La fortaleza de la escuela en un pueblo de Zamora
33 alumnos en el colegio y 13 en la guardería para un pueblo que no llega al medio millar de habitantes es poco menos que una proeza
Venialbo se asegura la continuidad de la escuela con una sólida comunidad escolar

Fiesta de fin de curso en Venialbo / J. V.
33 alumnos en el colegio y 13 en la guardería para un pueblo que no llega al medio millar de habitantes es poco menos que una proeza. Ocurre en Venialbo, donde la fiesta de fin de curso revela el dinamismo del pueblo.
Tal es la fortaleza de esta escuela dependiente del CRA Moraleja del Vino que la comunidad educativa celebra su propia fiesta en connivencia con el Ayuntamiento y unos vecinos orgullos del "lleno" en las aulas del colegio y también en la guardería municipal.

Alumnos graduados que dejan la escuela, junto a sus maestras / J. V.
33 escolares con sus maestras han protagonizado la fiesta de fin de curso, donde se ha tributado una despedida muy especial a César, Aitana, Laia, Alba, Hugo y Alonso, quienes concluyen su etapa escolar para iniciar la Secundaria el próximo curso en Zamora. Por contra, se da la bienvenida a Itxei y Naira, que pasan de Infantil a Primaria.
La actividad escolar en Venialbo se proyecta en una comunidad educativa formada por tres tutoras que están de forma permanente en la escuela, además de los docentes itinerantes de CRA de Moraleja del Vino: Apoyo infantil, Inglés, Música, Educación Física. Atención Educativa. Audición y Lenguaje, Compensatoria.
El Ayuntamiento de Venialbo ha valorado el trabajo y el compromiso del profesorado con la concesión, el año pasado, de los Premios Talanda.
"Tenemos garantizada la continuidad de la escuela para los próximos años" expresa un orgulloso alcalde, consciente de lo complejo que es mantener y estabilizar población joven en un pueblo. "En 2007 había 7 niños y niñas, temíamos cerrar la escuela, pero año a año hemos ido repuntando hasta mantenernos en unos treinta escolares y los más pequeños de la guardería que nos aseguran el futuro para el colegio".

Fiesta de fin de curso en la escuela de Venialbo / J. V.
¿Cuál es la clave? "El compromiso de todos, desde luego los padres, los profesores y el Ayuntamiento, siempre colaborador, generando empleo con proyectos y apoyando cualquier iniciativa que ayuda el asentamiento de familias. Todos aportamos nuestro granito de arena para crear arraigo en el pueblo" apunta Jesús Vara.
Un dinamismo que llevará al alcalde a plantear a la Junta el refuerzo de servicios para el colegio "porque se nos queda pequeño", y la construcción de un pabellón para el uso de la población escolar.
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