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Los penitentes de Bercianos de Aliste tienen una cita el día 1 de junio con el papa Francisco

La peregrinación estará liderada por Tomás González Sutil, cofrade nonagenario que transmitirá al pontífice la devoción por el Santo Entierro

Procesión del Santo Entierro en la Semana Santa de Bercianos de Aliste. | Ch. S.

El Papa Francisco recibirá el día 1 de junio en el Vaticano a una peregrinación de penitentes de la cofradía del “Santo Entierro” de Bercianos de Aliste. Hasta 486 años llevan los cofrades alistanos esperando para poder agradecer en persona al Sumo Pontífice las gracias concedidas por Paulo III y orar ante la tumba de su benefactor el cardenal Francisco, fallecido el 27 de octubre de 1540 y enterrado en la Basílica de la Santa Cruz de Jerusalén de Roma.

Una peregrinación de tres días desde la ribera del Aliste a Roma para reandar los 2.089 kilómetros que hizo el pergamino que tardó 86 años en llegar a su destino.

Cuenta la histórica tradición que la Bula se consiguió por medio del cardenal Francisco, un franciscano nacido en Bercianos y por error habría sido llevada a Bercianos de Vidriales, diócesis de Astorga, cuando Bercianos de Aliste pertenecía a Compostela.

La peregrinación del Santo Entierro de Bercianos estará integrada por 16 hombres y mujeres, entre ellos Fernando González Rodríguez presidente de la hermandad penitencial, Pedro Faúndez Mayo capellán y párroco, Pedro Del Río González y un anciano, Tomás González Sutil, que a sus 90 años, tras una larga vida posesionando en el Santo Entierro de Viernes Santo, será el encargado de da vida a la Pasión ante el Papa Francisco.

“Va a ser uno de los días más importantes de mi vida. Un sueño que nunca pensé que se iba a hacer realidad. Soy muy mayor y nunca he subido a un avión, pero va a merecer la pena para hablar con el Papa de la Pasión de Bercianos y la religiosidad y devoción que la vivimos”.

El objetivo será entregarle personalmente al Sumo Pontífice un ejemplar del estudio histórico “Semana Santa en Bercianos de Aliste” (Un patrimonio Cultural Inmaterial de Europa), que ha sentado la base para tramitar en el futuro la declaración de la Semana Santa de Bercianos como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, actualmente declarada Bien de Interés Cultural y Fiesta de Interés Turístico Regional de Castilla y León. Su autor el profesor y antropólogo de la Universidad de Valladolid , José Luis Alonso Ponga, viajará también hasta Roma.

Bula emitida por el cardenal Francisco. | Ch. S.

Día 7 de enero de 1536. Esa fue la fecha en que el Papa Paulo III concedía la bula “cerca del Campo de Marcio” y emitida por “Francisco por la divina misericordia presbítero cardenal den la iglesia de Roma, del título de la Santa Cruz de Jerusalén.

Paulo III nació el 29 de febrero de 1468 en Canino (Italia) y falleció el 10 de noviembre de 1549 en Roma. Concedió la Bula de Bercianos en el segundo año de su pontificado al que llegó el 13 de octubre de 1534.

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Bercianos de Aliste y el Santo Entierro Emilio Fraile

José Luis Alonso Ponga asevera que “Bercianos de Aliste y sus Semana Santa han ejercido, desde antiguo, una fuerte atracción por los devotos de Aliste y ello se debe a la bula de la cofradía. El hecho de que en la comarca hubiese un lugar donde conseguir indulgencias plenarias, tan necesarias, en un momento en que Roma amenazaba a todos con las penas del Purgatorio, hizo que Bercianos se convirtiese en un punto de atracción espiritual y de religiosidad popular”. Las bulas, como la de Bercianos, que llegaban de Roma con firma y sello auténticos, por las que los favorecidos pagaban una gran cantidad de dinero, razón por la que nos son tan abundantes como se piensa, no tenían efecto hasta que no se predicaban y autentificaba por el ordinario de la diócesis a la que iban destinadas. En este caso el Arzobispado de Compostela a donde pertenecieron desde el siglo XIII a 1888 las Vicarías de Aliste y Alba.

La corriente Devotuo Moderna se extendió a comienzos del siglo XVI con exaltación de unas prácticas de religiosidad popular como era el caso de la disciplina pública y el vía crucis.

La Bula de Bercianos se le asigna al franciscano Francisco de Quiñones que obtenía en 1536 por encargo de Carlos V un Vivae Vocis Oráculo mediante el cual se concedían cuantiosas indulgencias a los asiduos a dicha practica de disciplina pública.

Semana Santa de Bercianos de Aliste Ch. S.

La Bula de Bercianos se habría logrado por petición del franciscano alistano Diego Enriquez de Almansa, conocedor del pueblo ribereño del río Aliste, pues sus padres eran los primeros Marqueses de Alcañices Francisco Enriquez de Almansa e Isabel de Ulloa y Castilla, que sufragaron los gastos, años después, hacia 1540, del Convento de la Orden Tercera de San Francisco con el santuario dedicado a la Virgen de la Salud.

Ingreso en la Oren Tercera de San Francisco y llegó a ser Obispo de Coria entre 1550 y 1565. Asistió a la tercera convocatoria del Concilio de Trento. Su hermano y alistano Martín Enríquez, fallecido en Lima el 12 de marzo de 1583, fue el cuatro Virrey de Nueva ESpaña (de 1568 a 158 ) y el sexto Virrey del Perú (de 1581 a 1583)

La realidad es que la Bula del 7 de enero de 1536 se perdió por el camino, así se ha defendido generación tras generación, y de hecho, aunque finalmente llegó, tardó 86 años en ser reconocida.

La Bula de Indulgencias de Bercianos de Aliste está ahora expuesta en "Salus", en Alcañices

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Por eso aparece en ella una segunda fecha del 13 de octubre de 1622 donde ya se especifica: “Para la cofradía de disciplina de la Santa Cruz de Breçianos”. En ese mismo año la cofradía se gastaba cuatro reales para comprar una caja donde guardar la bula como su preciado tesoro.

Manuel Cid y Monroy se desplazó desde Santiago d Compostela en 1791 en Visita Pastoral a las Vicarias de Aliste y Alba, aseverando al llegar a Bercianos que la cofradía de la Sant vera Cruz se localizaba en su ermita a la que “Están concedidas las indulgencias de que gozan las cofradías de los disciplinantes o penitentes, en virtud de bula expedida en tiempo de Paulo III y se conserva en la iglesia”.

La Bula de Indulgencias de Bercianos, del día 7 de enero de 1536, es un histórico pergamino de piel de vacuno. Tras su restauración, por la Dirección General de Patrimonio de la Junta en el Centro de restauración de Biense Culturales de Castilla y León en Simancas (Valladolid) pudo recobrar la decoración primitiva y dada su importancia histórica y patrimonial se guarda y conserva en el Museo Etnográfico de Zamora.

Ahora está expuesta en la Muestra de Arte Sacro “Salus: la Iglesia en Aliste y Alba” en el santuario de la Virgen de la Salud de Alcañices hasta el día 31 de octubre de 2022. En la iglesia parroquial de San Mamed de Bercianos se expone permanentemente un facsímil, junto a otro de la otra Bula, esta de Privilegios, de Pablo V en 1818.

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