Moraleja del Vino mira hacia el futuro. A pesar del contexto de pandemia y de las dificultades que está teniendo que soportar la localidad desde el punto de vista sanitario y social, el municipio trata de avanzar con la vista puesta en mejorar la vida de los ciudadanos. Así está siendo a lo largo de un 2021 en el que se han acometido, y se siguen desarrollando, obras de diferente índole para modernizar la localidad.

Un pueblo que mira al futuro

Así lo explica Eva Calvo, la alcaldesa del que se ha convertido en uno de los pueblos más importantes y poblados de la provincia de Zamora. La dirigente municipal señala que “se están realizando obras de abastecimiento en dos partes diferentes del pueblo, se ha habilitado un nuevo pozo de sondeo, gracias también al apoyo de la Diputación y al respaldo financiero obtenido, y se ha adquirido maquinaria nueva”.

Un pueblo que mira al futuro

Todo ello, combinado con el mantenimiento habitual y otra serie de avances destinados a hacer de Moraleja del Vino un lugar más agradable para sus residentes y también para los visitantes que llegan a la localidad en verano y en otras fechas señaladas. Como sucede en otros puntos de la provincia de Zamora, el pueblo cuenta con muchos hijos de la tierra repartidos por los grandes polos de atracción turística y empresarial, por lo que sobre todo estas semanas de julio y agosto se convierten en las fechas óptimas para que la gente regrese a sus raíces.

En ese sentido, las fiestas de la Magdalena, que se tendrían que estar desarrollando durante estos días, suelen convertirse en el momento propicio para que muchos emigrados decidan retornar y reunirse con su familiares y amigos para festejar, reír, recordar y profundizar en su vinculación con esta tierra; también los de casa viven esta semana como un momento especial, en el que la tradición, el orgullo de pertenencia y las ganas de diversión se unen para dar lugar a unas jornadas inolvidables.

La alcaldesa explica que, también este año, se está dejando notar una mayor presencia de familias que residen fuera durante estas fechas, aunque no será para celebrar las fiestas. La pandemia ha vuelto a frenar las ganas de diversión y ha obligado al Ayuntamiento de Moraleja del Vino a posponer hasta 2022 las celebraciones de la Magdalena: “Esperamos el año que viene con mucha ilusión”, señala Eva Calvo, consciente de que, para sus vecinos, resulta difícil pasar estos días sin la rutina anual de encuentros, bailes, tradiciones y abrazos.

Así, sabedora de esta circunstancia, la alcaldesa de Moraleja del Vino envió un texto a modo de saluda a través de las redes sociales para reclamar “esperanza e ilusión” a sus ciudadanos tras casi año y medio muy duro. Sus palabras invitan a recordar a los que no están y a mirar hacia delante, con la vista puesta ya en un 2022 que promete unas fiestas de la Magdalena apoteósicas.

Mientras tanto, Moraleja del Vino no se detendrá y seguirá avanzando para convertirse en un sitio cada vez más amable para vivir, mejor equipado para sus ciudadanos y visitantes y preparado para afrontar la recuperación de la vida, de la alegría y de los abrazos fraternales.