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Entrevista | Luis Fernando García Nicolás Presidente de Femembalses

"Sin los territorios donde se genera la energía, no sería posible la viabilidad de muchos sectores económicos"

"La adjudicación de la central de Villalcampo va a sentar un hito importantísimo en lo que es entender los pueblos y el medio rural"

"Llegaremos hasta donde haga falta para que se doble la tributación de las empresas a los ayuntamientos por el IAE"

"Las eléctricas deben dejar un poso en la zona donde desarrollan una actividad que luego permite a los accionistas recibir dividendos"

Luis Fernando García Nicolás | José Luis Fernández

Luis Fernando García Nicolás | José Luis Fernández

Alcalde socialista de Ahigal (Cáceres) y vicepresidente 3º de Fomento, Movilidad y Agenda Provincial en la Diputación cacereña, Luis Fernando García Nicolás es también el presidente de la Federación de Asociaciones y Municipios con Centrales Hidroeléctricas y Embalses (Femembalses), que representa a más de 530 ayuntamientos de todo el país, entre los que se encuentran 47 zamoranos. La designación de Zamora para celebrar el Consejo Permanente de la Federación de Asociaciones y Municipios con Centrales Hidroeléctricas y Embalses ha consolidado la relevancia de este territorio ante el reto nacional que suponen los procesos de renovación de las concesiones de las explotaciones hidroeléctricas. El embalse de Villalcampo es el primero en iniciar este proceso tras la caducidad del actual aprovechamiento el próximo 10 de octubre. García Nicolás destaca la trascendencia de esta concesión como guía para el resto de aprovechamientos hidroeléctricos que pasarán por el mismo proceso en los próximos años. Los alcaldes están dando la batalla, en unidad de acción, para que las empresas que exploten los embalses compensen "de forma justa" a los municipios y se rompa la tendencia regresiva que llevan décadas sufriendo.

–¿Qué papel va a tener Zamora en todo el proceso de renovación de concesiones hidroeléctricas que se avecina?

–Lo que pase con la concesión de Villalcampo va a ser la línea a seguir todo un proceso de cara a los próximos años. Sentará las bases de una oportunidad de futuro para los municipios cedentes. Nos jugamos mucho porque entendemos que lo que salga bien aquí será positivo para el futuro y lo que salga mal, lo tendremos que arreglar. La adjudicación de la central hidroeléctrica de Villalcampo va a sentar un hito importantísimo en lo que es entender los pueblos y el medio rural. Por eso es muy importante lo que pase aquí porque Zamora es una provincia con embalses que generan mucha de la energía del país.

La creación de comunidades energéticas abaratará la luz y estimulará el asentamiento de empresas

–¿Por eso la decisión de celebrar la reunión de la Comisión Ejecutiva de Femembalses?

–La decisión de hacer la reunión en Zamora se tomó antes de las novedades que tuvimos posteriormente sobre la decisión del Ministerio de escuchar a los territorios en la nueva relación de los pliegos de concesión de las centrales hidroeléctricas. Pero además eso lo reforzó la propia decisión de la Dirección General del Agua de permitirnos participar. Entonces tenía mucho más sentido hacer la reunión del Consejo Permanente y de la Comisión Ejecutiva de Zamora. Villalcampo es la primera central hidroeléctrica que salga a explotación con los nuevos pliegos en los que estamos colaborando con el Ministerio para su redacción.

–Han tenido que pasar 75 años para otorgar protagonismo a los territorios donde se asientan esas infraestructuras ¿Cree que estos avances puede saldar lo que siempre han considerado como una deuda histórica?

–La caducidad de las concesiones nos da la oportunidad de fortalecer la posición de una Federación de la que formamos parte ayuntamientos de Zamora y del resto de provincias de España. El trabajo que ha realiza Femembalses es encomiable para los municipios. Muy importante porque, por ejemplo, se consiguió que por primera vez tributase el IAE por esos embalses y la propia valoración de esas importantes infraestructuras que dan energía a las zonas más pobladas del país, donde está siempre la rentabilidad económica. Todas las actividades económicas que se desarrollan en esas grandes ciudades serían imposibles si no existiesen las presas y las centrales hidroeléctricas que están en el mundo rural. Entonces la renovación de las concesiones nos da la oportunidad de posicionar la importancia que tiene Femembalses y la que tiene el mundo rural para nuestro país. Es verdad que han tenido que pasar 75 años para que nos demos cuenta de ello, lo importante ahora es que esta realidad se reconozca. Sin nosotros la viabilidad de muchos sectores económicos no sería posible.

Luis Fernando García Nicolás

Luis Fernando García Nicolás / JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ

–Los territorios anegados por embalses no se libran, y mucho menos los de Zamora, de una regresión demográfica y un proceso de abandono de la actividad económica que contrasta con el progreso de otras zonas. ¿Se va a conseguir alguna un desarrollo más armonizado, que los pueblos no sean siempre los paganos?

