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Miguel Terrón Manías Alcalde pedáneo de Latedo

“La aceituna de Latedo es magnífica con un rendimiento del 25%”

“Tenemos olivos que pueden tener más de quinientos años: son parte del pueblo y su seña de identidad”

Miguel Terrón Manías posa para la entrevista. | | CH. S. Ch. S.

Miguel Terrón Manías es un alistano de pura sangre nacido el día 4 de agosto de 1949 en La Raya de España y Portugal: Latedo. Hijo de las posguerra que en 1966 dejaba la vida rural para ganarse la vida en Suiza y Alemania. Hoy, ya jubilado, es alcalde pedáneo de su pueblo, allí donde el domingo renacerá la ancestral tradición de elaborar artesanalmente aceite y pan.

– Aliste, de comarca superpoblada en los años sesenta a la sufrida agonía de la despoblación galopante seis décadas después.

– Por desgracia así es. Nuestros antepasados practicaron una agricultura y ganadería de supervivencia. Quizás no se pasara hambre pero la verdad es que no sobraba nada. El problema llegaba tras la Guerra Civil cuando en todos los pueblos éramos muchos y había lo justo para comer. La única alternativa era emigrar.

–De la mítica Raya de Tras os Montes al sur de los Alpes ¿Cuál fue vuestra peculiar historia?

–En el caso concreto de Latedo una familia emigró a Locarno, el señor Benito y su mujer optaron por emigrar en el cantón italiano, una zona turística de Suiza próxima a Italia. Se fueron con sus cinco hijos y con su mediación seguimos muchos su camino: sólo se quedaron aquí los mayores.

El aceite era para el consumo familiar. Nunca se vendía a nivel comercial, si acaso se utilizaba para el trueque en especie con otros pueblos.

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–Dejar la amada tierra siempre es duro, con una mano delante, la otra detrás, y, eso sí, la eterna promesa de volver.

–Cierto. Yo con sólo 17 años, partí hacia la aventura. Allí, en Locarno y Ascona, trabajé en la hostelería hasta que mi inquietud por progresar y aprender el idioma alemán me llevó a Alemania trabajando como fresador en la ciudad de Friburgo cerca la suiza Basilea donde, aparte, participe quince años como chef en la feria del Palacio de cristal. Ya dominado el alemán regresé a Locarno. Trabajé duro y fui ahorrando hasta que regresé a España para afincarme en Madrid durante 45 años, hasta que llegó la jubilación y cumplí el sueño: regresar a Latedo, con mucha más calidad de vida.

–Luces y sombras del medio rural. De la infancia a la jubilación: ¿Un cambio brutal?

– Así es. Cuando yo era sólo un rapacico Latedo era un pueblo rebosante de vida con 236 habitantes y 53 de niños y niñas en la escuela. Doña María Pardo, de Sayago, fue nuestra mejor maestra, estuvo en el pueblo más de treinta años, hasta jubilarse. Hoy somos 51 vecinos, 25 varones y 26 mujeres, y la práctica totalidad jubilados. A lo largo de todo el año hay unas veinte casas abiertas. En verano la población se multiplica por tres con los emigrantes.

La lagar abrirá sus puertas a las 11.30 horas del domingo para iniciar el proceso de la elaboración de aceite

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–No todo es negativo ¿Qué destaca en el lado positivo?

– En lo bueno está el progreso y desarrollo rural alcanzado en materia de infraestructuras básicas urbanas, gracias a la labor Ayuntamiento y de la Corporación Municipal que preside nuestro alcalde Javier Faúndez Domínguez, siempre con la colaboración de todos los vecinos: abastecimiento domiciliario de agua, alumbrado público, pavimentación y recuperación del lagar, el horno alistano y un molino. Aparte se nos ha construido una carretera que nos comunica con la Nacional 122 en Trabazos.

–¿Cuál es el secreto de ser el único olivar en Aliste, una tierra más propia de heladas tardías de primavera que arrasan todo?

–Tenemos un microclima propio y especial del entorno del internacional río Manzanas. También hay algún olivo en nuestro vecino pueblo de San Martín del Pedroso. Antaño aquí había olivos por todo el término, luego llegó la emigración, el abandono de tierras y los incendios. Ahora sólo quedan los de las fincas del entorno urbano. Esta claro que esto viene de muy antiguo: tenemos olivos que igual tienen más de quinientos años.

–¿Las plantaciones olivareras seguían algún patrón común?

