Las tres principales OPAS de Castilla y León han unido fuerzas en contra de la conversión de terreno agrícola en campos de placas solares y han pedido a las administraciones una normativa que proteja el terreno productivo de los huertos de energías renovables.

Los sindicatos ya han registrado ante los ministerios de Agricultura y de Transición Ecológica, así como en las consejerías de Agricultura y la de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, un documento en el que se reclama una norma que priorice la producción agrícola a la producción de energía, petición que harán llegar también a las instituciones provinciales.

Además, también reclaman la protección frente a empresas privadas "con un afán desmesurado", según el documento firmado por los representantes autonómicos de Asaja, Donaciano Dujo, UPA, Aurelio González y COAG Lorenzo Rivera, registrado de manera oficial el pasado miércoles.

Los regadíos, pastos y prados de siembra son las tres preocupaciones principales de los agricultores, que reclaman la necesidad de priorizar la producción de alimentos en un contexto de crisis de desabastecimiento debido a la guerra de Ucrania, situación que se refleja en el encarecimiento del precio de la cesta de la compra.

La pelea que se libra en el campo Zamorano continúa. Las protestas ecologistas llevan meses repitiéndose a lo largo y ancho de la provincia, con una última concentración de cien personas en Alto del Peñón de Escuredo, en Sanabria, por la conversión de las montañas en “polígonos energéticos”, que se sumó a las reivindicaciones de otras comarcas como Tábara.

A la espera de una Ley

Las tres organizaciones agrarias han exigido la necesidad de una normativa específica para la implantación de placas (así como infraestructuras de evacuación de la energía solar o eólica) exclusivamente en terrenos "no aprovechables para la producción agraria".

Para proteger al terreno fértil de las explotaciones energéticas, los sindicatos piden sanciones y gravámenes que penalicen estas actuaciones.

"Hay que tener en cuenta que el suelo productor de alimentos está limitado, y que debe ser un patrimonio a defender con todas las herramientas al alcance de la sociedad estableciendo incluso medidas legislativas para preservarlo", reivindican los representantes agrarios. 

Proteger el terreno sobre el que se ha hecho una inversión pública, como el regadío o las concentraciones parcelarias

Los sindicatos agrarios piden a las tres administraciones estatal, autonómica y provincial, que "busquen una solución y den un paso al frente", para lo que les piden modificar normas como la Ley de Montes para que se proteja todo el suelo agrícola.

Además, reclaman especial atención sobre el que se haya hecho una inversión pública como transformación en regadío o el sometido a concentración parcelaria, pero también todo aquel que tenga aprovechamiento agrícola o ganadero, más si cabe cuando la titularidad del terreno sea pública. 

La agricultura pierde terreno

"Castilla y León ha perdido en los últimos 30 años un millón de hectáreas agrícolas", resaltan los tres sindicatos agrarios sobre el retroceso de la superficie agrícola en el rural de la comunidad.

La agricultura y ganadería, en concreto el regadío, son las actividades primordiales contra la despoblación, pues logran fijar población como ninguna otra. Sin embargo, las instalaciones de energías renovables en todo tipo de terreno rural, "agrava aún más el problema de despoblamiento en los pueblos", aseguran los sindicatos sobre una actividad que no genera empleos in situ.

El boom de las renovables

Los proyectos de renovables están experimentando un reciente boom: desde hace meses asociaciones vecinales de Zamora alertan sobre la avalancha de peticiones que empresas del sector presentan a los ayuntamientos rurales en busca de terreno barato y grande para los huertos solares.

En Zamora, asociaciones como Comunales Libres en Cobreros o Defensa de la Tierra de Tábara son algunos de los ejemplos de la docena de plataformas civiles que han surgido en las comarcas zamoranas para defender las tierras comunales o el terreno agrícola frente a los promotores privados.

Ahora, son los sindicatos agrarios los que se unen a la denuncia de esta realidad: "Conocemos de primera mano que a día de hoy el afán de búsqueda de suelo por parte de la iniciativa privada", declaran los representantes de los agricultores y ganaderos, que recalcan que esto supone un "peligro de que desaparezca superficie destinada a la producción de alimentos".

Ucrania, la última crisis de la agricultura

"Todas las previsiones de organismos internacionales apuntan a que la población mundial va a seguir creciendo a corto y medio plazo, y es necesario proteger el terreno para producir alimentos", adelantan los sindicatos sobre el papel fundamental del sector primario para abastecer a la población.

La guerra de Ucrania ha traído además una legislación que favorece la implantación de renovables ante la crisis energética: "entre las medidas urgentes aprobadas en el Real Decreto-ley 6/2022, se aprueba la agilización y simplificación de los procedimientos relativos a proyectos de energías renovables", relatan las OPAS.

Más de 2 millones de héctareas de tierra baldía

“Es vergonzoso lo que pasa en Tábara, 2.000 hectáreas de regadío y quitan 500 para poner placas”, expone Aurelio González, representante autonómico de UPA que tacha de ilógico lo que ocurre en el municipio. Desde Asaja Zamora, Antonio Medina comparte crítica y añade que las solares “necesitan regulación” porque actualmente “las empresas se aprovechan de la situación”.

Desde UPA concretan de Tábara que “sobra mucho terreno improductivo alrededor”, situación común en Castilla y León, donde hay más de 2 millones de hectáreas improductivas adecuadas para instalar estos parques. A pesar de ello, son muchas las empresas que están comprando o alquilando terreno agrícola, con contratos “en los que la gente no sabe lo que está firmando”, asegura Medina sobre la desprotección ante las empresas. Desde COAG, Lorenzo Rivera dice que “es lo que se hizo el siglo pasado con los embalses, abasallar y atropellar, no es justo”.

Coacciones en Pozuelo y Moreruela de Tábara

La plataforma ciudadana de la Defensa de la Tierra de Tábara ha denunciado coacciones recibidas a varios propietarios de Pozuelo y Moreruela de Tábara por parte de los representantes de la empresa IGNIS Desarrollo S. L.

La plataforma, a través de sus servicios jurídicos, presentará una denuncia ante Fiscalía para que investiguen un presunto delito de coacciones por parte de las promotoras Collado Solar, S.L., Madroño Solar, S.L., Enebro solar, S.L., Espliego Solar, S.L., Caoba Solar, S.L. y Malvasía Solar, S.L. pertenecientes a la empresa IGNIS Desarrollo,S.L.

Durante la mañana de ayer, varios propietarios de Pozuelo de Tábara y Moreruela de Tábara han recibido llamadas telefónicas de los representantes de las promotoras fotovoltaicas en las que se les advertía que “o firmaban o le expropiaban sus tierras” forzándoles a firmar contratos para no defender sus propiedades.