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Se recrudecen las quejas de los usuarios del autobús Zamora-Salamanca tras quedarse ocho personas 'tiradas' en Morales del Vino

Ocho pasajeros habrían necesitado la asistencia posterior de un vehículo de la empresa adjudicataria tras el mal trago de no encontrar asiento

Usuarios de la línea Zamora-Salamanca esperando al autobús en Morales del Vino

Usuarios de la línea Zamora-Salamanca esperando al autobús en Morales del Vino / Cedida

La línea de autobús entre Zamora y Salamanca sigue siendo un quebradero de cabeza para más de uno. Pese a que para algunos ha sido una liberación -y un importante ahorro- la entrada en vigor de Buscyl, para otros supone más de una plegaria en busca de un asiento libre en las paradas intermedias. Sin tantos problemas en las estaciones de salida, el aumento de pasajeros sí que se nota en otros puntos de la ruta, tal y como demuestran las denuncias de varios usuarios en redes sociales. El último incidente de este tipo ha ocurrido este jueves en Morales del Vino, donde ocho personas se habrían quedado 'tiradas'.

Las críticas a la Junta de Castilla y León no son escasas durante las últimas semanas, pese a no ser tampoco la tónica habitual. Aun así, es evidente que es un problema existente, como los propios dirigentes autonómicos han reconocido y han prometido arreglar a la mayor brevedad posible con un sistema de reservas previas. Según la usuaria que denuncia la situación vivida esta mañana "es una muestra más de la medida electoralista y mal planificada que ha puesto en marcha" la administración autonómica. Además, incide en que "se demuestra que el objetivo no es mejorar el servicio público, sino cosechar votos" de cara al (casi) inminente paso por las urnas en Castilla y León.

Según explica en su 'post' de denuncia esta pasajera, "la empresa ha enviado posteriormente un vehículo para recogernos, aunque lo ha hecho por iniciativa propia", enfatizando de igual manera que "la Junta no ha reforzado los servicios pese al evidente aumento de viajeros". En las respuestas a la publicación de Facebook, también llegan las críticas al propio servicio Buscyl, destacando la demora en la expedición de tarjetas. En esta dirección lanzaba su dardo otro usuario, explicando que "hace 30 días que he solicitado dos tarjetas y estoy esperando a que me las envíen... Y eso que lo hacen por correo electrónico".

Una situación previsible

En general, los usuarios de este servicio apuntan a que se trata de unos problemas que podían ser previsibles, tanto por parte de la Junta de Castilla y León como de la empresa adjudicataria. Sobre el reparto de culpas, hay disparidad de opiniones y también hay quien apunta a que "no pone refuerzos porque hay que movilizar un autobús con conductor y eso le cuesta", en referencia a la empresa adjudicataria. Sobre la falta de plazas desde la llegada de Buscyl debido a la gratuidad de los viajes, hay quien echa la vista atrás para recalcar que hay mucha gente que se aprovecha de la nueva situación, pues "he ido a Salamanca y los buses iban siempre medio vacíos".

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