La Junta de Castilla y León y la Fundación Iberdrola España colaboran en la restauración de las pinturas murales de la ermita de Nuestra Señora de Fernandiel, ubicada en una dehesa de Muga de Sayago.

La actuación se enmarca dentro del programa de colaboración público-privada “Románico Atlántico”, que invertirá 200.000 euros en este templo donde también se añadirá una nueva iluminación ornamental más acorde a la historia del edificio. Las nuevas luces resaltarán la belleza cromática de las pinturas recuperadas. Además, para su funcionamiento se está acometiendo una nueva instalación eléctrica a base de paneles solares que se han dispuesto sobre el tejado del edificio anexo a la iglesia. Hasta ahora, la ermita de Fernandiel no estaba conectada a la red eléctrica y se iluminaba con un generador de combustible, un sistema muy contaminante que ahora es sustituido por uno de cero emisiones.

Paneles solares en el edificio anexo a la ermita. | Jose Luis Fernández

La ermita data del siglo XIII y es de titularidad municipal. Para los habitantes de Muga de Sayago tiene un significado muy especial pues la ermita acoge cada Lunes de Pascua la romería con la Virgen de la Asunción, de gran devoción en el pueblo. La talla también será restaurada dentro de esta actuación, al igual que el retablo de madera. Ambas piezas de arte sacro serán reubicadas en la parte posterior del templo para dejar al descubierto todas las pinturas que cubren de arriba a abajo los muros de la parte frontal y de los laterales.

Las pinturas fueron realizadas por varias cuadrillas de pintores en diferentes periodos del siglo XVI, aunque conservan una clara tradición gótica. Están consideradas como el mejor ejemplo de arte pictórico dentro del nutrido conjunto de pinturas que se conserva en Sayago, el norte de Salamanca y la zona fronteriza portuguesa.

Por eso, el Ayuntamiento de Muga de Sayago espera que su restauración convierta la ermita de Fernandiel en “un recurso turístico” para “evitar la despoblación que existe en la España Vaciada”, en palabras de la alcaldesa María Dora Herrero Duque, que hizo de anfitriona durante la visita realizada a las obras ayer por parte del consejero de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, Javier Ortega, y del presidente de la Fundación Iberdrola España, Fernando García. En este sentido, el presidente de la obra social de la empresa eléctrica expresó su deseo de que con estos trabajos de restauración la ermita consiga convertirse en “un punto más de atracción” del turismo para la comarca de Sayago “en un momento de recuperación de la crisis provocada por la pandemia en que el turismo tiene que evolucionar hacia unos vectores de carácter cultural, paisajístico y gastronómico”.

Restauración del retablo de madera de la ermita de Fernandiel, en Muga de Sayago. Jose Luis Fernández

Por su parte, el consejero Ortega manifestó su intención de abundar en la colaboración público-privada para seguir apoyando este tipo de intervenciones para convertir el patrimonio de Castilla y León en “un recurso generador de riqueza”.

Las pinturas murales de Nuestra Señora de Fernandiel están realizadas sobre mortero de cal y arena, aplicado en dos capas; enfoscado y enlucido. Su escaso espesor deja patente las importantes irregularidades de la fábrica del edificio. Se pueden ver incisiones a punta seca, cordadas para dividir espacios y líneas de color sobre el enfoscado utilizadas para encajar el dibujo. La mayor parte del trabajo está realizado al seco, mediante temple de huevo o caseína, aunque no se descarta la posible existencia de un primer trabajo realizado al fresco. La paleta la constituyen colores ocres, amarillos, anaranjados, rojos, pardos, negro de carbón vegetal y azules.

El conjunto presentaba suciedad generalizada; polvo superficial, suciedad grasa más compactada y manchas localizadas de distinta naturaleza, como las más oscuras ocasionadas por la proliferación de microorganismos. El estado de conservación del edificio, no era el idóneo, debido a unas condiciones medioambientales adversas y a un déficit en su mantenimiento, presentaba manchas de escorrentías y lavados de la superficie pictórica por antiguas filtraciones de agua desde la cubierta. A ello se unían manifestaciones salinas como los velos blanquecinos localizados principalmente sobre el muro sur, cristalizaciones de las sales solubles que han provocado la decohesión y rotura de los morteros, y una importante colonización biológica.

Estado actual del interior de la ermita de Fernandiel. Jose Luis Fernández

Además, los estratos pictóricos presentaban importantes alteraciones como: grietas por movimientos estructurales del edificio, pérdidas de unión entre las distintas capas, abolsamientos, pérdidas materiales, decohesión o arenización, así como numerosas pérdidas de policromía. Por otro lado, las sucesivas reformas que se han acometido en el edifico, también han afectado al conjunto de pinturas murales. Así, por ejemplo, en un momento dado, se abrió un vano en el muro sur del presbiterio con la consiguiente pérdida de la policromía. Se aprecia también la aplicación de cementos y de yesos en distintas intervenciones de reparación, el picado de casi todas las pinturas de la parte inferior de los muros, abrasiones, golpes, roces e incluso algún grafiti.

En el muro frontal hay un retablo pictórico con escenas de la vida de la Virgen, así como una pequeña hornacina excavada, que debió albergar una antigua escultura de la Virgen de Fernandiel. En los muros laterales de la cabecera se representan personajes del Antiguo Testamento, en concreto, el ciclo de los Profetas completo, así como otros cuya inscripción se ha perdido, pero que probablemente sean Patriarcas y Reyes de Israel. En el segundo cuerpo de la iglesia en el muro del primer arco se hallan dos retablos pictóricos, dedicados a Santa Ana y a Santa Brígida, que son las dos únicas pinturas datadas con precisión hasta el momento, ejecutadas en 1541. En los muros laterales están representados pasajes evangélicos, varios Padres de la Iglesia y cuatro santas.

Los responsables de la Juna, Fundación Iberdrola y Ayuntamiento de Sayago en el exterior de la ermita de Fernandiel. Jose Luis Fernández

Estudios previos y tratamiento

De forma previa a la intervención, se llevaron a cabo distintos análisis y recogida de información: documentación fotográfica, estudios físicos no destructivos con diferentes tipos de iluminación, toma de muestras para su posterior análisis en el laboratorio, cartografías de daños, pruebas de solubilidad de la película pictórica, así como, el desmontaje y siglado de las piezas del retablo para poder liberar las pinturas de la cabecera que se encontraban ocultas.

Los trabajos comenzaron con la eliminación del polvo superficial, realizando previamente la fijación de las zonas de policromía. Los tratamientos de consolidación se han basado en la mineralización de aquellas zonas de mortero decohesionadas, la adhesión de los estratos separados, mediante la inyección de adhesivos y la ayuda de puntales de precisión, y el relleno de las zonas de oquedades mediante morteros de inyección profunda.

La limpieza ha ido encaminada a la eliminación de aquellas sustancias ajenas a la obra y se llevó a cabo tras la realización de las pruebas necesarias de estabilidad y solubilidad en los diferentes colores. Por último se recuperará la correcta lectura de las pinturas mediante la aplicación de morteros que regularicen los paramentos y la reintegración cromática de las zonas de policromía perdida, siguiendo el criterio de mínima intervención.