Un hombre iba circulación por la carretera de Ferreras de Abajo cuando se topó con una cría de corzo situado en la cuneta. “Iba con un amigo mirando el desastre y lo vimos los dos al mismo tiempo seguramente por el contraste entre el negro del terreno y sus manchas blancas” explica.

De inmediato los dos amigos se bajaron del coche y se acercaron al animal “que ni se movió”. De manera casi instintiva el propietario del vehículo recurrió a una lata que llevaba en el coche la llenó de agua y se la ofreció al animal “que no dejaba de temblar y se bebió más de un litro de agua en nada” testimonia este varón.

El hombre también llamó al Centro de Recuperación de Animales Silvestre desde donde le indicaron que no dejara a la cría de corzo en ese espacio arrasado, sino que en un punto donde hubiera algo de vegetación.

La cría de corzo bebe agua. Cedida

Ante esa indicación montaron al pequeño corzo en el maletero del coche y pasado la zona de la Encomienda “lo soltamos en una zona donde hemos oído a ciervos durante la berrea”.

 La vida sigue en medio de la desolación.