Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La desconexión móvil, una pérdida de oportunidades para la Zamora rural

Tras más de un año sin señal, los vecinos de Santa Clara de Avedillo denuncian la situación de aislamiento que dificulta el día a día de trabajadores y autónomos

Desde la izquierda, Ana Ángel, Soledad, Jenaro y Marifé comprueban la ausencia de señal

Desde la izquierda, Ana Ángel, Soledad, Jenaro y Marifé comprueban la ausencia de señal / Miguel Ángel Lorenzo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Hacerse con una de esas "preciadas rayitas" que confirman la presencia de cobertura móvil en Santa Clara de Avedillo se ha convertido en todo un lujo solo al alcance de quienes pueden permitirse desplazarse en busca de una elevación de terreno o, directamente, aventurarse carretera adelante. Con una estructura nueva aunque huérfana de repetidores y una antena obsoleta, adentrarse en el núcleo urbano supone un ejercicio de resignación para la población en general, preocupación en el caso de la población más vulnerable y una pérdida de oportunidades para los profesionales que desde hace años apuestan por su tierra.

Hay quienes desisten y directamente ya facilitan el número fijo de su domicilio. Es el caso de Ana Zamorano. Esta titular de una explotación de remolacha se enfrenta a una incertidumbre diaria que le obliga a estar permanentemente localizada. "Siempre tiene que haber alguien en casa" para salir en su búsqueda a darle el recado en forma de llamada en espera porque "el móvil es como si no existiera". La ausencia de señal es tal que los dispositivos ni siquiera registran el historial de llamadas perdidas.

Vecinos de Santa Clara de Avedillo

Vecinos de Santa Clara de Avedillo / Miguel Ángel Lorenzo

El contacto con proveedores, clientes y empleados supone un obstáculo difícil de sortear en una sociedad que hace tiempo se ancló a la inmediatez en la toma de decisiones. Un gesto tan aparentemente sencillo como la confirmación de un pago vía SMS se traduce en una auténtica muestra de las habilidades motrices por parte de los usuarios. "Estiras el brazo, te subes a una tapia o sales del pueblo y cuando regresas corriendo ya ha caducado la sesión". Las gestiones administrativas pueden extenderse toda una mañana, a veces con suerte.

Como Ana son varios los empresarios afincados en el municipio. Jenaro Leal apostó por regresar a su tierra natal para tomar las riendas de la explotación familiar enfocada a la agricultura ecológica. La calidad de vida reorientó la trayectoria laboral de este licenciado en Ciencias Ambientales al que el ejercicio de responsabilidad con la tierra le devolvió a Castilla y León para continuar con un legado al margen de sus trabajos anteriores en el Observatorio de Cambio Global de Sierra Nevada, centros de interpretación del parque natural Sierra Norte de Guadalajara y proyectos relacionados con la flora en altas cumbres.

Los dispsitivos ni siquiera registran el historial de llamadas perdidas

Los dispsitivos ni siquiera registran el historial de llamadas perdidas / Miguel Ángel Lorenzo

La veentana de su incipiente despacho cuenta con vistas "privilegiadas" a un coloso de acero que, con sus 30 metros de alto en el llamado camino de Corrales, luce desnudo sin repetidor alguno que corone una base instalada a inicios de 2024. Pero ante la garantía de la intensidad de señal, se impone el vacío y la incertidumbre de saber quién se hará cargo de la antena. También por conocer qué llamadas se han quedado perdidas en el limbo.

Soledad Luna relata una situación que tilda de surrealista "salvo que lo vivas en tus propias carnes" porque a ver cómo le explicas "a quien le da tono (de llamada) que esta no termina de llegar a tu móvil" ni deja rastro. Tras 17 años afincada en el municipio, la artista depende de la cobertura para llenar su agenda de actuaciones. "Nunca sabes cuándo te van a llamar. A mí me está afectando muchísimo".

Uno de los agricultores locales trabajando

Uno de los agricultores locales trabajando / Miguel Ángel Lorenzo

Ellos conforman la riqueza de un municipio que acoge también un taller mecánico y tres casas rurales situadas entre las mejor valoradas de España y que se ve obligadas a competir "en condiciones absolutamente desventajosas", comenta la propietaria del alojamiento. Pero la desconexión en plena era tecnológica afecta indistintamente a los 159 censados en el municipio sobre los que aún pesa la caída de un vecino en el mes de octubre. Tras más de dos horas tratando de contactar con el 112, finalmente fue trasladado hasta la capital en un vehículo particular.

"Hace años había cobertura, aunque mala. Ahora no ves a nadie por la calle con el teléfono de la mano". La conexión a los datos móviles y al wifi conforma el único salvavidas, pero que escapa al manejo de los más longevos, dependientes forzosos de la telefonía fija. En una sociedad que avanza hacia el derecho a la desconexión digital, los pequeños municipios aún se enfrentan a una lucha a contracorriente por equipararse en servicios a las grandes urbes.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents