La empresa Tragsa, bajo la dirección facultativa del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en Zamora, ha finalizado los trabajos hidrológico-forestales de recuperación del área afectada por el incendio forestal de Lober ocurrido el día 15 de agosto de 2020.

Las actuaciones se han ejecutado al amparo del encargo realizado por la Dirección General de Biodiversiad, Bosques y Desertificación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, entidad que las ha financiado, con una inversión económica total de 500.000 euros.

El origen del incendio, que se encuentra aun en período de investigación, según manifiesta la subdelegada de la Junta de Castilla y León en Zamora Clara San Damián, “parece estar en una negligencia y debido a las adversas condiciones meteorológica avanzo rápidamente, alcanzando una gran virulencia y llegando a amenazar a bienes e infraestructuras. Esperamos que las actuaciones sirvan para recuperar el ecosistema y ayude a los pueblos afectados”.

Las actuaciones se han centrado principalmente en la recuperación de riberas y puntos de agua, actuaciones en pistas, accesos y obras de drenaje, tratamiento sobre la vegetación, siembras, obras de protección y consolidación de suelos y recuperación de hábitats de especies afectadas.

El objetivo es controlar la erosión, la pérdida de suelo y la contaminación de las aguas motivadas por la desaparición de la cubierta vegetal, el mantenimiento de las funciones del monte (protección del suelo, regulación híbrica, paisaje y uso social), la restauración de los habitas afectados y la recuperación de la cubierta vegetal.

Las actuaciones de restauración hidrológico-forestales de emergencia surgen a consecuencia del incendio de Lober, pueblo donde se inició el día 15 de agosto de 2020 y en el que se vieron afectados también los términos de Gallegos del Río, Samir de los Caños, Vegalatrave y Losacio con una superficie quemada de 1.934,16 hectáreas, de las cuales 1.075,16 tenían carácter forestal (tanto arboladas como desarboladas), estando el resto destinadas a los cultivos agrícolas. Los trabajos se han ejecutado durante siete meses y ya han finalizado.

La recuperación de riberas y puntos de agua se ha centrado en tratamientos silvícolas sanitarios en zonas ripícolas afectadas por el fuego y la creación y mejora de puntos de agua que actúan como trampas de arrastres y cenizas, antes de alcanzar los cursos fluviales como el río Aliste o sus afluentes. Igualmente se ha incluido la construcción de depósitos de hormigón para el almacenamiento de agua de cara a la extinción de incendios (carga de helicópteros y medios terrestres) y la instalación de abrevaderos para el ganado. En lo referente a pistas, accesos y obras de drenaje se ha procedió a la reparación de las infraestructuras dañadas y a la creación de otras que facilitan las labores de restauración.

Punto para recarga de helicópteros de extinción de incendios. Chany Sebastián

En materia de vegetación se han afrontado tratamientos silvícolas fitosanitarios para mejorar la masa remanente tras el paso del fuego y obtención de material para las construcción de fajinas y albarradas.

Así mismo se ha realizado la reforestación e implantación de pastizales mejorados, para reponer la cubierta vegetal, así como desbroces de matorral quemado para favorecer la regeneración natural del pastizal, con el complemento de protección y consolidación de los suelos mediante la construcción de fajinas y albarradas en las laderas y fondos de arroyos para evitar la pérdida de suelo y los arrastres a los cauces.

Por último se han recuperado los hábitats de las especies afectadas con el fin de compensar las pérdidas en la calidad del hábitat de las especies animales, instalado bebederos prefabricados para la caza menor y colocado cajas de nidos para aves y murciélagos que, además, fomentan la lucha biológica contra las plagas. En estas actuaciones han colaborado intensamente los cazadores y cotos de caza de los pueblos. En Lober ha destacado la entresaca de leña en lo comunal, preparar las plantas que se salvaron y reponer un cercado de madera y alambre. En Gallegos del Río se han instalado hasta cuatro abrevaderos, un punto de agua para cargar helicópteros, una charca para que abreve el ganado y siembre de pastizal en los valles comunales con bastantes gramíneas.

En la localidad de Domez de Alba se restauró una presa en el río Aliste y en las laderas calcinadas que dan a él se colocaron fajinas (pequeñas retenciones con madera) para evitar la erosión y que ceniza y agua terminaran en el cauce. También se limpiaron bastantes tramos del río Aliste entresacando los alisos sanos y quitando los quemados, se construyeron tres lagunas artificiales, una fuente artesanal de piedra, algunas hacia la raya de Samir de los Caños, y se sembró pastizal. En Vegalatrave de Alba se han habilitado tres charcas, siembra de los valles y abrevaderos. En Losacio un punto de agua.

En los pueblos donde se calcinaron plantaciones de castaños se hicieron nuevas y también se dieron plantas a los vecinos para reponer los castaños quemados.

Camino restaurado en la zona afectada por el incendio de Lober. Ch. S.