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La memoria viva de Justo Alejo

Desde Zaragoza y Bragança a Sayago, 26 poetas y artistas han sentado las bases del homenaje anual al poeta sayagués con un libro en ciernes

Arriba los poetas y artistas durante el homenaje a Justo Alejo

Arriba los poetas y artistas durante el homenaje a Justo Alejo / Cedidas por Mari Paz Blanco y José Luis España

Estefanía Vega

A las puertas de una estela de aniversarios se gestó el primer homenaje a un poeta sayagués tan ilustre como desconocido en su tierra: Justo Alejo. Su nombre resuena con fuerza en un Formariz que le vio nacer y que acoge sus restos tras el fatal –y poco esclarecedor– desenlace el 11 de enero de 1979. Su epitafio domina en la mente de quien haya reparado en su figura y, sin embargo, aún queda mucho por dilucidar sobre un Justo Alejo cuyo potencial sesgó la muerte hace 45 años.

Fue el grupo PerVerso de Valladolid junto a la poeta Concha Pelayo quienes impulsaron la semilla de lo que este fin de semana se ha confirmado como un acto con vocación de continuidad en su segunda edición. Lo hicieron inspirados por la cercanía del fondo documental donado a la Fundación Jorge Guillén y al calor del homenaje poético a la Sierra de la Culebra que coordinó Benito Pascual a raíz de los incendios de 2022. 

26 poetas, escritores y artistas desde Zaragoza a Bragança pasando por Madrid, Valladolid y Zamora engrosaron el cartel de participantes dispuestos a ahondar y poner en valor la estela de quien se fue antes de tiempo, de quien escribió una quincena de poemarios y dejó numerosos retazos de una obra dispersa en las publicaciones especializadas de la época como Trece de Nieve y los Pliegos Poéticos Vallisoletanos.

La memoria viva de Justo Alejo

La memoria viva de Justo Alejo / Cedidas por Mari Paz Blanco y José Luis España

Desde la tipografía fonética analizada por Diego Zorita y replicada por Concha Pelayo a sus paralelismos con el novelista francés Marcel Proust o las influencias del surrealismo y el dadaísmo desgranadas por la pintora Charo Antón, sin olvidar la mención a otros autores novedosos para la época como Manuel Vázquez Montalbán, Aníbal Núñez de la mano de Jesús Losada.

No faltaron las menciones a coetáneos de la talla de León Felipe o Claudio Rodríguez como tampoco los apuntes más cercanos de la mano de sus familiares. Como la de su cuñado, Miguel Herberg, con la reproducción del trailer de la película "Fantasmagórico", un juego de imágenes libres basadas en la obra del que ejerció como brigada en el Ministerio del Aire cuando la muerte le sobrevino. Una época que también dio pie a la intervención por parte de las mujeres de algunos compañeros del Ejército que conocieron de primera mano a quien en 2025 celebraría los 90 años. "Fue un encuentro de altura". Las palabras de Charo Antón corroboran lo que ya se ha confirmado como una cita que se repetirá con carácter anual y que el pasado sábado llegó a congregar a un centenar de vecinos e interesados por conocer más sobre los entresijos de este paisano prendado de su tierra.

La memoria viva de Justo Alejo

La memoria viva de Justo Alejo / Cedidas por Mari Paz Blanco y José Luis España

El homenaje, desdoblado en Formariz –con la bienvenida a cargo del alcalde, Teófilo Moralejo, y los organizadores del encuentro, Concha Pelayo y Thomás Chelsea– y en la escuela de Fornillos de Fermoselle así como en la mermeladería Oh Saúco de Teresa Cotorruelo, dio pie al análisis y al descubrimiento de los datos más interesantes sobre la biografía de este ilustre doctor sayagués titulado en las especialidades de Filosofía, Pedagogía, Psicología, Magisterio, Sociología y Políticas. Pero también a la interpretación y recital de sus poemarios como el publicado a título póstumo «El aroma del viento». Todo un reto teniendo en cuenta la complejidad que entraña su lectura. Más aún, imitarla. 

Una cita que sienta además las bases de un futuro libro que recogerá todos los testimonios –entre ellos el Antonio Pedrero, amigo de juventud–, poesías y referencias a la figura de este sayagués que alzó por última vez su pluma, cosas del destino, para hablar de los poetas marginados. A falta de presupuesto y búsqueda de financiación, lo que está claro es que su legado cuenta con firmes defensores en buena parte de la Península. "Alguien de tal elegancia lo merece".

Los vientos

siempre los vientos

como aquel viento

-ráfaga de muerte-

que te ayudó. Nos dejamos dominar

ante el castillo altivo

ante almenas vigías.

Alguien vendrá un día

a salvarnos

de este pueblo dormido.

Somos nosotros

callando siglos

somos nuestros verdugos.

(Concha Pelayo)

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