La Alianza UPA-COAG vuelve a requerir al consejero de Agricultura, Gerardo Dueñas, para que “de una vez por todas” convoque la Mesa Regional de la Sequía ante la “situación extrema” en la que se encuentran los cultivos y la ganadería de Castilla y León.

Consideran “urgente” articular medidas de apoyo y planificar actuaciones orientadas a paliar las pérdidas que han sufrido los agricultores de secano, los elevadísimos costes y limitaciones que están padeciendo los regadíos, y problemas de falta de pastos para la ganadería.

"Inacción" del consejero

Para esta organización la actitud del consejero es “inconcebible” y hace un llamamiento al Gobierno regional para que “ponga fin a la actual inacción y absoluta parálisis que padece la Consejería de Agricultura y “se tome en serio” este problema. Advierten de que los problemas del campo siguen incrementándose, por lo que “llama poderosamente” la atención que no se convoque la Mesa Regional de la Sequía a pesar de las continuas peticiones.

La organización reclama "actuaciones propias" del Gobierno regional y que abra negociaciones "inmediatas" con el Ministerio de Agricultura para poner en marcha toda una batería de medidas, desde ayudas directas a exenciones fiscales, que salgan de fondos que no se hayan utilizado aún o de partidas excepcionales para atajar la crítica situación actual del sector agrario, por la invasión de Ucrania y por los altísimos costes energéticos y resto de inputs que están asumiendo.

"De perfil"

La Alianza UPA-COAG se pregunta "dónde está la ayuda al abastecimiento de agua para el ganado extensivo que se ha prometido y que aún no ha visto la luz en forma de publicación de la normativa correspondiente. De igual modo, seguimos esperando el cómo y el cuándo de las ayudas autonómicas para las explotaciones agrarias que deberían compensar las consecuencias de la invasión de Ucrania, y que anunció Alfonso Fernández Mañueco en su discurso de investidura".

Para esta organización agraria "resulta inaudito que en unos momentos tan críticos como los actuales para el conjunto del sector agrario de Castilla y León, el gobierno autonómico esté tan de perfil y esté dejando abandonadas a su suerte a las explotaciones familiares agrarias, que son la garantía del suministro de alimentos y que deberían ser “estratégicas” desde el punto de vista económico y social para nuestra comunidad autónoma".