El fronterizo Ayuntamiento de Alcañices (Alcorcillo, Vivinera y Santa Ana) con 1.065 empadronados (de ellos 560 hombres y 505 mujeres) y cruce de caminos en la península ibérica, acoge actualmente a inmigrantes de 26 países diferentes, concretamente 170 personas nacidas en el extranjero.

Con un 15,96% del total se sitúa al mismo nivel en porcentaje de población extranjera que el municipio de Mejorada del Campo en Madrid, pero muy lejos de otros municipios alistanos cercanos con sólo un 2,40% como es el caso de Rabanales (Matellanes, Mellanes, Ufones, Grisuela y Fradellos), Viñas (San Blas, Ribas y Vega de Nuez) y San Vicente de la Cabeza (Campogrande, Palazuelo de las Cuevas y Bercianos).

Portugal, país vecino, es el que más ciudadanos extranjeros aporta al padrón municipal, 108 en total, lo que supone un 63,5% de los llegados de otras tierras, no solo de Europa sino también de América y África.

En segundo lugar se sitúa Rumanía con 15 empadronados (8,8%), en tercero Francia con siete (4,1%), en cuatro Marruecos con seis (3,5%) y en quinto lugar Brasil con cinco (2,9%).

Le siguen Perú y Colombia con cuatro en cada caso y, con uno Senegal, Cuba, República Dominicana, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Venezuela.

Alemania, Ecuador, Suiza, Bulgaria, Suiza, Guatemala, Chile, Inglaterra, Argentina y Ucrania son algunos de los países de donde proceden los 11 inmigrantes restantes. Como curiosidad, desde América, con 23 empadronados, han llegado más mujeres (14) que hombres, y desde África, con ocho personas, más varones (5) que mujeres (3).

Si a 170 ascienden los inmigrados, el número es superado claramente por los emigrados, pues en estos momentos son 268 las personas mayores de 18 años originarias de Alcañices residentes en el extranjero, según los datos del Instituto Nacional de Estadística.

Son varias las mujeres llegadas de otros países que han regentado o regentan prestigiosos negocios de Alcañices demostrando ser más emprendedoras que los hombres.

Hasta el día 31 de diciembre de 2018 en la “Plaza de Ferreras”, dentro del casco histórico de Alcañices (hoy Bien de Interés Cultural), fue parte de la vida alcañizana y alistana el “María y Manolo”, un bar donde cuando había fútbol ibérico ondeaban las banderas de España y Portugal desde que abrió sus puertas el 8 de agosto de 1979. Su alma máter fue durante 39 años la acogedora e infatigable la portuguesa María Silva Vega, casada con el español Manolo.

Por su parte Isabel Galhardo Vaz, natural de Sao Martinho do Peso (Mogadouro), casada con un alcañizano y madre del ex diputado provincial y ahora concejal David Carrión, está al frente del negocio que elabora los ancestrales “borrachos”, los peculiares y sabrosos dulces a base huevos, harina y azúcar junto con almíbar y brandy, más los ingredientes secretos de la maestra artesana alcañizana.

Desde 2004 regenta en Alcañices el bar “La Villa” Mayra Elisabeth Cañar Abarca, que vino al mundo el 8 de octubre de 1984 en Villacamba (Colombia) y con 17 años llegó a Trabazos como camarera de “Los Castaños”, pasando luego al Centro de Turismo Rural “La Atalaya” de Alcañices.

La colombiana Mayra Elisabeth Cañar en el bar "La Villa". Ch. S.

Corina Ionela Bucatariu, nacida el 3 de julio de 1978 en Balan, Harhita (Rumanía) llegó en 2002 a España. “Lo mejor que he hecho en mi vida”, señala. Hace trece años llegó a Figueruela de Arriba y hoy regenta en Alcañices la mercería situada junto al Santuario Mariano Diocesano de Peregrinación de nuestra Señora la Virgen de la Salud.

De la comunidad rumana de Alcañices varios miembros trabajan en el matadero “Alfonso” de San Vitero.

La rumana Corina Ionela en la mercería que regenta en Alcañices. Ch. S.

En Rabanales, con 501 habitantes empadronados, los llegados de otros países (12) son también en su mayoría de Portugal (el 58,3%), seguidos por la República Dominicana con 25% y Francia y Alemania empatadas a un 8,3%. Ascienden a 183 los naturales del municipio que residen en el extranjero.

En Viñas, con 167 vecinos, hay cuatro foráneos, dos de ellos portugueses. En este caso destaca el elevado número de emigrantes en el extranjero, casi tantos como los residentes, pues ascienden a 112 sólo contando los mayores de edad.

San Vicente de la Cabeza con 357 vecinos tiene a 85 de sus hijos viviendo en otros países, sin embargo solo han llegado 8 extranjeros de Francia, Alemania y Venezuela.

Uno de los casos más particulares lo encontramos en Vegalatrave de Alba, con solamente 84 habitantes, entre los cuales solo hay una persona nacida en el extranjero, Bolivia, frente a los 39 hijos del pueblo que han tenido que buscarse la vida estudiando o trabajando en el extranjero. En el vecino Losacio, con solo 95 residentes habituales, hay dos extranjeros empadronados, uno en Ecuador y otro en Cuba, frente a 77 emigrados a otros países.

En Carbajales de Alba, de los 28 llegados el 50% nacieron en Alemania, el 25 % en Venezuela, y es uno de los pocos pueblos con un nacido en Italia. Tiene a 131 de su hijos en el extranjero. Tábara, donde viven 740 personas, hay otras 132 que se han marchado al extranjero. Hay inmigrantes de nueve nacionalidades: Perú (24%), Marruecos y Bulgaria (17,2% en cada caso) seguidos de Alemania, Argentina, Colombia, Portugal y Francia.

Francés de nacimiento, alistano de corazón

Desde el pasado 24 de mayo, tras recorrer 1.080 kilómetros desde Narbone en Francia a Figueruela de Arriba, la comarca de Aliste ve cruzados de nuevo sus caminos y pueblos cada día por quien quizás, seguro, se ha convertido por méritos propios y su particular manera de ser –es una persona muy acogedora, abierta y sencilla– en el ciudadano nacido en el extranjero y más conocido y querido en los últimos años en Aliste, pues cada día, sin prisas pero si pausa, recorre los pueblos, valles y colinas, para tomar bellas estampas y dar a conocer las tierras alistanas.

Bernard Chenot nació el día 3 de marzo de 1952 en Condom, un pueblo francés del Departamento de Gers. Durante unas vacaciones en la Costa Brava (Tossa de Mar años setenta y con 23 años) alli conoció a la joven alistana Carmen Queipo Viella con la que contrajo matrimonio el día 14 de agosto de 1976. Tras trabajar en Correos y Telecomunicaciones en París fue destinado a la parte de telecomunicaciones de France Telecom en Narbona hasta jubilarse con 58 años. Fue allá por 2010, y desde entonces el matrimonio reparte su vida seis meses en Narbona (otoño e invierno) y seis en Figueruela de Arriba (primavera y verano). Durante su vida laboral pasaba once meses en Francia y uno en España.

Quienes durante lo que queda de primavera y el verano recorran Aliste y La Carballeda seguro se cruzarán con un amable señor de blanca barba y su bicicleta: él es es Bernard Chenot, el hombre que cautivó a Aliste y fue cautivado por los alistanos: francés de nacimiento, alistano de corazón.

Bernard Chenot, francés de nacimiento. Chany Sebastián