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El sacerdote zamorano de 93 años que quiere salvar la torre de su pueblo: “No nos olvidéis”

La iniciativa de recaudación de fondos iniciada en diciembre de 2024 ha logrado recaudar cerca de 28.000 euros

Recientemente ha recibido el espaldarazo que supone entrar en el Convenio de bienes inmuebles 2026-2027 firmado entre Diputación y Obispado

El sacerdote, que ayuda en otros cuatros municipios de Tierra de Campos, agradece que se están dando “pasos muy bonitos”

El sacerdote Abelardo Febrero junto a la iglesia de Vega de Villalobos

El sacerdote Abelardo Febrero junto a la iglesia de Vega de Villalobos / Plataforma SNT

S. N. T.

Abelardo Febrero es el párroco de 93 años de Vega de Villalobos, la pequeña localidad zamorana que no supera los cien habitantes y que lucha, a través de Salvemos Nuestra Torre, para restaurar la espadaña de su Iglesia de San Román. "El pueblo tiene que colaborar, pero los organismos tienen que ayudar al máximo", reivindica en declaraciones a la Plataforma Salvemos Nuestra Torre de Vega de Villalobos (SNT) el sacerdote, que colabora en otros cuatro municipios de Tierra de Campos y que pide a la Diputación Provincial y al Obispado: “No nos olvidéis”.

Así lo traslada el párroco en la semana en la que acaba de ser su cumpleaños, una “plegaria” que entona en el día en el que Vega de Villalobos conmemora a su patrón, San Román, y en la que invitará este sábado, tras la misa, a un aperitivo a los vecinos en el recién recuperado bar de la localidad, regentado ahora por dos jóvenes emprendedores del pueblo. "Y que nadie piense que la invitación se saca de los fondos, ¡eh!", ironiza al tiempo que se ríe.

La iniciativa de recaudación de fondos iniciada en diciembre de 2024 ha logrado recaudar cerca de 28.000 euros y recientemente ha recibido el espaldarazo que supone entrar en el Convenio de bienes inmuebles 2026-2027 firmado entre Diputación y Obispado.

"Lo más pronto posible"

Ahora, el párroco de Vega pide que se haga todo "lo más pronto posible". "Habéis dado la confianza de que habéis hecho el convenio y ha salido a la luz del día; ahora que no quede en el olvido", pide, y asegura que, en estas situaciones, el Obipado "nunca se niega a colaborar. Nunca". Pero también pide al pueblo: “No os enfriéis”.

Además de Vega, el sacerdote se encarga de la parroquia de Villalobos y también colabora en Villalpando, Villamayor y Villanueva, todas ellas en la comarca de Tierra de Campos, a las que se desplaza con su coche.

"Llevo en este trabajo pastoral 68 años porque canté misa (se ordenó) en el año 57", detalla el sacerdote nacido en 1932 y que estudió en el seminario de Valderas, en León y Zamora. Tras sus primeros destinos en la comarca de Sayago, recaló en Vega en el año 62 y estuvo durante alrededor de una década "revolucionando un poquito el ambiente social". De ahí, a Aspariegos, otros once años más, y a San Cristóbal, hasta su jubilación en 2013. Pero, desde entonces, sigue colaborando en los cinco municipios.

El sacerdote Abelardo Febrero junto a la iglesia de Vega de Villalobos

El sacerdote Abelardo Febrero junto a la iglesia de Vega de Villalobos / Plataforma SNT

En Vega de Villalobos ya tuvo un papel relevante hace unos años en la reparación de las campanas de la espadaña, y también recuerda que hace un tiempo hubo quien le dijo que si se podía arreglar la torre. "Le respondí: dame el dinero y te lo arreglo mañana, pero ese señor habló mucho y dio poco", ríe.

Sin embargo, ahora, se congratula de que "hay un grupo que ha dado el paso hacia adelante” en esta iniciativa y “está haciendo un esfuerzo inolvidable", en alusión al trabajo de la plataforma SNT.

Sobre su propio papel en este cometido, ya que es miembro de la plataforma, resume: "Yo lo que he hecho es, desde el silencio, pues hablar con los que están allá arriba -en referencia a las administraciones-- y hacer lo posible para agilizar, dar pasos".

