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Otro templo más de Zamora que va camino de las ruinas

Cae el tejadillo que protegía los arcos del atrio de la puerta sur del templo del siglo XII, que se pretende rehabilitar y convertir en museo

Derrumbe del tejadillo que protegía los arcos de la iglesia de San Pedro, en Villalpando. | Cedida

La falta de fondos económicos destinados al mantenimiento del patrimonio histórico-artístico y religioso repartido por la provincia de Zamora se traduce en el deterioro progresivo de decenas de monumentos, edificios de varios siglos de antigüedad con serios problemas estructurales que, en algunos casos, corren serio peligro de desaparecer.

Tras los derrumbes ocurridos en una iglesia considerada Bien de Interés Cultural (BIC), como la de San Martín de Tours en Molacillos, ha trascendido un caso similar acaecido recientemente en un templo del siglo XII: la iglesia de San Pedro en Villalpando.

Hace apenas unos días se desprendía el tejadillo que protegía los arcos de ladrillo románico-mudéjar de la entrada meridional de la iglesia, que ahora han quedado a la intemperie y se verán más afectados por la lluvia y otros eventos meteorológicos.

La iglesia de San Pedro arrastra un grave deterioro desde hace una década, hecho que mereció su inclusión en el año 2014 en la Lista Roja del Patrimonio que elabora la asociación sin ánimo de lucro “Hispania Nostra”, pero los últimos desprendimientos han vuelto a hacer sonar las alarmas en la villa, donde son muchos los vecinos preocupados por el futuro de esta iglesia.

Los arcos afectados por los últimos desprendimientos formaban un atrio ante una puerta, ahora condenada, en la fachada sur de la iglesia. El atrio lleva bastantes años cerrados por una estructura de hormigón construida bajo los arcos.

Aspecto de los arcos en el año 2014. | José Luis Fernández

La cubierta del atrio también era un añadido moderno. En la última intervención llevada a cabo para evitar mayores daños en el templo, entre otras acciones se retiró esa cubierta, que presentaba riesgo de derrumbe, dejando solamente la hilera de tejas que se apoyaba sobre las piedras sujetadas por los propios arcos, y que son las que se han caído en este derrumbe sucedido hace apenas dos semanas.

Por supuesto, los daños no se limitan a este añadido en la fachada sur. Los arcos son el elemento más característico de esta iglesia villalpandina, pero han ido apareciendo problemas en todo el templo a pesar de las distintas intervenciones que han tratado de frenar el deterioro de San Pedro.

En 1982 se llevó a cabo la última rehabilitación integral de esta iglesia, y desde entonces se han llevado a cabo varios trabajos de mantenimiento en el tejado. En 2013 un grupo de villalpandinos fundó la Asociación Amigos del Patrimonio Histórico-Religioso de Villalpando, que consiguió poner el foco sobre los daños en esta iglesia emblemática de la villa, en ocasiones olvidada por no tratarse del templo parroquial. El dinero recaudado entre los villalpandinos a iniciativa de esta asociación permitió reparar en 2014 la cubierta de la capilla de Jesús Nazareno.

En 2021, el Ayuntamiento de Villalpando que preside Félix González Ares, ha llevado a cabo en colaboración con la parroquia una nueva intervención en el tejado, reponiendo algunas tejas, limpiando la vegetación y reparando las bajantes para evitar que se originen nuevas goteras que empeoren aún más los daños que viene sufriendo el templo.

¿Una solución definitiva para esta iglesia?

Pero esta iglesia necesita una intervención más profunda, como advertía un arquitecto ya en el año 2014. La cubierta está hecha de madera, que se ha ido pudriendo por acción de la humedad, y urge su renovación completa.

Aparte de eso, las grietas abiertas en la espadaña de la torre también hacen temer por la integridad de esta estructura, algo de lo que lleva años alertando la Asociación Amigos del Patrimonio Histórico-Religioso de Villalpando.

Por otro lado, la humedad, el paso del tiempo y la falta de mantenimiento también han ido dejando sus huellas en el interior de la iglesia, donde a simple vista destacan varias manchas de humedades y defectos en la pintura que deterioran el aspecto de este templo del siglo XII.

La parroquia no es ajena a todas estas necesidades, y trabaja para conseguir una rehabilitación integral de la iglesia de San Pedro. De momento, el proyecto no se ha concretado, pero una obra de esa envergadura requeriría la colaboración entre el Obispado de Zamora y las instituciones públicas.

Según ha explicado el párroco de Villalpando, Javier Fresno, la intención es recuperar la iglesia de San Pedro para que convertirla en un museo que albergue el rico patrimonio artístico religioso de la villa terracampina, entre ellos los pasos de Semana Santa, pero también otras piezas que actualmente se encuentran repartidas entre la iglesia de San Nicolás y su torre. Aunque la propia torre también fue propuesta en otra etapa como museo religioso, no puede funcionar como un establecimiento abierto al público por la falta de accesibilidad para personas con movilidad reducida, entre otras cuestiones logísticas que obligan a descartar una idea original pero poco práctica.

Además de las obras en el templo, su conversión para este nuevo fin requeriría de un gran proyecto de musealización.

Por eso, entre las acciones promovidas por la parroquia, explica Javier Fresno, está una visita por parte de responsables de la Fundación Las Edades del Hombre, vinculada a la Iglesia Católica en Castilla y León y que tiene como finalidad la conservación, investigación y difusión del patrimonio religioso, y que lleva 34 años organizando importantes exposiciones de arte religioso.

Hasta hace pocos años la iglesia de San Pedro albergaba algunos de los pasos de la Semana Santa villalpandina y ciertos desfiles procesionales partían de este templo, como el del Domingo de Ramos o el traslado de pasos de la mañana del Jueves Santo. Pero hace algunos años se vació de obras religiosas debido al mal estado del edificio. En 2022 todas las procesiones salieron y terminaron en San Nicolás, el templo parroquial.

El Nazareno de Villalpando sale de la iglesia de San Pedro en la mañana del Jueves Santo de 2017. ALEJANDRO BERMUDEZ

Sin embargo, algunas de las obras más valiosas de las iglesias de Villalpando se encuentran en la actualidad en León, a donde fueron trasladadas en la década de los años 50 del siglo XX, cuando se reordenaron las diócesis para asemejar el mapa de las provincias eclesiásticas al de las provincias civiles españolas. En ese momento, en 1954, Villalpando pasó de la Diócesis de León a la Diócesis de Zamora, de la que sigue formando parte en la actualidad.

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