Carlos Prieto daba el pasado domingo sus últimas misas en Gallegos del Pan y en Benegiles, antes de su merecida jubilación. “Don Carlos”, como lo conocen los vecinos de estos dos pueblos de la Tierra del Pan, ha sido párroco de las iglesias de san Juan Bautista de Gallegos del Pan y de santo Tomás de Benegiles durante más de 40 años, y ha formado parte importante de la vida de varias generaciones a las que ha bautizado, dado la Primera Comunión y casado. Las últimas eucaristías oficiadas por el veterano párroco contaron con una gran expectación entre los feligreses, aunque no todos pudieron seguirlas en vivo debido a las restricciones de aforo impuestas por la situación sanitaria. El pasado mes de octubre Benegiles se adelantaba organizando un homenaje a su párroco, cuyo nombre pusieron al salón multiusos de la localidad.