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Zamora recibe cerca de 700.000 euros para garantizar el agua potable en las zonas afectadas por los incendios

La Junta de Castilla y León está realizando actuaciones en una docena de municipios

Bajada del Forcadura, negro, a su paso por Vigo de Sanabria. | ARACELI SAAVEDRA

Bajada del Forcadura, negro, a su paso por Vigo de Sanabria. | ARACELI SAAVEDRA

Verónica de Castro

Verónica de Castro

Garantizar el suministro de agua potable en condiciones seguras y mejorar las infraestructuras frente a futuros incendios y fenómenos meteorológicos adversos. Es el objetivo de las actuaciones que está desarrollando la Junta de Castilla y León en doce municipios de la provincia de Zamora y para las que ha destinado cerca de 700.000 euros.

Las cenizas de los incendios tiñen de negro el río Bibei en Sanabria.

Las cenizas de los incendios tiñen de negro el río Bibei en Sanabria. / Cedida

En Riofrío de Aliste se invierten cerca de 75.500 euros para ejecutar captaciones y se reponer un pozo afectado por los incendios del pasado verano. En Valer (Gallegos del Río) se trabaja en la sustitución de tuberías e instalaciones solares con un presupuesto de 62.709 euros. En Uña de Quintana se está renovando la instalación eléctrica y placas solares por 7.985 euros, mientras que en Villanueva de la Sierra (Pías) se trabaja en un nuevo sondeo y se protegerán las captaciones por 59.163 euros.

En Galende se está construyendo un nuevo pozo (10.309 euros), hay obras de mejora en Vigo de Sanabria en caminos y tomas de agua (40.259 euros) y en San Martín de Castañeda se está actuando en accesos y nuevas captaciones (52.251 euros). También hay trabajos en Ribadelago, una nueva captación en el río Segundera junto con mejoras en drenajes y filtros, por 268.920 euros.

En El Puente se está realizando un nuevo sondeo (14.000 euros) y en Porto, Abejera (Riofrío de Aliste) y San Ciprián (San Justo) se trabaja en obras de protección, drenaje y construcción de nuevas captaciones, con inversiones que varían entre 12.000 y 63.000 euros.

Estas actuaciones financiadas por la Junta de Castilla y León a través de Somacyl buscan restablecer y mejorar el abastecimiento de agua en los municipios más afectados por los incendios del pasado verano. Las intervenciones, que también se desarrollan en distintas localidades de las provincias de Ávila y León, contemplan tanto la reparación de infraestructuras dañadas como la construcción de nuevas captaciones y redes de suministro, protección de las que lo precisen y otras actuaciones con una inversión global estimada de tres millones de euros.

Actuaciones de emergencia

La Junta de Castilla y León sigue avanzando en la ejecución de actuaciones de emergencia y del resto del plan de restauración tras los grandes incendios forestales con una inversión total de más de 16 millones de euros.

Además de las actuaciones de reparación, mejora y seguridad de las instalaciones de abastecimiento de agua, se está llevando a cabo la recuperación de las áreas arboladas, que contempla dos grandes fases, cada una con su correspondiente planificación técnica: obras de emergencia y obras de restauración forestal, con distintos objetivos y planificación temporal. Por su parte, la planificación de la restauración forestal tiene como objetivo conseguir bosques más resilientes a los riesgos climáticos y a los posibles grandes incendios forestales del futuro.

El objetivo de las obras de emergencia es evitar la pérdida de suelo tras los incendios, reducir la escorrentía que pueden provocar las lluvias y crear pequeñas resistencias que fijen las semillas del propio monte. Las herramientas utilizadas son fajinas, albarradas, acolchado del suelo mediante astillado o dispersión de paja, mejora de pistas forestales, recuperación de puntos de agua o de cerramientos para el ganado y la protección, recuperación o mejora de las captaciones de agua para consumo humano y actuaciones de mitigación para plagas y enfermedades forestales.

Hasta el momento se han desarrollado actuaciones de emergencia como “mulching” o acolchado con restos vegetales mediante trituración de material vegetal quemado y extensión de paja en distintas captaciones de agua para consumo humano y para proteger el suelo en los incendios como los de Yeres, Llamas de Cabrera, Cuevas del Valle o Porto, llevándose a cabo con la priorización y secuencia de trabajos que se marquen las indicaciones técnicas.

Biorrollos desplegados en una ladera calcinada por el incendio forestal de Porto.

Biorrollos desplegados en una ladera calcinada por el incendio forestal de Porto. / Cedida

Así mismo, y coordinado con todas estas actuaciones, se han planificado los aprovechamientos maderables para la extracción de madera de conífera quemada y mitigar los problemas derivados de posibles plagas y enfermedades.

Complementariamente, se ha previsto la recogida de semillas forestales para poder restaurar las zonas afectadas y tener un stock adecuado en el Banco de Germoplasma. Las actuaciones planificas en esta primera fase ascienden a una inversión de 13,3 millones de euros.

Una planificación para el futuro

La planificación de la restauración forestal a más largo plazo incluye distintas actuaciones en el monte con el objetivo de que alcance su estado ecológico óptimo, pero busca también crear bosques más resilientes frente al cambio climático y a los grandes incendios forestales. La restauración forestal implica, por tanto, diseñar los bosques del futuro.

La planificación estratégica de la prevención de incendios forestales, tanto de las zonas afectadas como para el resto del territorio, tiene que estar adaptada a las condiciones particulares de cada área y a las condiciones climáticas actuales y futuras. Dentro de esta planificación estratégica se llevarán a cabo actuaciones de:

  • Corrección hidrológica forestal, que incluye la creación de estructuras sobre los cauces de los arroyos de montaña o las repoblaciones en laderas por su capacidad para fijar y crear suelo, además de evitar nuevos procesos erosivos.
  • Recuperación o creación de una red de pistas forestales que permitan el desarrollo de actividades económicas en el monte generadoras de empleo, pero también el acceso con seguridad y rápidamente a los equipos de extinción en caso de incendio.
  • Creación de nuevos puntos de agua que faciliten la defensa del monte.
  • Tratamientos selvícolas para la creación de zonas estratégicas de gestión que faciliten la defensa del monte en caso de incendios en el futuro, reducir el riesgo de plagas y enfermedades forestales, como medida preventiva frente a grandes incendios y herramienta de adaptación al cambio climático.
  • Restauración de la masa forestal en adecuadas densidades y composiciones de especies autóctonas que permitan una resiliencia de medio y largo plazo.

En estos momentos se están elaborando los planes de restauración que deberán ejecutarse a lo largo de los próximos años y que se irán publicando en la página web.

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