Verde bajo negro en La Culebra: el ecosistema se regenera tras los incendios

Una parcela de 10 hectáreas monitorizada por RefoSetas da los primeros resultados de regeneración del ecosistema

Con la poda y limpieza manual de ramas muertas en el arbolado de roble y salguera y urces, un grupo de voluntarios de la aseguradora Reale se sumaban activamente a la cooperación con el proyecto RefoSetas promovido por Nazaret Mateos y la empresa EntreSetas.

Un proyecto experimental en marcha para regenerar una zona de 10 hectáreas quemadas en el paraje de la Fuente del Mayo de Villanueva de Valrojo. El proyecto desarrolla técnicas pioneras de regeneración de suelos quemados se fundamenta en el uso de las propias especies locales para restaurar el ecosistema, con la cooperación económica de Reale.

Trabajo de los voluntarios en el proyecto RefoSetas. | A. S.

Trabajo de los voluntarios en el proyecto RefoSetas. | A. S. / Araceli Saavedra

El director territorial de Castilla y León, País Vasco y Cantabria de Reale, Fernando Carpintero, señaló el objetivo de esta participación del voluntariado de "conocer la zona, las reparaciones que se están realizando en la zona con lo que ha pasado, conocer el pueblo de Villanueva de Valrojo".

Gloria Sanz, responsable territorial de Responsabilidad Social de la aseguradora, organizó la participación de los 15 voluntarios, en su mayoría con afinidad a la provincia de Zamora ya que son de Vivinera, Villanueva del Campo, Moreruela, Aspariegos y de la misma capital de Zamora.

Los voluntarios participaron en una explicación exhaustiva del proyecto y los primeros resultados a tiempo real con la imagen satélite del estado del terreno sobre el que se ha actuado, un entorno de 10 hectáreas del paraje de la Fuente del Mayo.

Un total de 89 pequeños recolectores de la zona dependían de la producción micológica que se comercializaba a través de la empresa EntreSetas que compraba la recolección de manera equitativa, 50% a 50%, entre empresa y recolectores de la Sierra de la Culebra. Las pérdidas a medio plazo son de 12 millones de euros en producción micológica.

Mateos señala una seta. | A. S.

Mateos señala una seta. | A. S. / Araceli Saavedra

Mateos resumió en "72 horas" de retén todos los esfuerzos de los vecinos por evitar los daños del incendio y la cooperación entre las personas que se quedaron en Villanueva y "los que se fueron pero se llevaron a nuestros mayores y nuestros hijos" con el convencimiento de que "estaban cuidados" mientras los vecinos se entregaban a la extinción.

Los pinares afectados, entre 50 y 60 años, estaban para comenzar las entresacas y generar recursos a los ayuntamientos para labores como "mantener la depuradora arreglar caminos, arreglos en el pueblo".

La elección de La Fuente del Mayo, en el monte 15 de Utilidad Pública, se basó en ser una zona de recreo habitual para el pueblo, con una fuente y manantiales. En una primera fase se limpió el arbolado la zona quemada y se inocularon los cultivos de hongos en trocos muertos trasladados desde Villanueva de Valrojo. El retraso en obtener las autorizaciones -8 meses- provocó la pérdida de los primeros cultivos de micelios, a partir de esporas recolectadas en la zona, para inocular. Nazaret Mateos subrayó el objetivo de que el proyecto sea muy meticuloso y cumpla con las autorizaciones y la metodología para que los resultados sean aplicables en otros puntos del mundo para restaurar terrenos tras un incendio.

Los hongos se recogen en la zona ,no solo por ser autóctonos sino por su adaptación a unas características de suelo y régimen de lluvias y hasta de temperaturas más bajas y corrientes de aire.

Uno de los voluntarios subido a un árbol. | Araceli Saavedra

Uno de los voluntarios subido a un árbol. | Araceli Saavedra / Araceli Saavedra

El motivo de hacer limpieza de las partes del arbolado muertas es que "las setas necesitan unas determinadas horas de luz". En los suelos afectados "el micelio va por debajo de la tierra buscando los lugares más idóneos de colonización". La monitorización del satélite revela un "verde" intenso en la zona elegida. Ese verde, además del brote de los árboles en las zonas no quemadas, se debe a un "corta y pega" de rizomas de helechos extraídos en la misma zona de la Fuente del Mayo, de rápido crecimiento y fácil agarre que proporcionan sombra a los hongos. En el caso concreto del boletus, la especie comercialmente más demandada, es un tipo de hongo específico de la Sierra perfectamente adaptado. De ahí el interés del proyecto en hacer las inoculaciones de sus esporas recolectadas en los lugares donde crece tras el incendio.

El resultado fue la aparición de las primeras setas el día 4 de junio. Hay un seguimiento y monitorización permanente de la parcela. Todo el procedimiento de regeneración de la producción permite que se pueda comercializar la producción con "certificado ecológico" y el valor añadido que ello supone.

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