"Pasos muy bonitos"

En este contexto, da “gracias a Dios” porque se están “dando pasos muy bonitos" tanto por la plataforma como por la ayuda de los vecinos. "Colabora muy bien el personal tanto de fuera como de dentro", recalca. Y asegura que desde el Obispado le trasladan, "de vez en cuando", que no esté preocupado, porque “esto se va a hacer". Por este motivo, él "confía" en que el barco llegue a buen puerto.

No obstante, no deja de lado su inquietud por que haya una empresa que, finalmente, quiera asumir el trabajo. "Una vez que se ha aprobado el convenio, ahora a primeros de enero creo que van a intentar ofrecerlo a empresas, a ver si hay, para que vengan a revisar la situación en la que se encuentra en la torre; si aceptan o no el presupuesto que hay proyectado o hay que subirlo", ha detallado.

"Tengo que decir que hay esperanza y confianza de que esto se va a realizar tarde o temprano y si llega el día en que se haga la torre, a la tarde vamos a realizar una fiesta ‘que para qué’”, promete.

Abelardo Febrero asegura que a lo largo de su trayectoria como párroco se ha visto implicado en muchos proyectos, porque 93 años dan para mucho: "iglesias derruidas, cubrir torres que estaban abiertas…", enumera. Pero alaba en este caso la gran participación ciudadana en Vega de Villalobos, en un "mal momento", por todo el contexto socioeconómico.

"Es más fácil llevar la torre que la voluntad de las personas", asevera, y lo explica: "Es mucho más fácil cargar con la materialidad que con la voluntariedad. Con la materialidad puedes arrastrar la torre donde sea, con o sin esfuerzo. Pero arrastrar la voluntad de las personas cuesta más trabajo, porque tiene que ser desde un principio de desprendimiento total".

"Un hijo en momento de necesidad"

El sacerdote es de la opinión “que es el pueblo el que tiene que sostener y aportar a la parroquia, y cuando no llega a cubrir el pueblo, que aporte el Obispado, como el padre de familia que tiene que ayudar a un hijo en un momento de necesidad", justifica.

E insiste en este pensamiento de “parroquia”: "Cuando haces una cosa y dices... que pague el Obispado... ¡pero si el Obispo aquí no viene a misa!. Lo que tiene que hacer es que ayudar, igual que la Diputación ahora”, afirma rotundo: “Y ayudar al máximo". "No nos olvidéis", les pide. "Que haya 27.000 euros está muy bien, pero tienen que ayudar muchísimo“, reitera.

A su juicio, "tienen que estar muy contentos porque el pueblo ha respondido. Pero llega el momento en que el pozo ya no da más agua y para que no nos sequemos, nos tenéis que saciar y ayudar, igual que en el verano cuando no hay agua la Diputación lleva camiones", ejemplifica.

"Ejemplo"

En todo caso, destaca que Vega está siendo un "ejemplo. Mucho. Y además lo han manifestado en muchas comunidades: hay un pueblo que está arrimando el hombro al máximo para hacer una obra", afirma el párroco, que asegura que, a sus 93 años, saca la fuerza de "no pensar en mí, de pensar en los demás".

Y por eso confía en que la obra pueda estar concluida pronto en un pueblo donde la mayoría del vecindario es gente mayor, que ha vivido tiempos difíciles pero que no por eso "se van a meter las manos en el bolsillo".

Por lo tanto, enmarca también esta acción en "la ilusión, el agradecimiento que tenemos que dar a los mayores". "Los antiguos, con más dificultad, hicieron la torre. ¿Nosotros no vamos a ser capaces de conservarla y levantarla? Por favor, no la dejemos caer". "Esta iglesia es nuestra, la hemos heredado, la tenemos, sea como sea, que conservar", insiste.

Por su parte, promete seguir colaborando e ironiza con que pueda tocar la 'Primitiva': "Yo juego 40 años con los mismos números y no me toca, pero si me toca alguna cantidad, no habría problema... Si alguien me pregunta ¿y por qué juega? Digo mira, para arreglar la torre de Vega o el tejado de Villalobos".

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