–Efectivamente. Las tierras y cortinas tenían como su principal fin producir trigo, centeno, patatas, nabizas o berzas para el consumo de los animales domésticos y de las personas, por ello los olivos, como otros árboles frutales, se plantaban junto a los linderos de paredes o fincones para que no dificultarán luego las labores de arado o sembrado con el arado romano.

–¿Cuáles eran y son los fines del aceite producida?

–Cada familia disponía y dispone de algunos olivos en sus fincas y las aceitunas recogidas se molían para elaborar aceite para el consumo familiar. Nunca se vendía a nivel comercial, si acaso se utilizaba para el trueque en especie con otros pueblos cercanos de España y Portugal obteniendo así aquellos productos que no teníamos como vino, bacalao y café Palmeira.

Aquí la más abundante es la Santuliana que da aceitunas muy gordas y alguna Borral que son más finas.

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–¿Cómo ha sido la última campaña aceitunera alistana?

–Muy mala, ha sido un mal año para todo. El agua es vital y hemos vivido y sufrido una sequía extrema con fuertes olas de calor y poca lluvia.

–¿Qué variedades hay y cual es su calidad en Aliste?

–Aquí la más abundante es la Santuliana que da aceitunas muy gordas y alguna Borral que son más finas. Yo las he llevado a Portugal y me dijeron que eran de mucha calidad, con un rendimiento del 25% cuando las portuguesas a duras penas llegan a un 20%. Si coges 100 kilos de aceitunas haces alrededor de 25 litros de aceite.

–¿Cuál es el sistema y el ritual para convertir el fruto de las olivas en el tesoro verde casero?

– Se trata del llamado molino de sangre que como base tiene una gran pila de granito de características similares a las que antaño se hacían para los bautisterios de las iglesias alistanas con granito extraído en las canteras de Fornillos de Aliste y del mítico Monte Pedroso. En los molinos harineros de agua las piedras francesas en Aliste, llamadas moliendas, van en sentido horizontal las dos, una sobre la otra son movidas por el redrueno al que hace girar el agua. En el molino de sangre del lagar de Latedo la muela que gira lo hace en sentido vertical y movida por una caballería: caballo, yegua o mula. En Latedo, dependiendo de las épocas, también se utilizaron vacas y bueyes de la raza autóctona Alistana.

–¿Qué objetivos tiene la Jornada de Producción Artesanal de Aceite de Oliva y Elaboración de Pan en Horno de Leña?

–Recuperar, preservar y dar a conocer nuestro patrimonio material e inmaterial, etnográfico y social, para que no se pierda y pueda ser disfrutado por las generaciones venideras. Los vecinos son los auténticos protagonistas, coordinados a través de la asociación cultural “La Lagar” , colaborando altruistamente y a prestación personal para que todo salga bien y quienes nos visiten disfrute y se sientan como en su propia casa. Los vecinos, hombres y mujeres, son el principal valor de Latedo. El problema está en que sólo quedamos ya gente mayor.

–Nos queremos ir el domingo hasta Latedo a pasar el día ¿Qué nos recomienda?

–Todo y lo digo con el corazón. La lagar abrirá sus puertas a las 11.30 horas para iniciar el proceso de la elaboración de aceite. Media hora más tarde en el horno de la “Tía Emilia” se comenzará con el taller de elaboración de pan tradicional alistano. Los panes elaborados se sortearán. La comida de otoño tendrá lugar en Trabazos a base de cocido alistano y pan artesanal de centeno tostado con aceite de oliva de Latedo. Ya por la tarde, a las 16 horas, se finalizar el proceso de elaboración del aceite y se ofrecerán pingadas, pan artesano torrado a la brasa, mojado en el aceite elaborada y untadas con miel de Aliste. Del folclore de gaitas y tamboriles se encargará Aulas de Música de Aliste y Tras os Montes. Agradecemos el apoyo del Ayuntamiento de Trabazos, Diputación de Zamora y Caja Rural.

–Este año llega con algunas novedades interesantes.

–A las 10 de la mañana habrá un taller de iniciación a la cata de aceite impartido por el doctor Francisco Lorenzo Tapia, presidente de la asociación Olearum Cultura del Aceite. Queremos promocionar la lagar de Latedo y las jornadas del aceite: para ello firmaremos un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Trabazos y Olearum entidad fundada en Teba (Málaga) el día 23 de noviembre de 2007. Invito a todos a venir a Latedo.

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