La raza autóctona asnal zamorano-leonesa vive la crisis sanitaria global del Covid-19 con la incertidumbre de un futuro cuando menos muy incierto y el temor de que sus últimos grandes valedores, los agricultores y ganaderos alistanos, tabareses y albarinos, muchos ya ancianos de ochenta y noventa años, arrastren en su caída los tiempos de gloria y grandeza de la que fuera compañera de viaje en sus tareas cotidianas.

El envejecimiento de la población rural, sus grandes valedores durante siglos, está arrastrando en su caída libre a las burras de la raza autóctona asnal: zamorano-leonesa. En apenas medio siglo hemos pasado en Aliste de tener al menos una burra en cada casa y en cada explotación familiar alistana, imprescindible hasta allá por los años de 1970 a 1980, a que en la mayoría de los pueblos de Aliste no quede ya ni un sólo ejemplar (en este 2021).

La Diputación Provincial ha destinado este año (afectos de sostenibilidad de 2019), un total de 34.398,36 euros para el denominado fomento de sistemas extensivos basados en la producción de la pura sangre zamorano-leonesa, con destino a unas exploraciones ganaderas que estén orientadas a la consecución de una producción sostenible y respetuosa con el medio ambiente, procurando unas condiciones adecuadas de higiene y bienestar animal y que fomenten la conservación y mejora de tan histórica y ejemplar raza d pira sangre alistana.

En total se han presentado 39 solicitudes de otras tantas ganaderías o propietarios (dos fueron desestimadas) concediéndose ayudas a un total de 145 reses, de las cuales 51 burras paridas, 70 burras de recría y 24 garañones.

Se preveía inicialmente, dependiendo de las peticiones, poder conceder hasta un máximo de 300 euros para las burras de recría y un poco más, hasta 325 para los garañones. Dado que el número de animales no permitía alcanzar el importe máximo establecido se hubo de aplicar un factor de reducción del 18,68%. Finalmente se ha concedido un total de 243,96 euros por cada burra parida y lo mismo para las de recría y 264,29 por cada garañón.

Por burra del proyecto “Recría” se entiende a las hembras nacidas a lo largo de los años 2016, 2017 y 2018, con la condición de permanecer en la misma explotación al menos hasta cumplir los tres primeros años de vida. Por “burra parida” haber tenido un parto a lo largo de 2019 y estar inscrita en el Libro Genealógico de la Raza. En cuanto a los garañones para acogerse a la ayuda hubieron de ser considerados por la asociación de criadores como sementales aptos para el uso público durante la temporada reproductiva de 20019.

Entre las ayudas destacan los 4.228,96 euros recibidos por la asociación de Criadores de Zamorano-Leonesa “Aszal” por sus 16 garañones, parte imprescindible para salvaguardar la especie al favorecer con ellos cubrir a las burras nodrizas a lo largo de toda la provincia. Jesús de Gabriel Pérez, primer presidente de Aszal, es el propietario con más reses actualmente: 11 paridas, 19 de recría y un garañón. Le sigue Joaquín Andrés Marcos Benéitez con 10 de recría y un semental. Dentro de los ganaderos tradicionales alistanos de pura cepa y uno de los mejores criadores se mantiene Demetrio Fernández Carbajo natural de Gallegos del Río con dos burras madres y Consuelo Gabella de Domez de Alba con una burra y un garañón.

La jubilación y fallecimiento de los ganaderos de toda la vida lleva a que cada vez sean menos aquellos que mantienen las burras como parte de su ganadería tradicional. Digno de destacar son aquellos ganaderos jóvenes que aun teniendo explotaciones de otras especies de ganado mantiene a la zamorano-leonesa como parte imprescindible de sus explotaciones.

Es el caso de Ismael Rey Rodríguez de Vegalatrave de Alba, uno de los grandes damnificados en agosto de 2020 por el fuego de Lober, un ganadero de ovino de raza autóctona de ovina castellana que cuenta con tres burras y un semental. Por su parte, Alberto Martín Heras, de Andavías, en la comarca de la Tierra del Pan, con una explotación de vacuno de “Alistanos Sanabresa” tiene 3 burras, 3 de recría y un semental.

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Aplazada la feria de San Vitero a la espera de la evolución de la pandemia

La Feria y Exposición Monográfica de la Raza Autóctona Asnal Zamorano Leonesa tampoco podrá celebrarse este año de momento a causa de la pandemia. El Ayuntamiento de San Vitero, que preside la alcaldesa Vanesa Mezquita Mezquita, ha acordado aplazar la afamada jornada de exaltación que en los últimos años tenía lugar coincidiendo con el sábado anterior o posterior al Cristo de Marzo (día 19-San José) con lo cual en 2021 se habría celebrado el próximo sábado día 20 la veintidós edición que ya fue suspendida en 2019. No se suspende, se aplaza, con lo cual se deja una puerta abierta a la esperanza hasta el 31 de diciembre de 2021. “Al ser una feria de carácter comarcal y provincial que mueve mucha gente hemos decidido plantear un aplazamiento y no una cancelación pues si la situación sanitaria lo permite la celebraríamos más adelante cuando nos dejen pensando un poco también en los restaurantes de la zona” asevera la alcaldesa. La Jornada de Exaltación de la “Zamorano-Leonesa” nacía en 1989 con el claro objetivo, conseguido con creces, de salvaguardar y dar a conocer los valores endógenos de una de las especies más emblemáticas de Aliste que entonces vivía una crítica situación y ello llevó a su declaración por parte de la Unión Europea en Peligro de Extinción. Logró reactivar el mercado llegando a participar en las animadas subastas personas de países como Austria que compraron y se llevaron a su país numerosas reses de pura sangre. La última cita fue con la 21 edición que tuvo lugar el día 16 de mayo de 2019 y ya no contó con la tradicional subasta. El Monográfico y la Subasta se habían convertido en una referente agroganadero en toda la Península Ibérica”.