WWF lamenta que la Junta de Castilla y León haya empezado las subastas de los últimos lobos de España, con la puja para cazar cuatro ejemplares en las Reservas de Caza leonesas de Riaño, para diciembre, y en Ancares, para febrero. Considerando que el Gobierno ha anunciado que el lobo va a dejar de ser especie cinegética en septiembre, el colectivo entiende que la venta de estos derechos de caza es una "provocación hacia la sociedad y, además, puede generar un problema a los propios cazadores".

La organización sostiene que estos lobos no se podrán cazar y anuncia que va a poner los hechos en conocimiento de la Fiscalía para que investigue si subastar unos derechos de caza, que no se podrán ejecutar al estar prohibida la caza deportiva a partir de septiembre, puede constituir algún tipo de falta o delito.

WWF pide a la Junta que anule estas subastas, suspenda las otras anunciadas y que comience a trabajar en un nuevo modelo de gestión enfocado a conservar la especie.

Solicita también al Ministerio para la Transición Ecológica que acelere el desarrollo de la nueva estrategia nacional del lobo y su inclusión en el LESPE, para que se ponga en marcha lo antes posible un nuevo modelo basado en la conservación y respeto por la especie y no en su caza y persecución.

WWF considera que hay gestionar la población española como una sola población -como reclama la ciencia y la normativa europea- y subraya que la caza del lobo no aporta nada, puesto que ni siquiera sirve para controlar los daños a la ganadería. Recuerda que España es el único país de Europa Occidental donde el lobo no está protegido en todo el territorio nacional y donde es posible su caza deportiva.

Con el objetivo de defender al lobo, WWF está desarrollando la campaña 'Yo defiendo al lobo', -con cerca de 45.000 firmas- que ahora profundiza en la importancia de prohibir su caza como paso imprescindible para permitir el asentamiento y la dispersión de la especie y reconocer el gran valor económico, cultural y ecosistémico del lobo vivo.

Según Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF España, "es inaceptable que el lobo ibérico siga considerándose trofeo de caza en España con la falsa justificación de la reducción de daños cuando está actividad está ya prohibida en toda Europa Ocidental".

Pero aún ve más injustificable que la Junta de Castilla y León, sabiendo que se está tramitando la orden para para incluir al lobo en LESPE y que deje de ser especie de caza, siga adelante con estas subastas, "creando una situación de confusión y engaño".