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La Opinión de Zamora

La Franja Céltica sigue sin reconocerse como territorio bajo catástrofe demográfica

Activistas denuncian que el oeste de Zamora, con 6 habitantes por kilómetro cuadrado, debería recibir un 70% de ayudas, no el 40%

Uno de los vecinos de la Zamora rural. | N. R.

La lucha para conseguir que la Franja Céltica se reconozca a nivel administrativo sigue más activa que nunca tras la publicación del mapa de ayudas regionales 2022-2027.

La Franja Céltica es un territorio que se extiende desde Galicia hasta Extremadura y que ocupa la frontera entre España y Portugal, cuya gran característica es la despoblación.

A lo largo de esta línea que toca las provincias de Ourense, León, Zamora, Salamanca, Cáceres y Badajoz, la densidad de población es menor de 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado, es decir, zonas escasamente pobladas a los ojos de los parámetros de la Unión Europea.

Si la Franja Céltica fuese reconocida como unidad administrativa independiente (NUT en jerga europea), el oeste de Zamora, que cuenta con apenas 6 habitantes por kilometro cuadrado, podría doblar el porcentaje de ayudas regionales que actualmente recibe dentro del plan regional.

Las ayudas regionales 2022-2027 se hicieron públicas el pasado 17 de marzo, cuando Zamora fue incluida dentro del nuevo reglamento FEDER, que considera el descenso demográfico como desventaja, y no tiene solo en cuenta la densidad de población.

Pérdida poblacional

La pérdida poblacional superior al 10% que ha sufrido Zamora en la última década se ha traducido en nuevas ayudas para las empresas que se instalen en la provincia, un logro que para las asociaciones locales resulta agridulce. El colectivo Viriatos Zamora ha criticado los parámetros aplicados en el nuevo mapa de ayudas, en el que “no se ha reconocido la gravedad de la situación de Zamora”.

A pesar de la baja densidad de habitantes en el oeste de Zamora, comprendido dentro de la Franja Céltica, la provincia cuenta “solo” con una ayuda del 40% para la creación de pequeñas empresas frente al 45% a Salamanca y el 50% para toda Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía.

Unas ayudas diseñadas para “paliar las grandes disparidades regionales” a través del apoyo al desarrollo social y económico de los territorios más desfavorecidos.

Desde el movimiento de asociaciones que impulsa la Franja Céltica explican que en caso de que fuese reconocida como unidad administrativa independiente (NUT en jerga europea), la baja densidad de población haría que se catalogara como “zona a”, y al igual que Canarias por su condición de ultra periférica, recibiría hasta un 70% de ayudas.

Las asociaciones apoyan su petición en el Defensor del Pueblo, que ya ha avalado la existencia de la Franja Céltica como una de las dos NUTS “no administrativas” que existen en España con una densidad inferior a 8 habitantes por kilómetro cuadrado, línea roja fijada desde Europa para considerar a un territorio como prioritario.

Densidades de la franja

La media total de la franja es de 7,86 habitantes por kilómetro cuadrado. Por provincias, el territorio perteneciente a Zamora es el que desprende las peores cifras: 6,23 habitantes por kilómetro cuadrado según los últimos datos actualizados por Pilar Burillo, la investigadora que ha delimitado la Franja Céltica en uno de sus estudios.

Más allá de Zamora, la Franja Céltica aparece representada en el mapa como una gran mancha roja: desde Badajoz hasta Orense, la parte oeste de La Vía de la Plata tiene una densidad media de menos de 8 habitantes por kilómetro cuadrado.

A Zamora le sigue León con un 6,95 en densidad y Salamanca con 7,47. Por encima de la línea roja de los 8 habitantes por kilómetro cuadrado –pero aún por debajo de los 12,5– se sitúa Ourense con escasos 9,03 habitantes por kilómetro cuadrado. Cáceres tiene 9,27 y Badajoz con 12,01.

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