Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Mascaradas de Zamora: La Filandorra "pone las calles" en Ferreras de Arriba

La mascarada hace renacer a un pueblo empeñado en mantener tan señera tradición

La cuadrilla de la Filandorra de Ferreras de Arriba puso a correr a todos la juventud del pueblo en un día soleado que permitió a todos, grandes y pequeños, salir a la calle a disfrutar de esta mascarada invernal.

“No hace falta ni poner el despertador para levantarlos” así resumía un padre las primeras horas del día. A las ocho de la mañana Atilana Folgado ayudaba a los chicos a transformarse en los personajes. Marcos Canas Otero se vestía de Filandorra; Fernando Villar Ferreras, de Diablo; Rubén Villar Andrés, de Galán; y Adrián Moldón Otero, de Madama.

Un cuarteto que este año se convertía en quinteto tras la recuperación de la figura de El Cerrón, el recaudador del aguinaldo que antaño recogía los productos de la matanza casa por casa. Javier Aguilar Crespo, estrenaba el traje de la nueva figura. En esta ocasión Atilana ha tenido ayuda de dos jóvenes para aprender las peculiaridades de la vestimenta de estos cuatro jinetes, que literalmente ponen a cabalgar a todo el pueblo.

El nuevo presidente de la asociación al Filandorra, Manuel Baladrón, remarcaba precisamente que se ha indagado sobre este personaje que a muchos de los jóvenes no le suena pero que a los más veteranos si lo recordaban de su niñez.

La tradición de La Filandorra “se mantiene y le damos un impulso con este nuevo personaje”, en palabras de Manuel Baladrón. Un impulso que llegaba la víspera, día de Navidad, con la recuperación del recital de los villancicos y que va camino de recuperar también la Comedia, o al menos algún acto de la representación.

Las carreras, las risas, los cintazos, los golpes de castañuela, los caramelos dejaron un reguero de ilusión en las calles y casas. A lo largo de la mañana vecinos y visitantes disfrutaron de la exposición de fotografías de las ediciones anteriores, cientos de fotos se han recuperado de los archivos familiares y de profesionales.

Para completar la mañana se repartieron 15 litros de sopas de ajo, algunos kilos de chorizos y chocolate. También hubo tiempo para visitar el museo de la Filandorra donde se gurda otra colección de fotos y las réplicas de los personajes. 

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents