Galicia, Asturias, Castilla y León y Cantabria trasladaron este lunes al comisario europeo de Medioambiente, el lituano Virginijus Sinkevicius, su preocupación por la que consideran una “incorrecta” gestión estatal del lobo en sus territorios y el aumento de los ataques contra las explotaciones ganaderas.

“En nuestros territorios, que tienen el 98 % de los lobos de España, se está viendo una situación de conflicto como nunca en relación con la ganadería extensiva. Los ataques no disminuyen sino que aumentan”, ha denunciado a los periodistas el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de Castilla y León, el popular Juan Carlos Suárez-Quiñones.

Sinkevicius ha recibido a la delegación de esas cuatro comunidades autónomas, formada por responsables de tres partidos distintos, en la que también ha participado los consejeros del ramo de Cantabria, Juan Guillermo Blanco (PRC); Galicia, Ángeles Vázquez (PP) y Asturias, Jesús Calvo (PSOE).

Buscaban denunciar ante el Ejecutivo comunitario la errónea decisión del Gobierno de España, a su juicio, de haber incluido hace un año al lobo en la Lista de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre) sin datos fehacientes, postura que también han denunciado ante la Audiencia Nacional.

La decisión ministerial parte de la premisa de que el “canis lupus”, cuya caza deportiva está prohibida desde 2021, está en regresión en el conjunto del territorio. Pero las autodenominadas “comunidades loberas” dicen que esa no es la realidad al norte del río Duero, donde las poblaciones aumentan y también los ataques a cabras, ovejas, vacas, caballos o perros domésticos.

El consejero Suárez-Quiñones (derecha) junto al comisario de Medio Ambiente, Virginijus Sinkevicius. A la izquierda, los de Medio Ambiente de Cantabaria, Asturias y Galicia. | Efe Efe

Los consejeros han acordado enviar sus propios datos al comisario, al que han invitado a conocer el problema sobre el terreno, según han asegurado los responsables autonómicos y ha confirmado a Efe un portavoz de la Comisión, quien ha dicho que Bruselas “seguirá supervisando y apoyando la situación para encontrar soluciones realistas en consonancia con la legislación de la UE y basadas en datos sólidos”.

Castilla y León y las otras cuatro comunidades quieren recuperar la gestión de las manadas a nivel autonómico, no para eliminar a todos los lobos, sino poder suprimir ciertos ejemplares cuando los técnicos consideren necesario diseminar las poblaciones cuando estén demasiado concentradas, según ha explicado.

El Ministerio para la Transición Ecológica aprobó el pasado julio una estrategia para la conservación y gestión del lobo, que pretende promover su recuperación natural, fomentando su expansión hacia el este y el sur de la Península, además de impulsar su coexistencia con la ganadería extensiva y reducir de forma significativa los daños al ganado. Esta estrategia contempla “extracciones” cuando no haya otra solución, pero Asturias, Galicia, Cantabria y Castilla y León critican que la falta de seguridad jurídica hace que ningún técnico quiera firmar la eliminaciones selectivas.

“No queremos terminar con el lobo, pero tenemos que ponerlo en su sitio porque si no vamos a terminar con la ganadería extensiva”, ha insistido el consejero cántabro tras la cita con el comisario y antes de otra reunión con el Comité de Organizaciones Profesionales Agrícolas y de la Confederación General de Cooperativas Agrícolas (COPA-COGECA).

La titular gallega ha subrayado que “esa expansión debe hacerse al sur de España, no al norte” y ha asegurado que “Galicia, que viene a ser poco más de un 5 % del territorio, tiene más manadas de lobos que todo Francia y Portugal juntos”.

“Algo estuvo haciendo bien Galicia y algo se hizo mal en otras regiones. En esas regiones es donde tiene que ponerse las pilas el Gobierno central”, ha resumido Vázquez.

El consejero asturiano ha señalado que las cuatro comunidades siguen “trabajando con lealtad con el Gobierno de España, pese a tener una posición contraria”, pero ha celebrado que “el diálogo está abierto” con la Comisión, que ha aceptado que esas regiones envíen sus propios datos a Bruselas, que cotejará la información con la que ha aportado el Gobierno central.

Los ataques de lobos, hasta seis al día en Galicia, suponen un problema no sólo para la ganadería, sino que también introduce “expectativas negras en la lucha contra la despoblación” si los pastores abandonan los campos, lo que a su vez complicará la gestión forestal y aumentará el riesgo de incendios, han denunciado.

"El lobo está en expansión constante"

“España ha dicho a Europa que el lobo esta en regresión y le venimos a decir que en nuestros territorios no es cierto. El lobo está en expansión constante en nuestro territorio. Fruto de la adecuada gestión. Los datos reales no son los ofrecidos por España a la UE”, ha señalado Suárez-Quiñones.

Lobos ibéricos en la Sierra de la Culebra, al norte del Duero. | Emilio Fraile A. B.

“El ganadero ama su caballo, vaca y oveja. No todo se paga con dinero”, han matizado Vázquez y Blanco. El consejero del Partido Regionalista de Cantabria ha asegurado que con la nueva normativa estatal “hay más daños que el año anterior” y que las manadas se han multiplicado por cuatro en su comunidad en dos décadas.

“Si hay otras comunidades que tienen problemas porque no tienen lobos, estamos deseosos de cederles ejemplares. Que nos digan un código postal donde enviarlos”, ha zanjado Guillermo Blanco