La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Castilla y León ha reclamado a la Consejería de Agricultura y Ganadería que agilice las campañas de saneamiento ganadero en la Comunidad, puesto que esta época del año es clave para que los productores tengan toda la normativa en regla para que así puedan realizar todos los movimientos de animales.

La organización agraria ha recibido denuncias de ganaderos sobre la ralentización administrativa en esta materia que, presuntamente, estaría “motivada por la reducción de profesionales en las empresas contratadas por la Junta de Castilla y León para que realicen estas labores de saneamiento a la cabaña ganadera de la región”.

Desde UPA recuerdan que no se puede demorar dicha gestión administrativa puesto que “son estas fechas cercanas al inicio de la primavera cuando los productores empiezan a sacar al ganado al monte para que empiece a pastar”.

Por ese motivo, la organización agraria cree que la Administración regional “deba dar una respuesta eficiente y ágil a esta demora detectada en algunas zonas de la región para que no se produzcan atascos en todo el proceso de saneamiento puesto que lo único que provocaría serían perjuicios y problemas a los productores en unas fechas claves como las actuales”.

En este sentido, desde UPA exigen a la Junta de Castilla y León la “depuración de responsabilidades y que se exija a las empresas contratadas que respondan a las demandas de los ganaderos, puesto que es un presupuesto público muy importante el que se destina todos los años para que estas entidades privadas cumplan con su labor”.

Situación del sector lácteo

UPA también ha lanzado una advertencia sobre la precaria situación que viven los productores del sector lácteo. “Los ganaderos de leche están perdiendo entre 2 y 3 céntimos por cada litro que producen, mientras que la distribución y la industria mantienen sus márgenes”, asegura Román Santalla, secretario de Ganadería de la organización profesional agraria.

El precio de los costes se ha incrementado y ya se sitúa sobre los 30 euros por tonelada de leche producida, debido al incremento del precio de la energía, los cereales y las proteínas, en especial la soja y sus derivados, al igual que los costes salariales y de servicio.

A esto se suma una caída de precios de las cotizaciones de los terneros y las vacas, del 20% al 30%. Los precios que las industrias pagan por el litro de leche tampoco cubre los costes de producción, que el Ministerio de Agricultura sitúa en 36 céntimos por litro.

UPA ha explicado que la situación es paradójica: los consumidores demandan leche española “más que nunca”, algo por lo que los ganaderos se confiesan “eternamente agradecidos”. Sin embargo, las industrias y la distribución no terminan de remunerar adecuadamente a los productores. Por ello, han exigido al Ministerio que actúe y “rompa” esta “paradoja incomprensible” convocando a la Mesa Láctea y haciendo que se cumpla la Ley de Cadena Alimentaria. De lo contrario, amenazan con movilizaciones