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La Opinión de Zamora

“Salus”, el gran legado de la Iglesia rural zamorana

Una exposición en Alcañices “descubre” el notable patrimonio artístico y religioso de los pueblos de Alba y Aliste

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GALERÍA | La exposición 'Salus' de Alcañices, en imágenes: 170 obras para poner a Zamora en el mapa artístico nacional José Luis Fernández

Cuenta José Ángel Rivera de las Heras que toda exposición que se precie tiene que tener cantidad, calidad y variedad. “Salus. La Iglesia en Aliste y Alba” reúne, en el Santuario de la Virgen de la Salud de Alcañices, un total de 172 obras de arte entre los siglos III y XXI, representativas del imponente y variado patrimonio artístico y religioso de las 84 parroquias integradas en el Arciprestazgo de Aliste-Alba.

Una exposición pionera en la medida que representa la notable riqueza cultural de un territorio rural “despoblado y envejecido”. Resultará verdaderamente sorprendente para el visitante descubrir el extraordinario patrimonio que atesoran las iglesias de muchos de sus pueblos, hoy casi vacíos. Pero no menos llamativa es la puesta en escena de esta suerte de “Edades del Hombre” que reúne todos los méritos para ser considerada como una de las referencias culturales de Zamora, La Raya, incluso de Castilla y León desde su inauguración, hoy no 17 de mayo, hasta la clausura, el 31 de octubre.

“Salus. La Iglesia en Aliste y Alba” debería de haberse celebrado en 2020, cuando se cumplía el centenario de la imagen de la Virgen de la Salud, realizada en un taller valenciano y entregada a los alistanos en 1920 después de que se perdiera la talla original durante el incendio de la antigua iglesia del Convento de los Franciscanos de Alcañices, en 1917. La conmemoración de los cien años de la patrona de Aliste ha terminado por alumbrar una exposición con lo más granado del Arciprestazgo Alba-Aliste desde el punto de vista histórico y artístico.

José Ángel Rivera muestra la cruz procesional de Pobladura de Aliste José Luis Fermández

Un encargo asumido por José Ángel Rivera de las Heras, Doctor en Historia del Arte y por aquel entonces delegado de Patrimonio del Obispado de Zamora. Con un vasto conocimiento del patrimonio religioso de la provincia, que se encargó de inventariar durante 16 años, y acreditada experiencia en la organización de exposiciones, “Salus” representa el magnífico trabajo realizado por todo un equipo con Rivera de las Heras al frente.

Aunque el grueso de la exposición se nutre de las obras de las parroquias albarinas y alistanas, hay cuatro piezas de la Diócesis Braganza-Miranda (más otras cinco en la iglesia parroquial de Alcañices, visitables) y contadas representaciones procedentes del Archivo Histórico Diocesano, el Obispado de Zamora y colecciones particulares.

Tallas de Vírgenes José Luis Fernández

“Te damos gracias por esta tierra tan hermosa que nos has dado, por los hombres que la habitan y por habernos hecho el regalo de la vida”. Es el texto tomado de las oraciones del misal romano que introduce el primero de los seis capítulos en los que se divide la exposición: “El territorio y sus iglesias”.

Es el inicio del itinerario, donde a través de vestigios arqueológicos –entre ellos dos estelas hispano-romanas de la iglesia de San Mamed o una inscripción del siglo VII que se conserva en la iglesia de La Asunción de Alcañices– y distintos documentos, se introduce al visitante en la historia de las comarcas naturales de Alba y Aliste. Un mapa del siglo XVIII sitúa el Arciprestazgo, perteneciente al Arzobispado de Santiago hasta 1888. En la muestra puede observarse el Decreto del Obispo de Zamora por el que esas vicarías pasan a esta provincia. O las constituciones sinodales de las vicarías de Alba y Aliste del año 1612.

El comisario de la exposición muestra un sagrario de Muga de Alba (siglo XVI) José Luis Fernández

El capítulo primero contiene también documentación del Archivo Histórico Diocesano sobre obras de algunas iglesias, como planimetrías y alzados de los templos de Vivinera, Losacio o Carbajales de Alba.

“Signados y guiados por la cruz” es el título del segundo capítulo, un recorrido por la vida de la comunidad eclesial desde el bautismo. Se muestran libros de bautizados de San Vitero, desde 1563, o Alcañices. Conchas bautismales, olieras o crismeras, además de una extraordinaria representación de cruces parroquiales, entre las que sobresale la de Pobladura de Aliste, del siglo XVI, obra de Antonio Rodríguez, “el mejor platero zamorano”, que es el motivo del cartel de la exposición. O la cruz cedida por la Diócesis de Braganza-Miranda. Junto a ellas, cruces más modestas, de latón, como una del siglo XIV de Las Torres de Aliste.

