"Tengo 100 años y quiero ver el mar": los abuelos de esta residencia de Zamora se van a la playa

Ocho abuelos de la residencia de Peleas de Abajo viajarán a Gijón el 28 de agosto, algunos de ellos respirarán aire de la costa por primera vez en su vida

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Víctor, Amanda, Petra, José A., Amparo, José C. y Rubén. | Cedida

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Víctor, Amanda, Petra, José A., Amparo, José C. y Rubén. | Cedida / Alejandro Bermúdez

Amanda nació en Cabañas de Sayago hace 100 años, y a pesar de haber acumulado la experiencia de todo un siglo de vida y gozar de buena salud para su edad, nunca ha visto el mar. Un sueño que muy pronto podrá tachar de su lista de deseos por cumplir, pues el lunes 28 de agosto viajará con varios de sus compañeros de la Residencia Virgen del Carmen, de Peleas de Abajo, a la playa de San Lorenzo de Gijón.

La ilusión de Amanda y de otros residentes en una situación parecida llevó a dos auxiliares de la residencia, Gabriel García y Rocío Martín, a embarcarse en la aventura de organizar esta excursión a la costa con todos los mayores del centro que lo desearan.

Además de Amanda, otras dos personas respirarán la brisa marina el próximo 28 de agosto por primera vez, pues hasta ahora no habían tenido la oportunidad de viajar a la costa. Son José Calvo, pastor de Pinilla de Fermoselle, que a sus 82 años no ha salido de la provincia de Zamora, y José Álvarez, natural de la localidad de Castronuño (Valladolid), que tiene 93 años y en cuanto supo que había una excursión al mar fue de los primeros en apuntarse.

Otros cinco mayores de la Residencia de Peleas de Abajo sí han visto el mar en alguna ocasión, pero también disfrutarán del viaje a Gijón, porque nunca es mala ocasión para cambiar de aires y pasar un día en la playa. Son Víctor, de 72 años; Petra, de 88; Mariana, de 89; Rubén, también con 89 años, que quiere "disfrutar con el aire puro" del mar y Amparo, de 93, que se propone como reto subir los escalones del autobús a pesar de sus dificultades, pues el viaje lo merece.

Los ocho residentes, cuatro mujeres y cuatro hombres, estarán acompañados de cuatro o cinco trabajadores de la residencia, incluyendo varios auxiliares y una enfermera, para que estén bien atendidos durante todo el viaje. El autobús les recogerá en la puerta de la residencia y les dejará junto a la rampa de acceso a la playa, pues ya cuentan con autorización de la Policía Municipal de Gijón.

Gabriel García, trabajador del centro, se ha ocupado de cuidar cada detalle para que todo salga bien el día de la excursión. El autobús hará una parada técnica en el área de servicio de Caldas de Luna para que los excursionistas puedan ir al baño, beber agua, etc. Una vez llegados a la playa de San Lorenzo, los abuelos disfrutarán de sombrillas y hamacas que ya estarán preparadas para ellos. Todo por su bienestar y su comodidad. También tienen mesa reservada en un restaurante muy próximo a la playa, para evitar desplazamientos innecesarios.

Cumplir el sueño de ver el mar al menos una vez en la vida es posible para Amanda, José y el resto de excursionistas de la residencia de Peleas de Abajo gracias a la solidaridad de varios negocios de la provincia de Zamora que han querido "apadrinar" este viaje para que las personas mayores no tengan que correr con todos los gastos. Entre ellos, Herbolarios García Taboada, papelería Carlin, farmacia Palacios del Valle, bar La Casa de los Pinchitos, Autocares Castaño e Hijos y el Grupo Residencial Niño Jesús. Hay un séptimo patrocinador anónimo, otra empresa de Zamora que prefiere no desvelar su nombre.

Todo está listo para que Amanda, José Álvarez, José Calvo, Víctor, Pedra, Mariana, Rubén y Amparo puedan ver y respirar el mar Cantábrico. Ahora solo toca esperar que el 28 de agosto haga buen tiempo en Gijón.

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