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HEMEROTECA

El 25-N y un pequeño pueblo de Aliste, unidos para siempre por el trágico crimen machista descubierto hace 11 años

Un macabro crimen que se inició en Madrid conomocionó a San Vicente de la Cabeza y toda la provincia

Operativo policial que se encargó de buscar los cuerpos en Aliste

Operativo policial que se encargó de buscar los cuerpos en Aliste / Emilio Fraile

Desde hace varios lustros, el 25 de noviembre de cada año es una fecha marcada en morado por el movimiento feminista para pedir el fin de la violencia contra las mujeres. Una jornada en la que se suceden las manifestaciones y los actos en memoria de aquellas que fueron asesinadas por sus parejas, ex-parejas o desconocidos por el simple hecho de su género. Aunque la provincia de Zamora no está entre aquellos lugares en los que la violencia machista tiene una mayor incidencia en comparación con otros puntos de España, justamente hoy hace 11 años se vivió en San Vicente de la Cabeza uno de los episodios más tristes que se recuerdan.

Después de varias semanas investigando la desaparición de una mujer y su hija tanto en Aliste como en La Carballeda, pese a haberse producido en Madrid, el autor de los hechos confesaba donde estaban sus cadáveres. Desde un primer momento había sido el principal sospechoso del caso, pero las autoridades policiales no habían podido dar con el paradero de sus víctimas ni con pruebas que le incriminaran de manera directa. Pese a ello, la incoherencia de sus diferentes declaraciones hizo que algunas patrullas se pasearan sin hacer demasiado ruido por Villardeciervos y San Vicente de la Cabeza, localidades donde habían nacido sus padres.

Informaciones relativas al caso del 26 de noviembre de 2014

Informaciones relativas al caso del 26 de noviembre de 2014 / ARCHIVO LOZ

Un día antes, incluso, Raúl Álvarez había intentado despistar a los investigadores una vez confesado el crimen al dar como ubicación de los cadáveres la madrileña Dehesa de la Villa. Su intento, sin embargo, no sirvió para nada... pues horas después confesaba que se encontraban en un pozo de San Vicente de la Cabeza. Hasta la localidad alistana se desplazó un gran operativo policial aquel 25 de noviembre, un martes con más sobresalto del habitual para los pocos vecinos de este pueblo. La zona en la que encontraron los cuerpos sin vida de Adolfina y Argelys no era tampoco la más accesible de la zona, como pudieron comprobar al quedar atrapado el vehículo encargado de su traslado.

Más de 30 años de cárcel

Pese a la confesión del autor y haber encontrado los cadáveres en San Vicente de la Cabeza, hubo que esperar varios años hasta conocer la condena del autor de los hechos. Este tampoco fue un camino fácil para los familiares de las dos víctimas, ambas de origen dominicano, puesto que también tuvo sus idas y venidas entre diferentes instancias judiciales. Condenado en primer momento por la Audiencia Provincial de Madrid a 36 años y medio de cárcel, la pena fue reducida hasta los 32 años por el Tribunal Superior de Justicia de dicha región. El final del camino para los recursos fue el Tribunal Supremo, que no hizo más que confirmar dicha condena.

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