El encendido navideño de Puebla de Sanabria llegó al ritmo del tamborilero, con actuación de la Escuela de Folclore de Puebla, ascendiendo por la Costanilla hasta la Plaza Mayor, en un espectáculo de luz recibido con emoción y expectación por parte del numeroso público que se dio cita en la villa.

Con traca final de pirotecnia, la luz de la navidad ha llegado para quedarse. Poco después de las siete de la tarde, con la plaza al completo, se vivía con impaciencia el estreno del alumbrado, con los prolegómenos musicales y las luces esperando, como el público. Al son del redoble de tambor del tamborilero como banda sonora fueron subiendo las luces por calles y fachadas para llegar a la torre y el árbol de navideño, antes de ver encendido un “Feliz Navidad” en la fachada renacentista.

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GALERIA| Alumbrado navideño en Puebla de Sanabria Araceli Saavedra

Con un ¡oh! de los que hacen eco se exteriorizaba el beneplácito del momento, móviles a pleno rendimiento y caras de ilusión en los niños ante la cascada de luz. Con una foto delante del árbol o con el fondo de la felicitación navideña salieron cientos de mensajes estrenando las casi fiestas.

Una espera corta para unos y larga para otros donde los voluntarios de la Comisión de Fiestas 73 ayudaban a sobrellevar el frío con 50 litros de chocolate caliente, churros recién hechos y más de un centenar de kilos de castañas que se han donado para estrenar la fiesta de la navidad. Una degustación garantizada para todos aquellos que se acerquen a disfrutar de este pedacito de navidad.

VÍDEO | Puebla de Sanabria enciende sus luces de Navidad

VÍDEO | Puebla de Sanabria enciende sus luces de Navidad

Y así los primeros en llegar vienen de cerca y de lejos, una familia de Asturias que conocía Sanabria pero que no había venido a ver la fiesta navideña, una familia de Alcalá de Henares que, con su hijo, decidieron a primera hora de la mañana poner rumbo a Puebla para conocer el pueblo y su estreno navideño.

Algunas fachadas, puertas y ventanas se han sumado a las fiestas adornando la mirada dentro de las ventanas, con árboles y hasta un curioso portal de Belén que habrá que buscarlo en el recorrido por las calles. Y no podían faltar los primeros regalos, qué mejor que un par de pendientes de los gigantes o de llaveros a juego.