–Nosotros tenemos muchas ideas para intentar romper esa tendencia que indicas, esos impactos negativos. De hecho, en las reuniones de Zamora se han puesto encima de la mesa propuestas para conseguir que la energía que se produce en nuestros territorios revierta de verdad en que la gente no se vaya de ellos, que es lo que nos importa al final a los alcaldes. Queremos una viabilidad para nuestros municipios y no se despueblen.

–¿Por dónde van esas reclamaciones, puede concretar?

–Tenemos unas exigencias básicas. La primera es el incremento de la tributación por IAE al doble de lo que estamos cobrando actualmente. No podemos tener un impuesto que no se ha tocado desde los años 90 porque para los ayuntamientos también sube la inflación, la electricidad cada vez nos cuesta más cara y al final nuestros municipios tienen los mismos problemas que las familias y otras administraciones. Vamos a llegar a donde haga falta para que se nos escuche y se amplíe la tributación que tienen las empresas por IAE en nuestros municipios. Y también es importante lo que acabamos de conseguir en el sentido de que la empresa que explote un embalse no se lleve el dinero a donde tiene la sede social, sino que parte de esa riqueza se quede en el territorio. Al final se trata de que la gente pueda vivir en nuestros pueblos como en cualquier otro sitio, con los mismos servicios.

–Lo cierto es que estos pueblos con embalses sufrieron un impacto tremendo; les quitaron las mejores tierras, como han denunciado muchas veces los alcaldes, ¿cómo se van a materializar esos proyectos?, ¿cómo se va a conseguir que ahí realmente se genere riqueza?

–Está claro que el daño es irreversible. No tiene sentido que hablemos de la recuperación de un daño que es irrecuperable a partir de que, como bien dices, las mejores tierras te las anegan y te quedas sin ellas y en muchos casos la gente se tuvo que ir de esos municipios porque era imposible vivir en ellos, evidentemente. A parte de las obras que se realizaron para el propio embalse, también están las obras de recuperación de orillas, donde generalmente se sembraron árboles para evitar la erosión. Eso directamente ha invalidado las propias tierras de cultivo y hasta la ganadería, una actividad muy propia de muchos pueblos que también se vio sacrificada por las infraestructuras hidroeléctricas.

–¿Cómo esperan que se les compense ese impacto negativo?

–La solución viene por la imaginación que tengamos. Las propuestas están encima de la mesa y los proyectos los tienen que decidir los propios territorios en función de lo que cada uno entienda que son sus necesidades. Desde la Federación entendemos que tienen que ser los alcaldes y los ayuntamientos los que lideren esos proyectos y los que digan hacia dónde quiere dirigir su municipio para poder ser viable, para revertir ese envejecimiento de la población y conseguir que gente joven venga a nuestros pueblos. Hay muchos proyectos innovadores desde el punto de vista medioambiental, energético o de los cuidados sociales como es todo lo relacionado con la economía plateada, centrada en las necesidades y demandas de las personas mayores. Tenemos que ser imaginativos y capaces de plantear esos proyectos porque la financiación la vamos a tener, que es lo más difícil.

Hay muchos proyectos innovadores desde el punto de vista medioambiental, energético o de los cuidados sociales y de los mayores

–¿Cómo va a llegar esa financiación?

–Nos la van a aportar las empresas que gestionen esas infraestructuras hidráulicas; es decir, las que exploten los embalses. Tiene que venir de ahí, las empresas tienen que dejar un poso en el territorio donde está desarrollando una actividad económica que les permite a los accionistas todos los años recibir un dividendo.

–¿Cómo van a ser las aportaciones, cómo se van a concretar?

–El planteamiento que nosotros hemos hecho para el pliego, y entendemos que es viable económicamente, pasa lo primero por la creación de comunidades energéticas, que evidentemente van a reducir la factura de electricidad de la gente que vive en el pueblo y puede ser un estímulo para vivir a un municipio pequeño donde la electricidad es más barata. Los municipios con centrales y embalses tenemos capacidad económica y eso, añadido a otras iniciativas que ya están llevando a cabo los propios ayuntamientos, puede ayudar mucho a las pequeñas y medianas empresas. Por ejemplo, si el bar del pueblo o la tienda consiguen reducir la factura de la electricidad, a lo mejor ese pequeño empresario no se va porque consigue una rentabilidad económica de su establecimiento. Es verdad que en un pueblo pequeño a veces es difícil la viabilidad económica, pero esto va a ser una ayuda notable desde luego.

–Han planteado también los ingresos en función de la potencia de la central, ¿qué posibilidades reales hay de que se consiga?

