente" receta la veterinaria.
Medidas que pasan por evitar o reducir al mínimo las visitas externas a la explotación; evitar compartir personal, maquinaria, herramientas, piensos o material de cama; reforzar la limpieza y desinfección de los vehículos; vallado perimetral en buen estado; desinsectar locales, medios de transporte y animales para minimizar la expansión de vectores (¡ojo con las garrapatas!).
"Todas las medidas que podamos implantar nos van a venir bien porque aun así no son demasiadas en comparación con el sector porcino o el avícola que dan mil vueltas en bioseguridad al vacuno. Es la asignatura pendiente".
Suscríbete para seguir leyendo