Una de las comarcas más perjudicadas, la Alta Sanabria, respaldó ayer mayoritariamente la marcha contra la precarización de la sanidad pública, convocada por la organización COAG. Un rechazo extensivo al Plan Estratégico para la Atención Primaria que estudia la Consejería de Sanidad y que pretende convertir este centro de salud en un centro “vinculado” al de Puebla de Sanabria como centro de atención continuada.

Más de 200 personas secundaron la marcha que discurrió desde la Horta Do Cura hasta el centro de salud de Lubián encabezada por una pancarta sostenida por vecinos y los cuatro alcaldes de los municipios directamente afectados: Porto, Pías, Hermisende y Lubián.

Hombres y mujeres de todos los pueblos se sumaron a la protesta “Sin médicos no hay Futuro” y “Por el Futuro de Nuestros Pueblos”, como recordó en su pancarta la Plataforma 102 de Porto. Los procuradores socialistas por la provincia de Zamora, José Ignacio Martín Benito y Ana Sánchez, junto con alcaldes y concejales de Puebla, Pedralba de la Pradería y Requejo, además del alcalde de A Mezquita (Ourense), Rafael Pérez, se sumaron a la protesta.

El representante de COAG en la comarca, José Manuel Soto, contó con respaldo a su denuncia “Que no nos callarán” al tiempo que señalaba a los tres responsables de la Junta “Mañueco, Casado y el más salvaje de todos, Igea” de la supresión de la sanidad, “el único servicio público que tenemos en los pueblos”. Y advirtió que además de “una comarca unida”, hay que “pelear” para que no los supriman.

“Médicos, enfermeras, ambulancia y servicio”, así resumió el portavoz de COAG las exigencias compartidas de todos los vecinos. Soto lamentó que en otras comarcas de Zamora no hubiera habido el respaldo de los alcaldes, como en Alta Sanabria, porque de ser así no habría recorte sanitario en ninguna comarca.

Ante el Centro de Salud de Lubián el personal sanitario se llevó, a petición de Soto, una ovación cerrada por su compromiso por tener consultorios abiertos, visitar los pueblos y vacunar a domicilio durante la pandemia. Esta es la única plantilla completa de entre todos los centros de salud “y así queremos que siga”, apostillaba, frente a las pretensiones de la Junta de ir retirando personal a medida que haya jubilaciones y traslados.

Los vecinos de la Alta Sanabra se manifiestan por las calles de Lubián. | A. S.

El representante de COAG exigió “moverse antes de fechar a porta y chorar” y recordó los recortes sucesivos de trenes regionales, como el de Lubián a Ourense, sin autobús alternativo, y como se mantiene el regional de Puebla a Valladolid gracias a la movilización para su mantenimiento. O el caso de las salidas en la Autovía A-52, como en Lubián, donde el alcalde se movilizó, al contrario que en Asturianos, donde no hubo movilización y ahora no hay entrada desde la A-52.

Depender del centro de salud de Puebla puede ser más que un problema por falta de personal en las guardias, ya que no hay dos médicos garantizados en épocas claves de máxima demanda como el verano, vuando requieren atención desde el turista al peregrino, como denunció COAG. “Volvemos a los de antes, con el caballo a buscar al médico y el enfermo en la cama”, así auguró el retraso en la atención sanitaria de llevarse a cabo el cierre de consultorios.

El alcalde de Lubián, Felipe Lubián, se ahorró la diplomacia y comparó los planes de reforma sanitaria con cupos de 4.000 habitantes con el exterminio del régimen del dictador comunista Ceausescu que destruyó las ciudades que no tenían esa población.