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La Opinión de Zamora

San Vitero multará con 3.000 euros a los vecinos que utilicen el agua para regar

El acuífero superficial de Tolilla es el primero en sucumbir a la sequía, y el pozo de sondeo triplica las concentraciones de arsénico permitidas

Potabilizadora portátil en Tolilla situada en el consultorio médico. | Ch. S.

El Ayuntamiento de San Vitero (San Cristóbal, San Juan del Rebollar, El Poyo y Villarino de Cebal) multará con 3.000 euros y le cortará el suministro a los vecinos y usuarios de la red de abastecimiento que utilicen el agua para el riego de huertos.

Así lo ha trasmitido a las familias del municipio la alcaldesa Laura Vanesa Mezquita Mezquita, ante lo que se aventura ya un verano donde el agua, un bien siempre preciado, pasará a ser escaso y “de no colaborar todos pueden dejar a muchos pueblos en situaciones extremas, desde las restricciones por horas hasta el abastecimiento con camiones cisterna o garrafas”.

La decisión se ha tomado asevera la alcaldesa “Debido a las alarmantes incidencias registradas en el sistema de abastecimiento público de nuestro municipio por el uso indebido del suministro de agua potable por parte de los vecinos y con la finalidad de garantizar el abastecimiento de todas las familias durante la temporada veraniega que se avecina”.

De momento, la primera medida ya ha entrado en vigor en las localidades de San Vitero, San Juan del Rebollar, El Poyo, San Cristóbal y Villarino de Cebal donde queda “Terminantemente prohibido el uso del suministro de agua potable para riego de los huertos y de los jardines de carácter privado, el llenado de las piscinas de propiedad privada y el lavado de vehículos”.

Tolilla, con arsénico

Tolilla, el pueblo más pequeño del municipio de Gallegos del Río, con 14 habitantes, ha sido el primero en sufrir los efectos de la escasez de lluvias y una sequía temida para el verano que ya comienza a hacer estragos en los manantiales superficiales en primavera: el acuífero con el que ha venido abasteciéndose la localidad desde hace años se ha agotado.

La solución, en principio fácil, pasó por poner en marcha el pozo de sondeo, existente, sin embargo al llegar el agua al depósito de almacenamiento y distribución de Tolilla, llegaba un problema grave e inesperado, el líquido elemento no es apto para el consumo humano: la concentración de arsénico, 29 miligramos por litro, prácticamente triplica los 10 permitidos por la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León.

Por lo cual el agua, aunque si se puede utilizar para la lavadora o lavarse, en ningún caso podrá utilizarse para beber o para cocinar alimentos.

Ayuntamiento de Gallegos del Río y Diputación de Zamora han solucionado temporalmente la situación instalando una depuradora portátil que tiene capacidad para tratar y depurar una media de 3.000 litros.

La depuradora portátil utiliza un sistema de filtrado y potabilización, con filtro de turbidez y eliminación de hierro y manganeso, con doble etapa de micro filtración y ultrificación mediante membrana de osmosis inversa y desinfección del agua mediante luz ultravioleta.

Vecinos denuncian que se financien obras que superan los 100.000 euros para garantizar el agua que luego se use para regar

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En el municipio de Gallegos del Río hierro y manganeso ya obligó a poner en marcha las primera depuradora en las localidad de Domez de Alba. Posteriormente fue necesario construir una segunda en Lober de Aliste, ya terminada, en período de pruebas, cuyo objetivo es que pueda entrar en funcionamiento antes de la llegada del verano.

En Aliste son muchos los pueblos que en otoño, invierno y primavera, estaciones en que baja la población, se abastecen sin problemas de los manantiales (acuíferos superficiales) con una excelente agua para el consumo y no hay problema alguno de floruros, cloruros, nitratos, hierro, manganeso y arsénico. El problema surge llegado el verano al incrementarse el consumo de agua por subir la población, algo lógico, normal y esperado, pero también por el uso indebido para regar huertas urbanas sembradas de patatas, pimientos y tomates.

Sequía y calor

La sequía ha adelantado este año la necesidad de los riegos como es el caso de las patatas. El pasado fin de semana al menos en diez pueblos que se abastecen con acuíferos superficiales vieron situarse bajo mínimos sus depósitos e incluso en algunos casos se llego a cortar el suministro.

Valga como ejemplo que en un pueblo con alrededor de 40 habitantes, así lo ha reconocido el alcalde, el viernes a las 7 de la mañana del sábado “Teníamos los dos depósitos a rebosar, con unos 120.000 litros de agua y a las 11 ya estaban completamente vacíos”.

Ello supone, en teoría, que cada habitante habría consumido una media de 3.000 litros en cuatro horas. La realidad es que, los propios vecinos lo reconocen, que “Una de dos o elegimos tener agua en casa que es para lo que está el abastecimiento o regar las patatas, porque las dos cosas no va a poder ser. Hay pueblos que cada uno hace lo que quiere. Es un descontrol total”.

La única alternativa y solución pasa por tirar de los pozos de sondeo. Ello lleva a pensar que Tolilla solo ha sido la punta de un problema de minerales y contaminantes que irán apareciendo en otros pueblos según se vayan poniendo en marcha los pozos de sondeo que en muchos casos solo se utilizan para emergencias. A “partir de los 100 metros de profundidad la aparición de altas cantidades de hierro y manganeso es casi segura”

La Diputación de Zamora ya ha trasmitido la problemática situación que se avecina a los ayuntamientos que se abastecen con acuíferos superficiales. En esta situación se encuentran los situados en las estribaciones de la Sierra de la Culebra tales como Ferreras de Abajo, Ferreras de Arriba, Mahide, Figueruela de Arriba, Ferreruela, Riofrío o Gallegos del Río.

Responsabilidad

Autoridades y vecinos defiende que “Vamos hacia un verano muy complicado y todos los ayuntamientos y pueblos deben prohibir en sus ordenanzas el usos del agua para regar huertos y huertas. La Diputación de Zamora debe de tomar medidas, lo que no puede ser es que financie obras que superan los 100.000 euros para garantizar el agua en algunos pueblos y luego los ayuntamientos permitan utilizar el agua para regar”.

El consumo desorbitado puede incrementar los gastos de mantenimiento pues los costes de los filtros de las Estaciones depuradoras de Agua Potable se sitúan entre los 5.000 y 10.000 euros además de la luz eléctrica. Por eso, es imprescindible hacer un esfuerzo por cuidar el agua en los pueblos de la provincia de Zamora.

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