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tras la pesadilla del fuego en la provincia de zamora

La Ley de Montes aplica la suspensión de la caza durante 5 años por incendio

La veda es automática y sin opción a modificación

La Federación regional ha impulsado una campaña de recogida de alimentos para la fauna salvaje

Voluntarios cargados con cubos con tacos de pienso para alimentar a la fauna silvestre en los terrenos afectados pro el fuego en la provincia de Zamora.

Voluntarios cargados con cubos con tacos de pienso para alimentar a la fauna silvestre en los terrenos afectados pro el fuego en la provincia de Zamora. / Cedida

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Los cotos de caza situados en espacios arrasados por el fuego permanecerán suspendidos durante un periodo de cinco años. Así lo establece la Ley 3/2009, del 6 de abril, de Montes de Castilla y León en su artículo 92 referido a las prohibiciones y limitaciones en montes incendiados y que ya se aplicó en el año 2022 cuando el fuego arrasó la Reserva Regional de Caza La Sierra de la Culebra.

"No es que los cazadores ya no cacen tras los incendios, es que no han podido ni salir en la media veda", aclara el delegado provincial de caza, David Pascual. La normativa establece que "los aprovechamientos cinegéticos en los montes que hayan sido objeto de un incendio quedarán suspendidos de manera automática y sin derecho a compensación" en los terrenos afectados. La excepción son los terrenos de cultivo, donde una vez labrados pueden volver a restablecerse como zonas de cultivo, según puntualiza el Servicio Territorial de Medio Ambiente.

La normativa en este sentido es rígida impidiendo el levantamiento de la moratoria previo al cumplimiento de esos cinco años. Así, en el caso de la Sierra de la Culebra, la suspensión se mantiene vigente tres años después, incluso tras la presentación de varios informes favorables.

La veda se aplica al conjunto del coto con el objetivo de salvaguardar la fauna silvestre que, precisamente, va a refugiarse y alimentarse al terreno que no se ha visto afectado por el paso del fuego, pero en el que tampoco se permite la caza. "Al final es tener un poco de sentido común. ¿Cómo vamos a cazar en estas circunstancias? Eso no se le ocurre a nadie", afirma Pascual.

Remolques cargados de paja para alimentar a la fauna salvaje en los terrenos afectados por los incendios en la provincia de Zamora.

Remolques cargados de paja para alimentar a la fauna salvaje en los terrenos afectados por los incendios en la provincia de Zamora. / Cedida

La prioridad es tratar de proteger a las especies salvajes que se han visto mermadas en número, con un hábitat dañado y buena parte de su sustento limitado. "Nos estamos viendo mal para habilitar puntos donde vengan a comer" y no por falta de medios sino porque "no tienen refugio ni nada".

La entrega de los cazadores –organizados a través de la Federación de Caza de Castilla y León– en estas semanas está siendo total, movilizando provisiones procedentes de todos los rincones de Castilla y León, incluso de comunidades vecinas como Madrid. Realizar una estimación en estos momentos es osado cuando la ayuda continúa llegando, pero los números están ahí: una docena de camiones y remolques cargados de paja y forraje, dos tráileres procedentes de la capital cargados de fruta donada por una empresa importadora de fruta, amén de cereales, tacos de pienso y pan duro «que lo están comiendo muy bien». También fruta madura aportada por supermercados «que no me quiso decir ni de cuál es». Pura entrega desinteresada.

La campaña continúa buscando más donaciones, si bien el problema principal es habilitar espacios acondicionados de refresco. Por el momento, van avanzando con la instalación de 40 bidones de 200 litros que, acondicionados con piletas, permiten sustituir las charcas ahora mermadas.

El reparto se realiza por cotos, siendo los presidentes los que expresan las necesidades específicas una vez se ha confirmado la llegada del alimento. "El objetivo", avanza Pascual, "es que se pongan de acuerdo entre ellos asegurándose de que todos perciban las donaciones de manera equilibrada". Entre las zonas más afectadas, Ayoó de Vidriales, Congosta, Cubo de Benavente y ahora también Sanabria. Y las felicitaciones no se han hecho esperar desde el Servicio Territorial.

Fruta madura depositada para la fauna silvestre en los terrenos afectados pro el fuego en la provincia de Zamora.

Fruta madura depositada para la fauna silvestre en los terrenos afectados pro el fuego en la provincia de Zamora. / Cedida

Con todo, el ofrecimiento ha excedido las competencias de la Federación con peticiones procedentes de empresas constructoras "que quieren dejar todo y venir a reconstruir si hay algún pueblo afectado". O un equipo de operarios que quieren venir para trabajar con las motosierras y desbrozadoras. De la misma forma, la ayuda se ha extendido al sector ganadero en colaboración con Cobadu. "Al final nos ha tocado hacer un poco de todo".

El papel de los cazadores

La indignación con las organizaciones ecologistas es común entre los cazadores tras la petición realizada a la Junta de Castilla y León para que proceda a la "suspensión de la media veda de manera inmediata y de cualquier modalidad de caza en todos los terrenos afectados por los incendios y sus áreas limítrofes", cuando es algo, reiteran, automático por ley. Recuerdan su papel a la hora de frenar la superpoblación de especies como corzos o jabalíes que ocasionan un gran perjuicio a los cultivos, siendo unos aliados para los profesionales del sector primario.

David Pascual, delegado provincial de caza en Zamora.

David Pascual, delegado provincial de caza en Zamora. / Cedida

"Al final", reflexiona Pascual, "junto a ganaderos agricultores y vecinos, somos los primeros interesados en que el monte esté en las condiciones óptimas. Desgracias como las vividas en estas últimas semanas–en referencia a los incendios de Molezuelas de La Carballeda/Puercas y Porto– son lo que menos deseamos".

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