–Se ha planteado una cantidad por la potencia del embalse, un mínimo económico por esa potencia y a partir de ahí que se valoren las empresas que más dinero aporten sobre esa potencia. Es decir, si una empresa plantea que va a hacer proyectos por un millón de euros al año y otra plantea una aportación de dos millones de euros al año, evidentemente que en esta última tenga todos los puntos posibles a la hora de valorar la concesión.

–¿Se va a establecer una cantidad real a cada municipio en función de la potencia de la instalación hidroeléctrica?

–Los alcaldes reclamamos que los proyectos tienen que estar valorados en el pliego porque si no no tiene sentido. No podemos plantear entelequias de una actuación que va a generar no sé cuántos puestos de trabajo pero que no tiene detrás una cifra económica de lo que va a suponer ese proyecto y eso es algo que desde el principio todos hemos entendido que era necesario que estuviese.

–Insisto, ¿va haber cantidades reales en función de la potencia instalada?

–El valor es lo que se decida poner en el pliego, es decir nosotros hemos planteado una cantidad por megavatios de potencia instalada y esa es la cantidad mínima que las empresas tienen establecer para tener la valoración correspondiente a ese apartado, porque tienen que comprometerse a realizar el territorio. Lo que no está todavía claro es cuánto va a puntuar eso y qué peso va a tener sobre los pliegos. Hay que pensar que en el pliego no solamente se tiene en cuenta lo que nosotros demandamos, hay otro tipo de cánones que también revierten en el Estado y entonces ahí las empresas tendrán que equilibrar. Y lo que hay que poner también de relieve es que el Ministerio está dispuesto a que se minore el canon que dan las empresas a cambio de que realicen estos proyectos en el territorio. Porque el Estado puede decir al territorio que no se le dé nada y todo me lo llevo yo. Sería otra opción, pero completamente injusta para los pueblos. Lo que nos han transmitido en las reuniones es todo lo contrario: hay que dejar riqueza en los territorios donde se genera la energía.

–¿Entonces el Ministerio (Estado) tiene claro que está dispuesto a percibir el menos en favor de los territorios?

–Eso nos lo ha reconocido la Dirección General del Agua. Ellos saben que van a recibir menos ingresos que hasta ahora. Evidentemente hace 75 años la energía tenía un valor muy diferente al que tiene hoy en la economía; supone un mayor coste económico para todos porque está más cara que hace 20, 30 ó 40 años. Entonces no es que vaya a perder el Ministerio es que se conforma con ganar menos a cambio de algo esencial en nuestro país como es que los territorios no se despueblen. Nosotros no podemos continuar avanzando con esta brecha poblacional cada vez más acentuada entre los pueblos y las ciudades y eso lo tenemos que revertir entre todos. El Estado tiene que ser el que iguale esos desequilibrios y además tiene la mayor responsabilidad porque es el que más puede hacer para revertir una injusticia histórica.

No podemos continuar avanzando con esta brecha poblacional cada vez más acentuada entre los pueblos y las ciudades

–¿Ustedes han tenido una interlocución con las empresas?

–No, eso le corresponde al Ministerio y a la Dirección General del Agua a través del pliego. Las empresas aquí no tienen nada que decir. Cuando se saca a licitación una concesión pública la que menos tiene que decir es la empresa porque es la entidad pública la que ajusta las normas y la que dice cómo se hace. Luego las empresas, dentro de su capacidad, llegarán hasta donde entiendan que pueden aportar. Hay que pensar que el 16% del total de la energía del país se produce en nuestros embalses. Esto da idea de la importancia que tiene a día de hoy toda la generación hidroeléctrica en España que generalmente y en mayor medida se produce en pueblos pequeños.

–¿Temen que la emergencia de las energías renovables pueda afectar a la pérdida de influencia de la producción hidroeléctrica y con ello al devenir de los territorios con centrales y embalses?

–Cuanto más renovables es verdad que hay menor capacidad de la energía hidroeléctrica. Pero ocurre que ésta es insustituibles en cuanto a la rapidez de generación y eso es importantísimo para el equilibrio del sistema energético nacional porque estas centrales son las únicas capaces de responder con eficacia a la hora de generar la energía punta que se necesita en ciertos momentos de consumo. Entonces eso es insustituible. De hecho no solamente no se está pensando en que vaya en declive sino que ya los propios embalses se van a utilizar como baterías para acumular la energía. Los expertos dicen que la clave no solo será la producción energética con fuentes renovables como son el viento, sol y agua en el momento, sino la capacidad de almacenarla.

–Por lo tanto, augurar que se van a quedar en estructuras obsoletas es impensable.

–Yo creo que el sistema nacional de energía a día de hoy es impensable sin las centrales hidroeléctricas. A día de hoy y dentro de muchísimos años.

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