Entrevista | Manuel Rodríguez Rodríguez Premio al Mejor conductor de autocares de España

"Mi suerte es trabajar en algo que me llena; soy feliz al volante de un autobús"

"Lo más difícil es la responsabilidad de llevar a tantas personas a tu cargo"

"Mi padre me obligó a sacar el carné de autocar"

Manuel Rodríguez celebrando el premio con su familia

Manuel Rodríguez celebrando el premio con su familia / Araceli Saavedra

Manuel Rodríguez Rodríguez (San Román de Sanabria, 1987) compartía su premio al "Mejor conductor de autocares de España" con sus más allegados, en el negocio familiar de El Puente de Sanabria. El joven chófer Manu "Rochi"se alzaba recientemente con el galardón en la III Feria del Trasporte de Viajeros por Carretera, ExpoBus Iberia en Pontevedra. Compitió con 66 conductores de toda España en pruebas tipo test y de conducción con dos recorridos, aparcamiento, medidas de altura y anchura, y un cambio de carril con una pelota de tenis en un plato que no debía caerse.

Desde niño, el autocar que conducía uno de sus tíos le llamaba la atención y fue su padre el que le "obligó" a sacarse el carné. Desde ese momento no se ha apedado de la profesión que comenzó precisamente con la empresa Álvarez, uno de cuyos chóferes, Rubén Álvarez, se alzó con el tercer puesto del concurso nacional.

–¿Cuándo empezó su pasión por los autobuses?

–Mi pasión por los autocares comenzó con mi tío que trabajaba en los autocares, y siempre me llamó la atención. Hasta que mi padre me obligó a sacar el cané, me lo pagó él. A partir de que me saqué el carné empecé a trabajar con 24 años. Empecé en Autos Álvarez, en Puebla de Sanabria, y ahora llevo seis años en Autocares Vaquero en Benavente.

–¿Qué es lo más difícil para un conductor?

–Al principio, lo más difícil es la presión que tienes de llevar tantas personas a tu cargo. Al final te acostumbras y lo más difícil después es llegar a los sitios que no conoces. Con práctica y queriendo llegar, llegas. Cuando voy fuera me preparo la ruta, tienes que mirar que entre el autobús, las medidas, los giros, para no quedarte atascado. Nunca he tenido problemas con el navegador por lo que digo, que te estudias la ruta. Si el navegador te manda por un sitio ya sabes si entras o no entras. Es visualizar las calles por las que vas.

–¿Dónde se formó?

–Es un trabajo que me apasiona y tengo la suerte de trabajar en algo que realmente me llena, me gusta y soy feliz montado en un autobús. Al principio formarse en difícil porque no tienes una experiencia. Tienes compañeros que te van enseñando y, al final, a base de práctica y cogiendo un poco de lo que te enseña uno y otro, al final te vas formando y cogiendo tus "manías" o tu manera de conducción. Al final te va saliendo bien, hace que te guste y lo disfrutes.

–¿Las empresas valoran esa dedicación?

–Sí lo valoran. Cuando tienen una persona que cumple con el trabajo y, como yo que me apasiona el trabajo, eso lo valoran y te lo hacen saber.

–¿Cuál fue el viaje más complicado?

–El viaje más difícil fue cuando me fui a Italia por trabajo. Teníamos el autobús allí destinado y me tuve que ir 12 días, Otro país, otro idioma… tú solo que no conoces a nadie. Verte en aquella situación, que no conoces nada, no sabes dónde vas y aunque te lo planifiques no te suena nadas. Fui difícil pero al final fue una experiencia muy buena que me traje.

–¿Hay pasajeros más difíciles de llevar?

–Es verdad que hay pasajeros que son más difíciles de llevar y otros que se llevan muy bien, pero al final tú trabajas para una empresa que tiene una imagen que dar, un respeto y con una sonrisa.

–¿Ha recorrido toda España?

–Sí. Ya he recorrido toda España y parte del extranjero. Y me gustaría ir a Inglaterra por eso, porque es más complicado conducen por el carril contrario. Verte en esa situación me gustaría, por probar pero sigo prefiriendo viajar por España.

–¿Y cuando hay un buen chofer hay aplausos?

–Sí. Muchos aplausos. Lo agradezco mucho después de un viaje en el que has estado fuera una semana.