Los espontáneos aplausos de un grupo de trabajadores recibieron la tarde del martes al equipo desplazado a la Residencia La Inmaculada de Villalpando para administrar la vacuna contra el SARS-CoV-2, conocido como COVID 19. Los sanitarios acudieron en dos taxis que aparcaban a la puerta del centro de mayores cuando el reloj de la plaza de Villalpando daba las 15.00 horas. A las 3 en punto de la tarde, como estaba previsto, descargaban el material y se ponían manos a la obra en la residencia.

Hacía la número 15 en la lista de centros, considerados prioritarios en el plan de vacunación contra coronavirus que se está llevando a cabo en la provincia. Comenzó por las residencias públicas de la Junta de Castilla y León -Los Tres Árboles en Zamora y Los Valles en Benavente-, además del centro Virgen del Canto de Toro, dependiente de la Diputación.

Trabajadores de la residencia esperan para ser vacunados. | D. F.

A partir de ahí los equipos de Sacyl están recorriendo todos los centros de mayores de la provincia, un colectivo que por su situación de riesgo y especial vulnerabilidad, está incluido en el primer grupo prioritario establecido por la Estrategia de Vacunación de Castilla y León, en consonancia con lo indicado para el conjunto del Sistema Nacional de Salud.

En la Residencia La Inmaculada de Villalpando se ha vacunado a 84 de 85 residentes y a 48 de 51 trabajadores. Todos los que firmaron el consentimiento previo, de forma personal o a través de un familiar en el caso de los residentes, para que el equipo pueda administrar la vacuna. Ayer, 24 horas después la situación era de normalidad en el centro, como confirmaba a este diario la directora, Aránzazu Dúo.

VÍDEO | La vacuna contra el coronavirus llega a la Residencia La Inmaculada de Villalpando

“Esperemos que por fin se pueda ver la luz” expresaba la máxima responsable de un centro que puede llevar a gala no haber tenido ni un solo contagio desde que se declaró la pandemia del COVID 19. La residencia cerró sus puertas el 10 de marzo, antes de la declaración del Estado de Alarma, y ha mantenido una estricta regla sin permitir las visitas durante todo este periodo. “Comprendemos que ha sido muy duro para todos, los propios residentes, para sus familias y para los trabajadores, pero era muy arriesgado el contacto físico. Lo hemos pasado mal todos” confiesa Aránzazu Dúo. Los familiares de los residentes han contactado a través de videollamadas o por los cristales de las puertas y ventanas. Además los trabajadores se han sometido a PCR a la vuelta de vacaciones y tras disfrutar de los días libres en Navidad.

Un trabajador en el momento de recibir la vacuna en Villalpando. | D. F.

La residencia villalpandina es un centro socio-asistencial sin ánimo de lucro, dependiente de la Fundación Inmaculada Concepción y sus residentes proceden principalmente de Villalpando y de otros pueblos del entorno.

La vacuna que se ha empezado a aplicar en España requiere dos dosis para completar su efectividad existiendo un plazo entre la primera y la segunda dosis de veintiún días, por lo que el equipo sanitario volverá a pasar por la residencia villalpandina, que afronta 2021 con la esperanza de erradicar definitivamente la amenaza del virus.