Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Multitudinario pasacalles de gigantes por los barrios de Puebla de Sanabria

Niños, padres, abuelos, peñas, visitantes y turistas se visten de color en vísperas del día grande de Las Victorias

Los Gigantes y Cabezudos de Puebla de Sanabria cumplieron con sobresaliente su misión, recorrer los barrios de Puebla de Sanabria, la víspera de la festividad de Nuestra Señora de las Victorias. Con dudas, llueve o no llueve, comenzó el recorrido desde la Plaza Mayor que, a medida que descendía de las calles principales por la Rúa, La Cárcel, la Costanilla hasta El Pilón, iba enrolando a más y más participantes. Los cabezudos y gigantinas, niños en su mayoría, aguantaron buena parte del largo recorrido. 

El desfile de los Gigantes fue una de las ediciones más concurridas de hace unos cuantos años. Niños, padres, abuelos, peñas, visitantes y turistas vistieron de color, cantos y bailes todo el recorrido, que era recibido con gran expectación en la populosa Plaza del Arrabal para realizar la tercera parada del trayecto. Plaza de Armas y La Cárcel fueron las dos primeras paradas para el refrigerio. Candanedo, uno de los barrios acogedores que recibieron a toda la comitiva, se volcaba con el pasacalles, para volver sobre los pasos del Arrabal y descender desde el legendario Buenos Aires al Puente. 

La fiesta impactó de lleno en el Barrio de San Francisco, con las paradas en la Vicentina donde esperaba el bocadillo más grande y la añorada Trucha. Y muchos, no tan niños, tiraron del carrito del avituallamiento para no perder la etapa reina y completar el recorrido de vuelta con el mismo aire festivo. Parada obligada en el 15 de la calle Acalde Varela donde las 1.200 roquillas de Margarita García se quedaron cortas para tanto goloso. Y del tirón, hasta la plaza del Convento de San Francisco, donde los Gigantes tuvieron pista de baile para parejas.

El Puente de San Francisco marcó el “de hoy en un año” cuando en el regreso las peñas se arrodillaron ante el castillo para cantar a la “Puebla, la más bonita” y la más festiva. Y la más paellera, 1.000 raciones para reponer fuerzas para la noche. 

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents