El Plan de Fomento de Empleo Agrario (PFEA) se ha convertido en motivo de disputa entre los ayuntamientos de Fuentesaúco y Fuentelapeña. Primero fue el alcalde saucano, Eduardo Folgado, quien emitió un comunicado para reprochar a la alcaldesa de Fuentelapeña, Ángela Escribano que presentara nueve solicitudes para beneficiarse de este programa de empleo, dejando a dos trabajadores pertenecientes a este régimen fuera y que, según la versión de este regidor municipal, finalmente habían sido adscritos en la lista de beneficiarios de Fuentesaúco.

Una situación que Folgado tilda de “deslealtad con los pueblos del entorno, ya que por la irresponsabilidad de la alcaldesa de Fuentelapeña, le quitan dos puestos de trabajo a gente de Fuentesaúco para que esas dos personas que se puedan beneficiar del programa”. Por todo ello, el alcalde de Fuentesaúco pide la dimisión de Escribano como alcaldesa de Fuentelapeña y como representante del Consejo Comarcal.

Sin embargo, la alcaldesa de Fuentelapeña, Ángela Escribano, ha salido al paso de estas declaraciones para negarlas rotundamente y calificarlas de “falsedad absoluta”. Según expone, el Ayuntamiento de Fuentelapeña presentó un total de 14 solicitudes para beneficiarse de dicho programa de las que finalmente solo le concedieron nueve, algo que le ha llevado a transmitir las correspondientes quejas a los responsables del SEPE y del INEM.

Asegura que en la lista de beneficiarios del Ayuntamiento de Fuentesaúco se han incluido tres trabajadores del Régimen General de Trabajadores. Además, la alcaldesa de Fuentelapeña aclara que desde el Consejo Comarcal que ella preside “no tenemos información sobre la selección de trabajadores” y descarta que se puedan compensar los posibles gastos de desplazamiento de los trabajadores que, según afirma, “tienen la obligación de trasladarse donde le corresponda”. Escribano aconseja a Folgado que “antes de hablar se informe bien”.