El subdelegado del Gobierno, Ángel Blanco, está en contacto con la Confederación Hidrográfica del Duero para que el organismo regulador de la cuenca determine si Iberdrola está respetando el caudal ecológico del embalse del Esla, o si se ha incumplido el Convenio de Albufeira (el acuerdo entre España y Portugal para el aprovechamiento sostenible del agua).

“La envergadura del asunto excede las competencias de esta Subdelegación, pero a nosotros lógicamente nos preocupan siempre los problemas que afectan a ciudadanos, ayuntamientos y empresas de Zamora”, explicaba ayer el subdelegado, quien también se ha puesto en contacto con la propia compañía eléctrica que insistió en que “se están cumpliendo las condiciones de explotación, y que la producción está supeditada al mercado nacional eléctrico”.

Por otro lado, la Subdelegación recibió el fin de semana un escrito de denuncia para que se investiguen posibles irregularidades cometidas en el vaciado del embalse del Esla por parte de la compañía eléctrica Iberdrola. La Subdelegación ha trasladado la denuncia a la Guardia Civil.

El vaciado del embalse para producir energía eléctrica, cometido a inicios de la temporada estival, preocupa no solo a los vecinos de los municipios ribereños, sino a miles de ciudadanos de toda Zamora, como demostraba la presencia de numerosos coches que se acercaban el pasado fin de semana al espacio que antes ocupaba el embalse, convertido ahora en un desierto de 5.800 hectáreas en el centro de la provincia. Muchas familias han comprobado de primera mano los efectos de la desertización de la zona y han fotografiado las viejas construcciones anegadas en 1933, y que solo asoman en años de sequía pertinaz, como son el viejo puente de Perilla de Castro, los restos del pueblo de San Pedro de la Nave o el puente original sobre el Esla en Manzanal del Barco, visible en la imagen que abre esta información. En 2021 no hay sequía, sino precios “de récord” en el mercado eléctrico.

Los tres puentes de Manzanal del Barco. Jose Luis Fernández

Los municipios afectados por el vaciado del embalse, que se reunieron el pasado sábado en el palacio de la Diputación, dudan que las denuncias judiciales a Iberdrola puestas por parte de particulares sean efectivas contra “una empresa que tiene un ejército de abogados y va a defender bien sus intereses”, explica Javier Aguado, alcalde de San Cebrián de Castro. Por eso, su estrategia se encamina, más bien, a conseguir una modificación de los términos de la concesión administrativa de la presa.

El contrato por el que Iberdrola explota la central hidroeléctrica de Ricobayo parecer estar caducado desde 2008, pero si la infraestructura revirtiera en el Estado los ayuntamientos con hectáreas inundadas por el embalse dejarían de percibir el Impuesto de Actividades Económicas. Por el contrario, se podría licitar un nuevo contrato para conceder la explotación de la presa a la compañía eléctrica que ganara el concurso público –Iberdrola o cualquier otra–, pero con unas condiciones diferentes a las que se firmaron a principios del siglo XX.

En este sentido, los municipios del Esla exigen que Ricobayo deje de estar calificado como “embalse regulador”, para que la empresa concesionaria no pueda llenarlo y vaciarlo para especular con el agua. Además, exigirán que el nivel del embalse no baje del 70% de su capacidad en todo el verano, priorizando en esta época del año los usos recreativos y turísticos sobre la producción de energía. Y, por encima de todo, que se respeten los valores medioambientales del embalse.

El puente viejo de Manzanal del Barco, visto desde los puentes nuevos. Jose Luis Fernández

Javier Aguado, que además de alcalde de San Cebrián es vicepresidente de la Federación de Asociaciones y Municipios con Centrales Hidroeléctricas y Embalses, afirma que “aunque Iberdrola se escude en que no han incumplido el contrato de explotación, el vaciado del embalse sí incumple las políticas medioambientales y de acción climática de su propio Consejo de Administración, de las que presumen en todas las acciones publicitarias de una compañía tan ‘verde’. Me pregunto si los miembros del Consejo de Administración de Iberdrola han visto cómo han dejado las 5.855 hectáreas del embalse del Esla”.

La veintena de municipios reunida el pasado sábado acordó crear una comisión de trabajo, con seis miembros, que ha redactado una carta que, una vez firmada por todos los ayuntamientos, enviarán a Bruselas, a Madrid, y a los miembros del Consejo de Administración de Iberdrola. En Europa se dirigirán concretamente al vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europa y comisario para el Pacto Verde Europeo, Frans Timmermans, y al comisario de Medio Ambiente, Virginijus Sinkevicius, para explicarles las consecuencias medioambientales de la desertización del embalse del Esla. En España se dirigirán a los diputados y senadores zamoranos para que abran en Madrid el debate sobre las condiciones de explotación de la presa de Ricobayo y la próxima licitación.

También recordarán a los responsables de la propia compañía Iberdrola sus compromisos adquiridos con la protección al medio ambiente y la lucha contra el cambio climático.

El puente viejo de Manzanal, visto desde arriba. Jose Luis Fernández

Recogida de firmas virtuales contra la “especulación” con el agua

La indignación por el repentino vaciado del embalse del Esla también ha llegado a las redes. Una iniciativa ciudadana recoge firmas virtuales a través de la plataforma Change.org protestando contra el hecho de que “la compañía eléctrica Iberdrola ha bajado el nivel del embalse de Ricobayo a poco más de un 13%”, pese a haber estado “cerca del 95% hace pocoo más de tres meses”. Efectivamente, a principios de marzo el nivel del embalse rozaba su capacidad máxima, en junio estaba al 60% antes de que comenzara su vaciado. Ayer, por la tarde ya solo quedaba el 11,34% del agua. “Todo motivado únicamente por una voraz especulación de ganancias económicas y cuentas de resultados en detrimento de la economía de sus gentes y de un territorio diezmado de por sí tras considerarse una de las zonas más afectadas de la España vaciada”, señalan los promotores de la recogida de firmas.