Una intensa granizada sorprendió en la tarde del viernes a los vecinos de varias localidades del alfoz de la capital zamorana, que pudieron comprobar el gran tamaño de las piedras de hielo, con un grosor similar al de una canica.

La tormenta se originó sobre las ocho de la tarde y afectó a municipios de la comarca de Tierra del Vino, como Villaralbo, Moraleja o Morales, donde el suelo llegó a cubrirse de blanco. En su selectiva trayectoria, la granizada también atravesó parcialmente la capital zamorana, donde solo afectó a algunas zonas, como parte del casco antiguo y, sobre todo, a los barrios del otro lado del río como Pinilla o San Frontis.

En un principio las nubes dieron paso a un intenso chaparrón al que luego acompañó el repentino pedrisco, que hizo temer daños importantes en los cultivos recién sembrados en la zona. Sin embargo, las consecuencias han sido de poco alcance al no haber brotado todavía las plantas de maíz o alfalfa plantadas en muchas parcelas, según detalla el alcalde de Villaralbo, Santiago Lorenzo, agricultor de profesión. Desde su experiencia, destaca que “el granizo es peor cuando viene solo, pero si viene acompañado de lluvia los daños son menores”.

La carretera de circunvalación de Villaralbo, cubierta de blanco tras la granizada. | Cedida

Al margen de los cultivos sembrados, los árboles frutales también presentes en la zona, muchos de ellos ya en floración, han sufrido los mayores efectos del pedrisco.

Por otro lado, las intensas precipitaciones, que dejaron una elevada concentración de agua en poco más de una hora, anegaron numerosas tierras de cultivo y tiñeron de blanco las carreteras de la zona.

Las bolas de granizo, acumuladas junto a una casa. | Cedida

Las inundaciones han obligado a señalizar el “camino viejo” de Villaralbo, donde el desbordamiento del arroyo Valdebufo ha convertido la calzada en una balsa de agua y, aunque no ha sido cortado al tráfico, sí se ha señalizado para pedir a los conductores que extremen precauciones.

El “camino viejo” de Villaralbo, inundado tras la tormenta

El “camino viejo” de Villaralbo, inundado tras la tormenta