Fotografías antiguas de celebraciones en distintos pueblos José Luis Fernández

“En torno a la mesa del Señor” da contenido al tercer capítulo de “Salus”, con la liturgia como culmen de la vida cristiana. Patenas, cálices desde principios del siglo XVI, entre ellos el de San Juan del Rebollar de Antonio Rodríguez; píxides o portaviáticos dan contenido junto a objetos vinculados a la eucaristía como vinajeras, campanillas o platos limosneros. Un sagrario del siglo XVI de Muga de Alba o un atril con la representación de la luna. Y formando un eje, el terno (con la capa pluvial, casulla y dalmática) de principios del siglo XVII de Alcañices.

Horario de la exposición

El capítulo 4: “El Salvador, su madre y sus amigos”, con obras pictóricas y escultóricas de Cristo, la Virgen y los santos de mayor devoción en las parroquias albarinas y alistanas. San Blas, Santa Marina, San Antón, Santa Bárbara o Santa María Magdalena, una procedente de Aliste y otra talla más grande de Braganza, obra de Pero de Mena (siglo XVII). Se puede contemplar una Sagrada Familia de Ricardo Flecha o una Virgen en madera del siglo XIII, procedente de Nuez de Aliste. Destaca una talla de la Virgen con Niño de Juan de Montejo (siglo XVI), procedente de la ermita de la Virgen del Rosario de Ceadea; o la de Ramón Álvarez, que se venera en la iglesia de Santa Eulalia de Valer de Aliste. O una singular talla de la Virgen María de autor desconocido (siglo XVIII) de Muga de Alba.

Y centrando el eje de la exposición, otra de las “joyas de la corona”, el magnífico Calvario de la iglesia de Santiago de Figueruela de Abajo, de autor zamorano desconocido realizada a finales del siglo XVI.

Detalle de un adorno que se colocaba en la vestimenta tradicional, procedente de Nuez de Aliste José Luis Fernández

El itinerario de “Salus” continua con el capítulo dedicado a “Asociaciones, devociones y tradiciones”, donde se reconoce el legado de tantos antepasados que alimentaron y expresaron la fe a través de cofradías y hermandades. Documentos antiguos de cuentas de cofradías como la Santa Cruz de Bercianos o la Virgen de la Soledad de Trabazos. Hay un recuerdo especial para el artista Ricardo Segundo, madrileño afincado en Sejas, a través de dos obras, una pastora y la torre de la iglesia de Sejas.

El capítulo se complementa con vestiduras típicas de Aliste, como el traje de casar y traje de mozo, junto a la capa albarina y un traje de boda carbajalino con más de cien años de historia. Destacan también adornos que se ponían en las vestiduras tradicionales, de Nuez , Grisuela o San Martín del Terroso.

Finaliza la muestra de arte religioso con “El descanso eterno”, representando la muerte y el “encuentro definitivo con el Señor”. Un espacio donde destaca un crucifijo de Villalcampo del siglo XVI, un relieve de San Martín del Pedroso representando al cielo, el purgatorio y el infierno, o toda la iconografía y simbología ligada a la Semana Santa de Bercianos, como Cristo yacente en la urna, la capa alistana del Jueves Santo o la vestimenta del Viernes Santo que a su vez es la mortaja de los hermanos.

Además, en dos monitores se pasan imágenes en bucle de dos documentos excepcionales. Una boda en Sejas de Aliste en 1927 y un documental sobre la Semana Santa de Bercianos realizado por Fernando López Heptener en los años 50.

Al final de la exposición los visitantes podrán adquirir información sobre todas las posibilidades turísticas que ofrece la tierra de Alba y Aliste. “Queremos que esta muestra sea un revulsivo para toda la zona” expresó el comisario de la exposición. Se han editado folletos sobre las rutas de los retablos, arqueológica, arquitectónica, las ermitas, pinturas murales, y ruta gastronómica y artesanal.

Terno (capa pluvial, casulla y dalmática) de Alcañices José Luis Fernández

El obispo de Zamora, Fernando Valera, acompañado de distintas autoridades y alcaldes de la zona, inaugura está mañana de 17 de mayo la muestra, que estará abierta hasta el 31 de octubre. Un proyecto que ha sido posible gracias a la colaboración de la Junta de Castilla y León, Diputación Provincial, Ayuntamiento de Alcañices, empresas y entidades privadas (Fundación La Caixa, Fundación Caja Rural, Fundación Terzo, Pilastro Internazionale, Fundación Larramendi).

“Lo que puede llevarse el visitante de esta exposición es la riqueza histórica y artística que contienen pueblos tradicionalmente muy deprimidos desde el punto de vista social y económico” resume Rivera de las Heras. Otra cuestión será que “Salus. La Iglesia en Aliste y Alba” sea una guía, marque un camino para que otras comarcas zamoranas sigan los mismos pasos. “Tenemos un patrimonio excepcional que debemos mostrar a la sociedad y que estas muestras sean un revulsivo para la provincia y sus pueblos”. Sostiene José Ángel Rivera de las Heras, comisario de la exposición que se abre en el Santuario de la Virgen de la Salud de Alcañices.

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