Los vecinos de Perilla de Castro que ejecuten por su cuenta y riesgo manipulaciones fraudulentas que den lugar al consumo ilícito del agua potable de la red general de abastecimiento domiciliario sin pasar por el contador serán sancionados con 300 euros, además de las cantidades estipuladas para la obtención de la autorización, en su caso, debiendo proceder a la reparación en el plazo que se le señale y siempre a su costa. Multa que se hará extensible a aquellos supuestos en que se detecten enganches que no estén autorizados.

Así lo establece la nueva ordenanza reguladora de la tasa por suministro de agua aprobada por la Corporación Municipal que preside el alcalde popular Gonzalo Velasco Mielgo en sesión ordinaria celebrada el día 8 de noviembre de 2021, puesta en vigor ahora, con aplicación desde el 1 de enero de 2022, una vez que paso la exposición publica sin presentarse alegaciones.

Una de la máximas era que a la entrada en vigor de la ordenanza todos los usuarios del servicio deberían tener sus contadores situados en el exterior del inmueble y en las condiciones ahora establecidas legalmente.

La nuevas normas no dejan ningún resquicio a la utilización de la picaresca por parte de algún vecino para gastar agua sin pasar por el contador o lo que sería aún peor, malgastarla a coste cero.

Superados los 100.000 litros de exceso los usuarios pagarán 1,80 euros por cada mil litros.

La ordenanza establece una cuota de abono mínimo de 8 euros por cuatrimestre que incluye el consumo de 32.000 litros de agua por familia y acometida. A partir de los 33 metros cúbicos y hasta los 50, por cada uno de exceso se abonarán 60 céntimos de euro. A partir de ahí el precio sube progresivamente: 90 céntimos de 51 a 75 metros, 1,20 euros de 76 a 100. Superados los 100.000 litros de exceso por cada mil de exceso los usuarios habrán de pagar 1,80 euros.

La denominada cuota tributaria por concesión de licencia o autorización de enganche o acometida a la red se sitúa entre las más asequibles de la comarca natural de Aliste, Tábara y Alba, se exigirá por una sóla vez, y consistirá en el abono de la cantidad fija estipulada de 21 euros, sin perjuicio de la obligación del interesado, cuando para la realización del enganche sea preciso picar o abrir la calle, de repararla a su costa, reponiendo la misma a su estado original.

Cuando por anomalías o incidencias no se pueda efectuar la lectura del contador, –usuarios que carecen de él o su instalación no esté en el exterior del inmueble–, se le facturarán a razón de 75 euros el primer cuatrimestre, 150 el segundo, 300 el tercero y 500 el cuarto y así sucesivamente en los períodos en los que el usuario persista en dicha situación. Caso de contadores averiados, una vez notificado el interesado, en el semestre que se detecte la avería se le facturara la cantidad mayor de los tres periodos anteriores y si la siguiente lectura persiguiera la avería se aplicarían las tarifas puestas por anomalías de 75 a 500 euros.

En los inmuebles de más de una vivienda o local se instalará contador independiente en cada uno de ellos. En los abonos de tipo colectivo denominados contadores con varios mínimos, en el que un sólo contador controla el consumo de varias viviendas o locales, deberá figurar como abonado la comunidad y, en tales supuestos, no se admitirán bajas de mínimos.

La interrupción total o parcial del servicio de agua por causas de fuerza mayor no dará derecho a deducción de cantidad alguna en el importe del recibo. La presentación de baja en el suministro de agua surtirá efectos a partir del período de cobranza siguiente al de la fecha en que se haya efectuado la declaración de baja.

Libre de arsénico gracias a la ETAP

Perilla de Castro ha tenido que afrontar importantes inversiones económicas a lo largo de los últimos años para mantener y garantizar un suministro adecuado de agua a sus vecinos a los largo de los 365 días del año.

En 2017 se ejecutó la ETAP (Estación de Tratamiento de Agua Potable) que salió a licitación con un presupuesto base de licitación para su ejecución mediante contrata de 79.114 euros, a financiar dentro del Plan Sequía 2016 de la Diputación Provincial de Zamora. Se adjudicó en 49.319 euros a la empresa Proyectos del Medio Ambiente.

El objetivo, conseguido, era acabar con los problemas de turbidez del agua que causaba la alta presencia de hierro y de manganeso, además de contar con la presencia de arsénico.

La solución pasó por la instalación del filtrado del agua a través de dos módulos, uno de ellos para el arsénico y otro para el hierro y manganeso, lo que facilitaba el tratamiento a través de filtros, dado que las osmosis inversa se utiliza cuando hay problemas de cloruros.

Perilla de Castro cuenta con dos pozos de sondeo. El antiguo es insuficiente y por ello se conectó el más reciente a la ETAP.

Un pueblo con vecinos muy internacionales

En Perilla de Castro como en todos los pueblos los mayores registros en el consumo de agua se dan en la época estival y muy concretamente en los meses de julio y agosto al regresar la mayoría de los emigrantes y sus descendientes de vacaciones a su pueblo de origen.

Perilla de Castro, localidad perteneciente a la Tierra de Alba, cuenta en la actualidad con 149 habitantes. La población estacional máxima se sitúa en alrededor de 400 personas según los datos del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, cálculo que se hace con aquellas personas que tienen alguna relación o vinculación con el pueblo, unos por que allí residen y otros porque pasan allí algún período de tiempo, trabajan o estudian.

Un total de 58 personas mayores de 18 años nacidas en Perilla de Castro residen habitualmente en el extranjero. En el pueblo viven aparte de los nacidos en España otros llegados de Alemania, Rumania, Marruecos, Italia, Colombia, Portugal y Argentina (uno en cada caso).

Ya en el año 1900 contaba Perilla con 624 residentes, sin embargo subirían hasta los 708 vecinos en 1930, para bajar durante la Guerra Civil a 683. A partir de ahí volvía a crecer y alcanzaría su mayor esplendor poblacional en 1950 en que batió récords con un total de 708 empadronados, lo cual le convertía en uno de los más grandes de comarca natural de Aliste, Tábara y Alba. Aguantó con 400 hasta 1990 y ahí comenzó ya la caída en picado iniciando el siglo XXI con 263 residentes. Desde 1950 hasta hoy perdió 564 habitantes a causa de éxodo rural.