El Ayuntamiento de Palacios de Sanabria ha aprobado por resolución de Alcaldía el proyecto de derribo de las escuelas y el antiguo Ayuntamiento de Otero de Sanabria. El presupuesto de ejecución es de 23.908 euros para derribo de los inmuebles de la calle Teso, número 56 y 57, las edificaciones de las escuelas y el antiguo Ayuntamiento y la casa de los pobres.

Vecinos y asociaciones que estaban usando las antiguas escuelas como sede y lugar de reunión vecinal y cultural, señalan que cuentan con el compromiso del equipo de Gobierno de adjudicar este mismo año el proyecto de edificación de un nuevo local para uso cívico y social. El proyecto de derribo está en fase de exposición pública para consulta y alegaciones, durante 20 días hábiles, plazo que comenzó el pasado 11 de mayo.

Entre los “enseres” depositados en las escuelas se encuentra una pequeña biblioteca armada con los fondos literarios aportados por los propios vecinos. Las escuelas de Otero forman parte de un complejo de tres construcciones con más de 100 años: la escuela que es la parte más nueva; el edificio del Ayuntamiento de cuando contaba con alcaldía propia, hasta los años 60; y la casa de los pobres, una vivienda con cocina baja donde se atendía a peregrinos o familias necesitadas, donde los propios vecinos se encargaban de llevar comida.

El edificio de las escuelas de Otero ha tenido múltiples usos, como consultorio médico, centro de vacunación de la gripe, lugar de reunión para informar de las obras de la Autovía y del AVE, ha servido para firmar las actas previas de expropiación.

A falta de un local o establecimiento público, es el lugar de reunión y echar la partida (antes de la pandemia), ensayar las canciones del coro. En definitiva, un lugar de reunión social para todas las edades y especialmente en verano. Es la sede de la asociación Cultural Nuestra Señora de los Remedios, que incluso recaudó fondos literarios para una biblioteca con un ciento de volúmenes. Es el punto de referencia para los jóvenes que no ha generado ningún problema ni con usuarios ni con vecinos. Solo una vez se rompió una ventana y se pagó su reparación.