Una veintena de vecinos de Arcenillas han tenido la oportunidad de convertirse en modelos de pasarela y lucir las propuestas más vanguardistas de diseñadores de moda emergentes. Ha sido a través de un proyecto promovido por Luci García y Sergio Penas, dos jóvenes que comparten su pasión por el mundo de la moda y que han elegido la localidad zamorana como escenario de esta original sesión de fotos. Ninguno de ellos reside en Zamora, pero Luci García siempre ha estado muy vinculada a Arcenillas, de la que desciende su familia y a la que considera su segunda casa. Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, estilista de moda e investigadora de arte, ha hecho tándem con Sergio Penas, fotógrafo de moda, para trabajar como creadores de contenido visual para editoriales y redes sociales.

Dani, Sergio, Bernardo y Álvaro visten las últimas propuestas de una marca de moda. | S. P.

Dani, Sergio, Bernardo y Álvaro visten las últimas propuestas de una marca de moda. | S. P.

La idea de tomar escenas del mundo rural como escenario de la propuesta de ambos jóvenes tiene por objetivo “descontextualizar las prendas de moda de su lugar de origen” y al mismo tiempo contribuir a “desestigmatizar la imagen de pueblo” que, a su juicio, no se corresponde con la realidad.

Jenny, con un conjunto rosa.

Jenny, con un conjunto rosa. Sergio Penas

El primer paso para sacar adelante este proyecto fue contactar con diseñadores emergentes de moda de Madrid y Galicia para poder usar algunas de sus últimas creaciones. Así, Feliciana Alejandro Gutiérrez, de 93 años, ha podido vestir una chaqueta de la última colección de la marca Coconutscankill, que desfiló en una de las últimas ediciones de Madrid Fashion Week. Ella es una de las participantes de mayor edad, pero en las fotos también aparece una niña de dos años, jóvenes y personas de mediana edad.

Feliciana, de 93 años, con una chaqueta presentada en la Madrid Fashion Week

Feliciana, de 93 años, con una chaqueta presentada en la Madrid Fashion Week Sergio Penas

La realización de esta singular sesión de fotos ha sido “una experiencia muy divertida porque se trata de personas que no están acostumbradas ni a que les hagan fotos ni a ponerse esta ropa”, explica Sergio Penas. La toma de imágenes se prolongó durante tres días en distintos enclaves de Arcenillas, tanto dentro de viviendas como en las calles, con el fin de retratar escenas cotidianas que pudieran retratar a los protagonistas en su entorno real.

Otros dos modelos improvisados que han participado en el proyecto

Otros dos modelos improvisados que han participado en el proyecto Sergio Penas

De momento no han conseguido que ninguna revista de moda incluya estas fotos en sus páginas, pero ellos se quedan con la satisfacción personal de haber disfrutado de “una experiencia increíble de la que nos llevamos un gran recuerdo”.