El único símbolo del franquismo existente en la localidad de Arcenillas puede tener los días contados. El Ayuntamiento ha aprobado una moción con la que inicia los trámites para retirar la placa de mármol ubicada en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción en homenaje a José Antonio Primo de Rivera y a los caídos.

Una decisión que ha sido comunicada al párroco y al Obispado de Zamora, que posee la titularidad del templo y que, por tanto, tendrá la última palabra sobre si finalmente se retira este vestigio de la dictadura.

La moción sobre la “placa falangista” ha sido aprobada por unanimidad por los dos partidos que forman parte de la corporación de Arcenillas, Ahora Decide y PP, en una sesión plenaria celebrada a principios de marzo.

En el texto secundado, el equipo de Gobierno hace referencia a que “nuestra iglesia, declarada Bien de Interés Cultural, también cuenta con un elemento postizo que no tiene ningún sentido que se mantenga en la ubicación en que se encuentra en pleno siglo XXI”. Con estas palabras se hace referencia a placa de mármol en la fachada principal del templo en la que figura el siguiente texto: “Caídos por Dios y por España, José Antonio Primo de Rivera”, junto al nombre de cuatro vecinos del pueblo fallecidos en la Guerra Civil, contendientes del bando nacional, y el emblema de la Falange Española (el yugo y las flechas). Según argumenta el equipo de Gobierno, “consideramos que no es adecuada la permanencia de este símbolo que se erigió no para honrar a las personas fallecidas de la localidad, sino principalmente con el fin de enaltecer la dictadura franquista resultante de la Guerra Civil”.

Además, la moción presentada por Ahora Decide, subraya que “se trata de un elemento que ni histórica ni artísticamente concuerda con el contexto temporal ni arquitectónico del propio templo ni con su uso religioso, rompiendo la estética de la fachada”. En el texto, también se argumenta que “se trata de un elemento de controversia y discordia para la opinión pública por el hecho de que en nuestro pueblo, 45 años después de la muerte de Francisco Franco, se mantenga un recuerdo de la dictadura en el lugar más vistoso de la localidad contraviniendo la legalidad vigente”.

El homenaje a los caídos sobre la pared de la iglesia, según detalla la moción, fue colocada por acuerdo del Pleno del Ayuntamiento, según consta en el acta de la sesión de Pleno celebrada el 28 de mayo de 1951. El coste “por confección del yugo y las flechas y la Cruz de los caídos fue de 1.000 pesetas”, y el equipo de Gobierno considera que “no solo la iniciativa de la colocación de estos símbolos correspondió a propio Ayuntamiento, sino que esta exaltación de la Guerra Civil fue abonada por el Ayuntamiento con cargo a sus recursos propios”.

Entre los acuerdos que insta a tomar la moción aprobada, se encuentra solicitar a la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de Zamora de la Junta de Castilla y León el informe previo preceptivo para que pueda procederse a la retirada de la placa, dado el carácter de Bien de Interés Cultural de la iglesia y la protección de su entorno. Además, el Ayuntamiento solicitar a la parroquia de Arcenillas y al Obispado de Zamora que procedan a la retirada de la placa, por incumplir la legalidad vigente, aunque también plantea la posibilidad de hacerse cargo de la retirada material de la placa.

Con este trámite, el Ayuntamiento responde a una petición del Senado, promovida por el grupo Compromís, sobre las actuaciones y decisiones de los órganos de gobierno tomadas en cada municipio de la geografía española que cuentan con símbolos que incumplen la Ley de Memoria Histórica.