La localidad de Cibanal acogió este fin de semana una jornada en torno al vino de Arribes del Duero, concretamente un concurso de vinos caseros que demostró la calidad del producto que dan las uvas cultivadas en esta zona del oeste de España, que no en vano cuenta con su propia Denominación de Origen de vinos.

Bajo el título “Sabor de Arribes”, este concurso que ya ha cumplido 12 ediciones se creó en homenaje a todos los viticultores que cuidan de esta tierra, de sus viñedos y de sus vinos, para premiarles en un merecido y sentido homenaje que posiciona la calidad de esta zona y de los productos que ella nacen.

El concurso reunió a productores de pueblos como Fermoselle, Moralina de Sayago, Cibanal, Mámoles, Badilla, Fariza y de localidades salmantinas como Lumbrales, pues la DO Arribes del Duero incluye municipios de las dos provincias.

En total se recibieron 39 muestras de vino blanco , tinto joven y tinto crianza, para su cata por parte de un jurado profesional, compuesto por enólogos, técnicos y expertos consumidores.

La valoración de las producciones artesanales de Arribes por parte del panel de expertos comenzó a la hora prevista, y tras probar los 39 vinos eligieron los tres vinos premiados.

Los ganadores

El premio especial al vino mejor valorado recayó en una creación de Antonio García, de Fermoselle, concretamente un vino blanco joven.

Otros dos vinos fueron seleccionados finalistas, concretamente un tinto crianza de Javier Peña, de Fariza, y un tinto joven de Aníbal Fernández, de Cibanal.

El ganador recibió un trofeo que lo distingue como el mejor en el XII Concurso de Vinos Caseros “Sabor de Arribes”. Además, se llevó a casa un lote de vino por gentileza del Consejo Regulador de la DO Arribes, una comida para dos personas en el Mesón “LasTres Chimeneas” y un lote de productos de la tierra por gentileza del Ayuntamiento de Villar del Buey, además de un lote de queso por gentileza de la Quesería Vallancho de Cibanal y artículos de la Ruta del Vino de Arribes.

Los dos finalistas fueron obsequiados con una visita para dos personas a bodegas de la DO (El Hato y el Garabato de Formariz en un caso, y Bodega Bruneo de Fermoselle en otro) y se llevaron además un lote de productos de la tierra por gentileza del Ayuntamiento de Villar del Buey, un estuche de vino por gentileza del Consejo Regulador de la DO Arribes, un lote de queso por gentileza de la Quesería Vallancho de Cibanal y artículos de la Ruta del Vino de Arribes.

El resto de participantes también recibieron un obsequio del Consejo Regulador. En plena vendimia de 2022, los productores de la comarca ya piensan en el esmero que pondrán en esta añada de vinos caseros para presentarla al certamen del año 2023.