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La Junta vigila que el etiquetado de los corderos refleje su verdadero origen

El consejero de Agricultura anima a consumir el lechazo de Castilla y León, “de mayor calidad” que el importado, debido a su alimentación

El consejero de Agricultura, Gerardo Dueñas, entra en la sala de despiece de Asovino. | José Luis Fernández

El consejero de Agricultura, Gerardo Dueñas, entra en la sala de despiece de Asovino. | José Luis Fernández / Alejandro Bermúdez

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de la Junta de Castilla y León, Gerardo Dueñas, confía en que los lechazos que llegan a los consumidores tendrán este año “un etiquetado claro en el que aparezca el origen del producto, la fecha de sacrificio y todos los datos que garantizan esa trazabilidad para que el consumidor sepa si es un lechazo que viene de Francia o Italia o si es realmente nuestro”.

Para ello los servicios veterinarios de Salud Pública han incrementado los controles en los mataderos y salas de despiece de toda la comunidad. Los lechazos que se importan de Italia o Grecia suelen venir congelados, pero los de Francia en ocasiones entran vivos para su sacrificio en Castilla y León; aún así su etiquetado debe indicar claramente el origen francés del producto, tal y como recordaba ayer el consejero durante una visita a la sala de despiece de la cooperativa Asovino, en Coreses.

La fábrica de la cooperativa zamorana viene trabajando al 100% de su capacidad durante todo el mes de diciembre y ahora se enfrenta a la semana más intensa del año. Desde hoy hasta Nochebuena saldrán de la sala de despiece de Coreses unos 10.000 lechazos, según explicaba ayer el vicepresidente de Asovino, Isidoro Torío.

Trabajo en la sala de despiece de la cooperativa Asovino en Coreses. | José Luis Fernández

Trabajo en la sala de despiece de la cooperativa Asovino en Coreses. | José Luis Fernández / Alejandro Bermúdez

La inmensa mayoría de lechazos que procesa la cooperativa zamorana llevan la vitola negra y dorada de Tierra de Sabor o la vitola roja de la IGP Lechazo de Castilla y León.

Precisamente, el consejero Gerardo Dueñas venía a la sede de Asovino a escenificar el apoyo del Gobierno regional al producto local, y para animar desde allí a todos los castellanos y leoneses a consumir lechazos de la tierra, que son animales “alimentados de leche y con piensos de la propia comunidad autónoma” frente a los corderos lechales que vienen de Italia, Francia o Grecia “con otros requerimientos diferentes, más laxos, y por tanto su calidad no es la misma que la que aporta nuestro lechazo”.

En 2023 Agricultura potenciará la IGP del Queso Castellano para que suba el precio de la leche de oveja

Dueñas adelantó que en enero de 2023 su Consejería relanzará la IGP del Queso Castellano “como un complemento y apoyo a la DO del Queso Zamorano y para intentar que el precio en origen de la leche de oveja tenga un crecimiento como ha ocurrido en Castilla-La Mancha con el Queso Manchego”.

Asimismo, a lo largo del año que viene se pondrán en marcha programas para promover “diferentes usos de la lana”, como ingreso complementario para el sector del ovino, junto con la leche de oveja y la carne.

Incremento de los costes de producción

El sector tiene que negociar en el primer trimestre del año los contratos de la leche para 2023, y lo hacen tras un año en el que los costes de producción han crecido mucho, especialmente la electricidad. El presidente de Asovino calcula que la leche deberá subir “por lo menos un 10% o un 15% para que podamos sobrevivir”.

Lo que sí ha subido de precio, al menos en las carnicerías y supermercados, es el precio del cordero, pero Isidoro Torío defiende que “es un producto de calidad y la gente se tiene que acostumbrar a pagarlo”.

La cooperativa factura 30 millones de euros anuales

La cooperativa Asovino, con unos 340 socios ganaderos, sacrifica alrededor de 150.000 corderos anualmente y produce 14 millones de litros de leche de oveja, lo que en conjunto supone una facturación de 30 millones de euros.

El otro reto del sector está en la falta de mano de obra. Las explotaciones de ovino cada vez son más grandes pero “hay un cuello de botella” para encontrar gente dispuesta a trabajar en los pueblos, según detallaba ayer el vicepresidente de la cooperativa.

El consejero Gerardo Dueñas 2022 en el último año se han incorporado 683 jóvenes a la actividad agraria en Castilla y León, un 10% más que en 2021 y que ha habido más incorporaciones en el sector ganadero que en el sector agrícola. “Esto nos da una idea de que sí hay relevo generacional para la ganadería y nos parece positivo en una comunidad con un territorio tan amplio”, dijo ayer el titular de Agricultura.

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