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La Opinión de Zamora

Los ganaderos de Roelos reclaman atención: “El incendio nos ha acabado de rematar”

Ganaderos de Roelos de Sayago reclaman atención tras las pérdidas sufridas en un siniestro eclipsado por los desastres de la Culebra y Losacio

Aspecto que presenta parte del municipio de Roelos, calcinado por el incendio que se declaró el pasado 15 de julio. Además de los pastos, forraje y encinas calcinadas, han resultado dañadas paredes y cercas de piedra. Arriba, ganaderos de Roelos afectados por el fuego. | José Luis Fernández

La magnitud de los incendios de la Sierra de la Culebra y Losacio ha situado todas las miradas en el noroeste y el centro de la provincia de Zamora. La Carballeda, Aliste, Tábara, Tierra de Alba, Los Valles de Benavente ha vivido la peor pesadilla con dos de los incendios más devastadores de la Península Ibérica.

Lamentablemente el desastre se ha cebado este año también con un rincón de la comarca de Sayago al que la gravedad de los otros siniestros ha situado en segundo plano.

José Andrés Benéitez observa los daños del incendio desde el coche José Luis Fernández

“Es muy triste lo que ha pasado, han muerto personas, otras están graves, lo comprendemos y lo lamentamos, pero nosotros también existimos y hemos perdido mucho con el fuego”. A Reyes Felipe se le saltan las lágrimas cuando recuerda los apuros que pasaron en Roelos de Sayago para salvar el pueblo y los animales.

Pese a que inicialmente se apuntó a la intencionalidad, la investigación confirma que fue un rayo

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Un incendio, declarado el 15 de julio, el mismo día que el de Figueruela de Abajo y pocas horas antes de la gran tragedia de Losacio. Por fortuna no ha habido que lamentar pérdidas humanas ni muertes de vacas ni ovejas, pero en Roelos una decena de ganaderos han perdido pasto y alimento para el ganado. “Hemos quedado muy tocados. Aunque nadie hable de este incendio, los daños son muchos”.

Reyes Felipe, Julio Pordomingo y José Andrés Benéitez ante una encina quemada José Luis Fernández

El recorrido desde el pueblo hacia la zona de la presa de Almendra, alrededor de 800 hectáreas calcinadas, da idea de los destrozos provocados por un siniestro que llegó a ser declarado de nivel 2 por el riesgo para la población.

Y aunque de inicio se consideró “intencionado”, finalmente las investigaciones han determinado que la causa fue un rayo.

Ganaderos de Roelos cuentan los daños sufridos José Luis Fernández

Ese origen por causa de fuerza mayor y, por tanto, sin intervención de la mano humana, tranquiliza en cierto modo a los ganaderos, muy preocupados ante la posibilidad de que pudieran ser penalizado de cara a las subvenciones de la PAC y otras restricciones muy temidas por un sector que ya viene muy tocado por la crisis de precios.

Pinar quemado

Pinar quemado José Luis Fernández

“Sería nuestra ruina definitiva” apunta Julio Pordomingo, uno de los mayores productores de vaca sayaguesa con 300 ejemplares.

De él es la llamada “isla”, al lado de la presa de Almendra, completamente arrasada por las llamas y por tanto improductiva de momento para su explotación de ganadería autóctona. “Llueve sobre mojado, ya arrastramos pérdidas desde hace años, con los piensos por las nubes, encima ahora hay que echar el doble. Todos son gastos y las vacas valen poco. El incendio nos acaba de rematar” reflexiona el ganadero.

Una pared de piedra y una señal dañadas

Una pared de piedra y una señal dañadas José Luis Fernández

Por eso, estos productores sayagueses consideran “de justicia” que el territorio afectado por el incendio sea declarado “zona catastrófica”, al igual que los dos grandes incendios de Zamora.

“Aquí es todo ganadería extensiva, se han quemado los pastos, encinas cargadas de bellotas. Había un montón de prado sin comer, al que iba a ir el ganado este verano y todo se ha achicharrado. Ni agua ni alimento” lamenta Bibiana Herrero.

Roderas de una máquina que actuó en el incendio José Luis Fernández

“De qué van a comer las vacas y las ovejas” reivindica Reyes Felipe. Apuntan que la sequía agrava el problema. “Muchas charcas están secas y el agua que queda en algunas está podrida, no para que la beba el ganado; al final se nos mueren los animales”.

“Nos han olvidado, con todo lo que ha pasado en Zamora nos hemos quedado en el limbo”

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De momento por allí tampoco han visto la dotación de comida para las explotaciones, como sí han recibido los ganaderos de la Culebra y otras comarcas afectadas por los dos grandes incendios. “Nadie nos ha dicho nada. Hemos mandado una valoración de los daños a la Junta y estamos a la espera” explica José Andrés Benéitez.

Reyes Felipe muestra los daños en una pared de piedra típica de Sayago José Luis Fernández

Él, como otros ganaderos, tiene metros de paredes y cercas de piedra derribadas por el fuego o durante los trabajos de extinción del incendio. Hay fincas donde son perceptibles las rodearas de la maquinaria pesada. “El destrozo es impresionante. No sabemos quién se va a hacer cargo de todo esto” cuestiona el ganadero de Roelos.

“Nos han olvidado, con todo lo que ha pasado en Zamora nos hemos quedado en el limbo” se lamenta Reyes Felipe mientras pisa por primera vez algunas de las fincas donde pasta su ganado.

Una finca quemada

Una finca quemada José Luis Fernández

“Es terrible como ha quedado todo” reflexiona mientras mira hacia el único pinar de la zona. También comido por las llamas.

“Lo único que pedimos es que se nos de la misma consideración que a los compañeros de la Culebra y todas esas zonas quemadas porque, en cuestión de pastos, forrajes y tacos de alimento, hemos perdido igual” incide José Andrés Benéitez. “Hay que pagar rentas, comprar forraje. A endeudarnos más y nosotros no tenemos la culpa de lo que ha pasado”.

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