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La Opinión de Zamora

El pueblo de Zamora que lleva doce años sin televisión

Los vecinos no disponen de acceso a los canales debido a la sobrepoblación de antenas en el Alto de San Juan, a tres kilómetros

Vecinos de Doney se reúnen para reclamar un repetidor. | A. Saavedra

Los vecinos de Doney reclaman un repetidor de televisión para poder tener acceso a las televisiones públicas y generalistas del país, ante los problemas para sintonizar los diferentes canales en las viviendas del pueblo.

Todos los vecinos, salvo alguna excepción puntual, son incapaces de sintonizar de manera continua, sin cortes y con calidad la carta de los diferentes canales. El apagón analógico y el paso a la Era de la Televisión Digital Terrestre se quedó en “apagón” en Doney. De ahí no pasó.

Unas 80 personas residen actualmente en este pueblo de las estribaciones de la Sierra de Cabrera, en el municipio de Rosinos de la Requejada, en su mayor parte jubiladas. Desde la plaza del pueblo se ve el origen de todos los problemas, el Alto de San Juan, poblado de antenas de televisión, telefonía y de otro tipo.

Está a poco más de tres kilómetros en línea recta sin obstáculos ni interferencias, y de fácil solución. “Nos tienen abandonados” denuncia uno de los residentes, que argumenta su queja “hablan de mirar por los pueblos pero lo que quieren es atarnos en corto”. En verano la población aumenta, como constata uno de los residentes que recibe en su casa hasta 10 niños de familia.

La televisión es la única oferta asequible de información, cultura, entretenimiento como en toda la España rural donde los teatros, cines y museos se relegan a las capitales. El calificativo más sonoro es “tercermundista” y las razones no faltan “nosotros ya fuimos tercermundistas pero en el siglo que estamos no”.

El grupo de vecinos concentrado en la plaza reclama “que lo pongan cuanto antes”. Se han hecho gestiones telefónicas con la Consejería de Fomento, con la Jefatura Provincial de Inspección de las Telecomunicaciones de Zamora.

Varios antenistas han visitado los domicilios, previo pago del interesado, para orientar las antenas o tratar de mejorar la calidad. Con poco resultado salvo el de cambiar la orientación hacia los repetidores de Asturianos, Villardeciervos y hasta el repetidor de Aliste.

Uno de los vecinos que trabajó en el sector de telecomunicaciones se preocupó de efectuar un análisis técnico concienzudo de la situación. El Cerro San Juan está ubicado a 3,45 metros en línea recta del pueblo. Hasta 2010 la señal de televisión se recibía desde ese punto.

En aplicación de la Ley General de la Comunicación Audiovisual se dio el paso para llevar a cabo el apagón digital. Un aspecto importante de la Ley es que considera el servicio de radio y televisión un servicio de interés general.

Un veicino apunta al Alto de San Juan, origen del problema. | A. S.

Cuando se hace el cambio de analógico a digital “obligaba a sectorizar los repetidores, lo que también hicieron en el repetidor de San Juan”. Al sectorizar “agrupan en zonas para que cada antena enviara señal a esas zonas”. Magín Cifuentes lo aclara con un ejemplo, es como una naranja que se reparte en gajos. “A cada gajo le corresponde una antena”. A diferencia del sistema analógico “la señal digital no tiene el mismo alcance, es menor”. Es aquí donde la

La empresa que se encargaba de implantar las placas para cada uno de los sectores no dejó parrilla para dar señal a Doney, y avisó de esta incidencia. Para Cifuentes se podía haber solventado el problema en ese momento pero sus conclusiones son que “no había ánimo de modificar el proyecto” ni voluntad de emplear un pequeño presupuesto para solventar la falta de cobertura. Del repetidor de San Juan hay señal de 23 cadenas, la señal en el casco urbano de Doney es irregular y algunas cero. A partir de las siete de la tarde las cadenas de frecuencia alta no se reciben.

Trascurrido cierto tiempo se comunicó este problema a los responsables de Telecomunicaciones, dependiente en ese momento del Ministerio de Fomento. La respuesta telefónica es que “no se puede hacer nada” aunque se han ofrecido a recibir la queja y tramitarla.

La solución es sencilla, colocar una placa más. “El mismo emisor puede llevar una antena o más, es sacar un cable desde la caseta”. La placa con un ángulo de cobertura de 45 grados es suficiente para atender las necesidades del pueblo. Señalar que el Alto de San Juan sirve de repetidor de la señal procedente de Puebla, igual que la telefonía móvil.

Repetidores como el de Asturianos, a 10,53 kilómetros, se capta en algunas casas de Doney. Este repetidor con 57 canales, de los que solo se reciben en malas condiciones dos, depende de la Junta de Castilla y León. Cuando se acometió el cambio digital también se realizó en los repetidores dependientes del Gobierno autonómico.

Y un tercer repetidor, el de Villardeciervos a 35,73 kilómetros en línea recta, llega con muchas más deficiencias y pese que se instalen amplificadores domiciliarios, la señal falla en determinadas horas. Algunos de los vecinos que reciben con más calidad la señal es “por rebose” de señal de otras placas instaladas en los repetidores.

El cuarto repetidor que a veces llega a esta zona de Sanabria es el de Aliste, aunque con el viaje la señal llega en muy malas condiciones.

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