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Las negras cifras de siniestralidad de la fauna en Zamora: 1.344 accidentes el año pasado

COAG denuncia que la fauna silvestre provoca un accidente de tráfico cada 45 minutos en Castilla y León y que el medio rural es el más afectado

Zamora es la cuarta provincia en incidencia por detrás de Burgos, León y Soria

Cierva muerta en la cuneta enla carretra N-525, en Sanabria

Cierva muerta en la cuneta enla carretra N-525, en Sanabria / Araceli Saavedra

Los animales salvajes provocaron 1.344 accidentes de tráfico en la provincia de Zamora durante el año 2024. Zamora es la cuarta provincia de Castilla y León, por detrás de Burgos, León y Soria, en cuanto a incidencia de la siniestralidad provocada por la fauna. En el conjunto de la comunidad se produjeron el año pasado 12.291 accidentes de tráfico en las carreteras de Castilla y León, o sea, uno cada 45 minutos. El dato, que se dispara irremisiblemente de año en año, supone ya que casi un 70 por ciento de los accidentes que se producen en las carreteras de la región sean inducidos de una u otra forma por animales silvestres. 

Los datos, obtenidos por COAG de la Dirección General de Tráfico, concluyen que en el conjunto de la comunidad, 108 de estos accidentes provocados por la fauna ocasionaron víctimas, aunque, en este ejercicio analizado, ninguna fue mortal. La DGT informa de que en 2024 hubo 126 fallecidos en las carreteras de Castilla y León, aunque ninguno de estos accidentes con decesos fue provocado por animales. 

"El fenómeno es preocupante dado el vertiginoso y exponencial crecimiento que experimenta" denuncia COAG. Estos accidentes (colisiones o atropellos) con los animales salvajes como coadyuvantes, se han triplicado en la última década. Pasaron de 4.546 en 2014 hasta los 9.173 en 2019. Y desde entonces hasta hoy han crecido otro 34 por ciento. Los datos evidencian la descontrolada proliferación de la fauna salvaje en la región, que campa a sus anchas por las zonas menos urbanizadas. 

Los estudios de siniestrabilidad muestran que las provincias de Burgos, León y Soria lideran las clasificaciones en toda España y otras como Zamora, Segovia o Palencia también se encumbran entre las primeras. Las tablas de nuestra comunidad en 2024 reflejan la siguiente clasificación por número de accidentes inducidos por los animales silvestres: Burgos (2.350), León (2.179), Soria (1.475), Zamora (1.344), Segovia (1.328), Palencia (1.115), Valladolid (1.113), Salamanca (648) y Ávila (739). 

Por tipos de animales, el corzo es el máximo terror de la carretera. Este animal ha causado 6.524 accidentes en Castilla y León durante el año pasado, y generado 36 víctimas no mortales; le sigue el jabalí con 3.414 accidentes y 34 víctimas. Muy a lo lejos se sitúa el ciervo, 657 siniestros y 3 víctimas y el zorro, con 424 y ninguna víctima.

COAG demanda a las administraciones competentes en vías públicas, que en este caso son tanto nacionales como regionales y provinciales, más voluntad a la hora de implementar medidas que palien este efecto colateral que sufre el medio rural. No es raro, desgraciadamente, observar tramos de carretera sin vallados o flanqueados por cunetas llenas de maleza. Y por supuesto, una solución siempre necesaria sería el control poblacional de la fauna. 

Lorenzo Rivera, coordinador de COAG, remacha que “una vez más constatamos la relegación del medio rural, en tanto que este espacio sufre mucho más los efectos de una fauna desproporcionada y descontrolada. Y no solo en la carretera. Afortunadamente, este año no hemos tenido víctimas mortales pero otros años sí los ha habido. Las administraciones tienen que centrarse en estimular este mundo o no tendremos futuro”.  

Por encima de las pérdidas económicas que ocasionan en las explotaciones agrarias y ganaderas y los riesgos sanitarios para la cabaña ganadera, este tema es de interés general para toda la sociedad, porque afecta a la seguridad para circular por las carreteras y a la vida de las personas. En este sentido, no podemos olvidar que las vías más peligrosas son precisamente las más utilizadas por los habitantes del medio rural, por lo que agricultores y ganaderos son doblemente afectados.

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