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Árboles y memoria por los "héroes del fuego" en la incendiada Sierra de la Culebra

La Confederación Nacional del Trabajo homenajea a los fallecidos en los incendios forestales del verano de 2022

Voluntarios de diversas provincias plantan más de 300 encinas, robles, quejigos y alcornoques

Los voluntarios durante la plantación de árboles en un paraje de la Sierra de la Culebra.  | CEDIDA

Los voluntarios durante la plantación de árboles en un paraje de la Sierra de la Culebra. | CEDIDA

La Sierra de la Culebra ha rendido este sábado homenaje a las víctimas de los grandes incendios forestales de 2022 de su entorno con la jornada "Reforestación" qué, promovida por Confederación Nacional del Trabajo, que ha congregado en Tábara a numerosos amantes y defensores de la naturaleza llegados desde diferentes puntos de España para participar altruistamente en la plantación de nuevos árboles en la zona quemada con vistas a conseguir y refortalecer la biodiversidad perdida con el fuego.

Típico día de otoño y lluvia, no muy propicio para salir al campo, que sin embargo no frenó a los voluntarios llegados desde lugares tan dispares como Zamora, Valladolid, Segovia, León, Salamanca, Zaragoza, Asturias, Madrid, Cantabria y Aranjuez y de los pueblos del entorno, que se concentraron en la Plaza Mayor a las 9.30 horas y desafiando al agua salieron camino de la Sierra de la Culebra para cumplir su misión de repoblar lo que el fuego arrasó.

Participantes en la plantación de árboles, homenaje a las personas fallecidas en los incendios forestales y un momento de la jornada en el auditorio municipal de Tábara. | CEDIDAS

Participantes en la plantación de árboles, homenaje a las personas fallecidas en los incendios forestales y un momento de la jornada en el auditorio municipal de Tábara. | CEDIDAS

Una finca de propiedad municipal sita en el paraje de Sazadón fue el lugar elegido para plantar alrededor de 300 árboles autóctonos propios del ecosistema y la biodiversidad del espacio natural de la Sierra de la Culebra: encinas, robles, quejigos y alcornoques quedaron listos para recuperar el espacio que las llamas le arrebataron convirtiendo miles de árboles en carbón y cenizas.

Las plantas fueron donadas por un vivero de Zamora que cuidó hasta el más mínimo detalle para que tengan arraigo del lugar: utilizó para conseguirlas como semillas bellotas de la zona tabaresa. Con los plantados, sumados a los de los dos años anteriores, se superan ya los 600 nuevos árboles.

Dentro de la parcela reforestada en Sazadón se rendía homenaje a las cuatro víctimas mortales de los del incendio de Losacio del verano de 2022 que tras, iniciarse el 17 de julio a las 18 horas y darse por extinguido 45 días después, el 31 de agosto a las 9.45 horas, calcinó 31.473 hectáreas (14.760 de arbolado), lo cual le convertían entonces en el mayor de la historia en Castilla y León.

Árboles y memoria en la Culebra

Árboles y memoria en la Culebra

Los héroes

Ángel Martín Azcona, natural de Tábara, fue alcanzado por las llamas mientras intentaba con su máquina evitar que las llamas entraran en su pueblo. Falleció el 25 de octubre de 2022 en el Hospital Río Hortega de Valladolid. El Ayuntamiento de Tábara, presidido por Antonio Juárez Núñez, dio a sus piscinas municipales el nombre de Ángel Martín Azcona.

Daniel Gullón Vara de Ferreras de Abajo y brigadista de 62 años del operativo de Medio Ambiente de la Junta perdía la vida mientras luchaba contra el incendio de Losacio en el término de Ferreruela. El Ayuntamiento de Ferreras de Abajo, presidido por el alcalde Jesús Hernández López, ponía a su Pabellón Cubierto el nombre de Daniel Gullón Vara.

Victoriano Antón Ratón un ganadero de ovino de la raza autóctona castellana encontraba la muerte en el paraje "Raya de los Pozones" mientras intentaba salvar a su rebaño. Fue su historia la de un pastor y hombre de campo que dio la vida por lo que más quería: sus ovejas.

Eugenio Ratón Blanco, natural de Sesnández de Tábara, localidad perteneciente al municipio de Ferreruela, moría a los 65 años de edad el 16 de agosto de 2022 tras permanecer ingresado en la Unidad de Quemados del Hospital de Getafe. Las llamas le alcanzaron en la noche del 17 de julio cuando intentaba huir del incendio en su propio coche junto a su padre de cien años.

Desde la Confederación Nacional del Trabajo se "hace este homenaje por tercer año consecutivo a todas las personas que perdieron la vida, perdieron su hogar y su forma de vida en los incendios de 2022 y a todas aquellas personas que volvieron a sufrir este año este abandono institucional en el mundo rural. Por ello les dedicamos nuestro respeto y memoria".

Árboles y memoria en la Culebra

Árboles y memoria en la Culebra

Así mismo "reivindicamos la solidaridad, el apoyo mutuo, la auto gestión, la organización popular, ellas son nuestras herramientas para defender nuestros montes, nuestros pueblos y nuestras vidas", a la vez que desde CNT se exigía "un reconocimiento laboral a los bomberos forestales y un cambio de leyes que favorezcan al mundo rural y lo protejan de este cambio climático que viene dando fuerte con fuegos atroces y danas. La previsión salva vidas".

El intempestivo día obligó a concentrar todos los actos de la tarde en el Auditorio Municipal "Leticia Rosino" donde tenía lugar una comida popular para todos los participantes. En la sobremesa se celebró una mesa redonda bajo el epígrafe "Una mirada sobre los incendios forestales en el Noroeste Peninsular", para continuar con el análisis de la situación de los bomberos forestales.

Agradecimientos a viveros "El Tomillo" de Zamora por donar las plantas autóctonas y a la Asociación de Bomberos Forestales de Castilla y León por apoyar y participar en la jornada, así como al Ayuntamiento de Tábara por su apoyo y facilitar los espacios para los actos.

Finaliza la Jornada de Reforestación con un novedoso concierto del grupo "Pindio Techhnofolk" de Liérganes, en Cantabria, fundado en 2022 por el gaitero Juan Carlos Fernández y el guitarrista Nahúm Cobo del Barrio, muy conocidos en el cántabro Valle del Miera, que deleito a los allí presentes con sus composiciones originales donde mezclan techno jota, folk, punk, metal, disco rumba, pasodobles maquineros, vals y ritmos balcánicos con su gaitas incrustantes, guitarras eléctricas afiladas y bases electrónicas.

Con la satisfacción del trabajo bien hecho los voluntarios y voluntarias, orgullosos de su aportación a la recuperación del ecosistema víctima del cambio climático y de los devastadores incendios, se despidieron con el sueño de regresar de nuevo en el otoño de 2026 a la Culebra.

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