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Manadas de ciervos devoran el cereal en Tábara: "es una auténtica salvajada"

UPA Zamora denuncia la presencia de "varios cientos de animales" que se alimentan a diario de los campos

José Manuel Ballesteros describe un escenario "de locura" en las inmediaciones de las naves

Advierten del "peligro" para los conductores en la carretera N-631 por la invasión de la fauna salvaje

Manada de ciervos en un campo de cereal en la comarca de Tábara

Manada de ciervos en un campo de cereal en la comarca de Tábara / Cedida

José Manuel Ballesteros, agricultor y ganadero de Tábara, describe un escenario «de locura», con manadas de ciervos campando a sus anchas por las tierras de cultivo de la comarca de Tábara. Y aunque el problema no es nuevo, el productor asegura que «esto va a más; al final los ciervos se terminan metiendo en las naves». 

«Es una auténtica salvajada». El ganadero tabarés pone voz a la denuncia de UPA Zamora, advirtiendo de que la especie se alimenta a diario del cereal nacido. De hecho, es habitual ver imágenes de decenas de ciervos en manada en esta zona de la provincia pastando superficies enteras de cereales. 

El problema no es nuevo. Desde hace años los cultivadores vienen denunciando los estragos que provoca la fauna salvaje. La organización agraria habla de daños económicos «insoportables» para el sector, además del «enorme peligro» que generan las numerosas manadas de animales sueltos en las parcelas colindantes a la carretera N-631. 

«Los daños que sufrimos en la agricultura y ganadería son cada día más elevados, y la siniestralidad viaria por los animales cada vez mayor. El impacto económico es cuantioso y las pérdidas para los profesionales agrarios se disparan. Los riesgos para la salud de las personas se incrementan y los perjuicios para quienes usan a diario estructuras viarias como carreteras son cada vez más elevados», denuncia UPA Zamora.

«No se puede consentir el daño que estamos sufriendo y además que nos toque pagar un seguro por una fauna salvaje que no es nuestra. La Junta nos ha pasado una pelota que no es de los agricultores y ganaderos» lamenta José Manuel Ballesteros, para quien es imperiosa la necesidad de un control de las poblaciones de ungulados. «Si no dejan cazar en la zona quemada esto va a ser un descontrol total». UPA Zamora advierte que ahora son los campos de cereal, «pero que no tardando mucho serán las parcelas de girasol, maíz o leguminosas las que serán pasto y alimento de una fauna cada vez más descontrolada y que hace estragos a los profesionales agrario».  

La organización agraria valora que la «proliferación descontrolada de animales es muy lesiva y está provocando actualmente problemas muy serios a los agricultores y ganaderos en forma de destrozo de cultivos, muertes de ganado o transmisión de enfermedades, pero es que está generando alarma entre la ciudadanía en su conjunto, debido a que cada vez la fauna provoca más accidentes de tráfico y daños en infraestructuras básicas». 

UPA espera que las administraciones actúen en esta zona, que pertenece a la Reserva Regional de Caza de la Sierra de la Culebra. «La proliferación de ciervos acarrea problemas ante los que no se puede mirar a otro lado, puesto que el incremento del número de accidentes en carretera por atropello de grandes herbívoros silvestres, los daños que producen en reforestaciones y cultivos y la propagación de enfermedades infecto-contagiosas al ganado doméstico, obligan a ser activos en las medidas que debe adoptar la Junta de Castilla y León».

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